TEXTOS POR LA ABOLICION DEL TRABAJO

 

Interesantísimos escritos y panfletos contra la esclavitud y el trabajo forzado, la dominación, la división del trabajo , el apartheid, la sumisión, la explotación, la mercantilización y un montón de situaciones provocadas por las cien mil veces maldita civilización burguesa, estatal, policial, capitalista y sus crisis ciclicas…

 

 

 ” Los apologistas del trabajo”  (Nietzche -1881)

“Trabajo te bamos a machacar!!” ( FIJL-  Federación iberica de juventudes libertarias-2003 )

“Manifiesto contra el trabajo” (Manifiest gegen die arbeit – Revista Krisis Alemania-1999).

 “La abolición del trabajo” ( Bob Black )

“Derecho a la pereza”  (Lafarge -1862)

“La sociedad de supervivencia ” (Ratgeb)

“Si me llaman vago…” (Rafa)

“Elogio de la holgazanería” (B. Rusell)

“La dictadura del reloj” (G. Woodcok)

“Apología de los ociosos” (Robert L. Stevenson)

“2 de mayo. Día internacional del ocio”

 

 

 

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REVUELTA SOCIAL

enero 28, 2009

 

Politecnica_Okupada

No Vamos a olvidar fácilmente la noche del 6 de diciembre. No lo vamos a hacer, porque el asesinato de Alexis fue incomprensible. La violencia de estado, tanto como ésta se intente construir a sí misma más como formas productivas de soberanía, se torna una y otra vez en adoradas y arquetípicas formas de violencia. Éstas Siempre van a conservar dentro de su estructura un estado de desobediencia de las modernistas obligaciones de disciplina, vigilancia y control de los sujetos, optando, en su caso, por el exterminio de los sujetos desobedientes y eligiendo pagar el coste político que acarrea susodicha decisión.

Cuando los polis gritan “ey, tú”, el sujeto para el cual esa orden es dirigida y que gira su cuerpo en dirección a la autoridad (en dirección a la llamada del policía) es inocente por omisión ya que este sujeto no hace otra cosa sino responder como un producto irreprochable de la autoridad.

El momento en el que el sujeto desobedece y desacata dicha llamada, no importa la medida en que este momento de desobediencia se produce ( tanto como si ha tirado un cóctel molotov contra el coche policial o una botella de agua) es el momento en que la autoridad ha perdido su sentido y se convierte en algo más: una ruptura que deber ser reparada. Cuando la hombría y el honor del fascista-policía es insultada, él debe incluso matar para proteger (tal como va a declarar) a sus hijos o su familia: Orden moral y soberanía masculina o quizás la forma más común de violencia simbólica y material, hizo posible el asesinato de Alexis. Han apoyado el asesinato, construyendo su “verdad” y haciéndola real.

Junto con esto, ante el trágico límite de la muerte que da razón de ser a las vidas que viven moldeadas bajo esa sombra, la revuelta se convierte en realidad: Esta es una incomprensible e impredecible convulsión de ritmos sociales, del espacio/tiempo roto, de las estructuras desestructuradas, de la frontera entre lo que es y lo que está por llegar.

Un momento de diversión y de juego, de miedo, pasión y rabia, de confusión y de algún tipo de conciencia que es dolorosa, dinámica y llena de promesas. Un momento el cual, a pesar de todo, va o bien a asustarse y a preservar las automatizaciones que lo han creado o por el contrario va a negarse a sí mismo constantemente para convertirse en cada momento en algo diferente a lo que había sido hasta un momento antes. Todo esto para evitar terminar en la causalidad de las revueltas ahogadas en normalidad, revueltas convertidas en otra forma de autoridad mientras se defienden a sí mismas.

¿Cómo se ha vuelto algo posible la revuelta? ¿Qué derecho de los insurgentes fue reivindicado y en qué momento, por qué asesinato? ¿Cómo ha sido ese símbolo socializado? Alexis fue “nuestro Alexis”, él no ha sido “otro”, no ha sido extranjero, no ha sido inmigrante. Los estudiantes de instituto se han podido identificar con él; madres asustadas por perder a su propio hijo; Algunas voces establecidas lo podrían convertir en un héroe nacional.

El sujeto de 15 años de edad, importaba, su vida tenía valía, su final ha sido un asalto contra la esfera pública y por esa razón el duelo por Alex fue posible y casi necesario. Esta esfera se ha vuelto contra la comunidad y contra nosotros que estamos en revuelta y no nos identificamos con ella, exactamente como Alexis no se identificaba. Esta es una comunidad, a pesar de todo, En la que muchos de nosotros podemos tener el privilegio de pertenecer desde el momento en que nos reconocemos en los demás. La historia de Alexis será escrita desde su final. Fue un buen chico, han dicho. La revuelta, la cual será difícil de predecir, se ha extendido a través de la grieta de la autoridad en sí misma. Autoridad que decide qué sujetos importan en la red social de las relaciones de poder.

La revuelta, este himno contra la regularidad social, es producto de la regularidad….esta es la revuelta por “nuestro propio” sujeto que fue exterminado, por nuestro propio sujeto social. La bala fue disparada contra la sociedad en su conjunto. Hirió en todo demócrata burgués que quiere ver reflejada su propia seguridad por encima del estado y sus órganos. La bala fue una declaración de guerra contra la sociedad. El contrato social incumplido, sin consenso. El acto moral y político de la resistencia se hace posible, se vuelve entendible, justo, visible, en el momento en que llega bajo los términos y condiciones de la justicia del orden simbólico dominante, abarcando a toda la fábrica social.

Este punto de comienzo, no cancela la rectitud del levantamiento. Porque el discurso dominante, la autoridad que da nombre, forma y significado a las cosas, el ámbito de las ideas dominantes desde las cuales el concepto de la segmentación social deriva hacia el control de las formas jerárquicas de relación social, ya ha excluido previamente a los “jóvenes encapuchados” de su comunidad. Los han acorralado en los peligrosos márgenes para así marcar los límites de la desobediencia.

Nos dicen de seguir resistiendo pero no bajo esta apariencia, porque es peligroso. Lo que la legitimación social por la que llegamos en el comienzo de todo eso, ha conseguido decirnos es que si estamos todos enredados en la telaraña de la autoridad, incluso si somos sus creaciones, estamos dentro y contra ésta. Somos lo que hacemos para cambiar lo que somos. Queremos que este momento histórico adopte el contenido que le hemos dado nosotros mismos y no el sentido por el cual éste puede escapar de la noche a la mañana.

No es posible para esta autoridad cruzar de forma sangrienta los límites entre obediencia y la acción autónoma, ya que si los rebeldes necesitan convocar a su masculinidad para luchar contra la policía, necesitan cuestionar esto al mismo tiempo porque esto constituye la autoridad que ellos usan para luchar contra la policía. Y esta ambivalencia descansa en el corazón de nuestra subjetividad, es una contradicción que nos derrumba y forma la moral que tiene lugar en los márgenes de la rebelión, dentro y fuera de nosotros, en las tranquilas noches, cuando nos preguntamos qué está pasando ahora, qué se ha hecho mal, y sólo podemos escuchar silencio.

Nada existe sin el significado que le acompaña. Las estrategias de resistencia pueden tornar en estrategias de autoridad. El caos puede recrear una jerarquía en las relaciones sociales a menos que luchemos “contra” nosotros a la vez que luchamos contra el mundo, algo de “nosotros mismos” como parte de este mundo: hemos crecido dentro de los límites políticos y morales que este mundo ha fijado, dentro de las ataduras morales y políticas…se recrean las jerarquías al permitir comportamientos machistas conducidos por las emociones, debemos adoptar posiciones contra la autoridad.

Chicas en revuelta

(Traducción colectiva de una octavilla que ha circulado por las escuela de económicas y algún otro lugar en Grecia, escrita por “chicas en revuelta”)

http://www.mundurat.net/txarraska/weblog/?p=26

Los Pulsos de la Intransigencia, Lemoiz, Leizaran, Itoiz

    Presentación en Iruñea: Subeltz (C/ Curia 29, bajo)
    jueves 29 osteguna, 19.30 etan
    Los Pulsos de la Intransigencia, Lemoiz, Leizaran, Itoiz
    Jtxo Estebaranz

    Hablar de Lemoiz, de Leizaran o de Itoiz es referirse a oposiciones medioambientales, pero también a conflictos que han superado este encuadramiento para convertirse en eventos centrales que han modificado los tiempos y las prioridades de los agentes políticos. Mas estos procesos también han alterado sus procesos de oposición contemporáneos y han marcado con su devenir las épocas en los que han transcurrido.
    Acompañando a estos conflictos (que surgen con la década de los setenta del pasado siglo y terminan en nuestros días) podremos también asistir al cambio en los paisajes movilizatorios vascos, a la renovación de los objetivos de los movimientos, a la incorporación de nuevos contingentes sociales o a las evoluciones del acervo y de las prácticas militantes.

    En el curso de todos ellos ha sido de captial importancia la contribución de un sector anticapitalista autóctono que a través precisamente de estas luchas se ha ido vigorizando como tal hasta tomar la forma de una comunidad de lucha que hace de su oposición al proyecto modernizador inherente al capitalismo, su fuerza identitaria. Sin embargo en las historias al uso, la contribución de este contingente es habitualmente ignorada toda vez que éste rechaza los cauces de la política formal de la que beben estos cronistas. Además la concurrencia paradójica de un interés comun en propagar un mismo relato simplificado desde sectores antagonistas pero unidos en magnificar la relevancia de ciertas prácticas armadas, ha afincado un recuerdo para con estas luchas que subrayando las lógicas duales, por el camino olvida la rica hetereogeneidad que ha caracterizado a estas luchas.
    Así a través de este tríptico podremos conocer los orígenes, los acontecimientos y los desarrollos de estos tres conflictos, que a su vez nos sirve para acompañar los cambios en las culturas movilizatorias durante estas tres décadas y para constatar cómo las prácticas radicales junto con la conjunción de numerosas encrucijadas y concurrencias son la partera de una necesaria oposición antidesarrollista.

    Jtxo Estebaranz participó desde muy jóven en movimientos asamblearios anticapitalistas, comenzando en los Comités Antinucleares y Ecologistas. Más tarde tomó parte en asambleas pro-okupación, grupos antimilitaristas y en experiencias editoriales y contrainformativas. Formó parte del grupo autónomo bilbaíno Zirikatu y de la redacción de la revista Resiste y fue miembro fundador del colectivo Likiniano elkartea que animó hasta su autodisolución. Como compilador ha publicado Comandos Autónomos. Un anticapitalismo iconoclasta (1 9 9 6), y El Hilo Negro de los noventa, encuentros con la autonomía (2000). Como redactor y bajo el nombre colectivo de Zirikatu publicó Komando Autonomoak, sasiaren arantzakada…una historia anticapitalista (1 9 9 8) y ha colaborado en otros tantos volumenes colectivos. Tropicales y radicales. Experiencias alternativas y luchas autónomas en Euskal Herriak (1985-1990) de 2005, había sido su última publicación hasta la aparición de sucesivos artículos en la revista Resquicios que anunciaban ya las temáticas de este Los Pulsos de la Intransigencia. En la actualidad sigue inmerso en experiencias contrainformativas y propuestas editoriales.

Cocazos

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 Carta de un anarquista griego desde las mazmorras del Estado.

En la madrugada del martes 13 de enero en el oeste de Tesalónica, fui detenido como sospechoso de una explosión, que se produjo en la comisaría de policía municipal.

Esto ocurre un año después de noviembre 2007, cuando una acusación, inflada de manera increíble, se lanzó contra mí y contra 3 de mis compañeros. Esta acusación llevó a uno de nosotros a la cárcel y empujó a 3 restantes a emprender la fuga. La caza de brujas ha empezado.

Hemos vivido un diciembre bastante caliente y una situación que ha mostrado muy claramente la ausencia de paz social. La paz social sigue existiendo solamente en la imaginación de aquellos que no pueden entender que la realidad está marcada por una guerra civil permanente. De un lado hay un bando revolucionario que se rebela contra esta monstruosidad democrática.

La rabia emplazó al miedo y en lugar del asentimiento apareció el rechazo. El mes de diciembre, como una señal más de tiempos que están llegando, reveló una división muy clara entre los que alimentan, mantienen y defienden al Poder y los que lo combaten.

Ahora no se trata de mirar atrás con la nostalgia a las cenizas que dejó la insurrección en su paso. Tenemos que entender y expresar las señales del presente y del futuro. Las señales que ya están y las que aún tienen que llegar. Las señales de una guerra social sin compasión.

Si queremos que se den momentos del rechazo, de la insurrección y de la dignidad, tenemos que armar nuestras manos y nuestros deseos de manera decidida y organizada.

Estoy en contra de los que piensan que las manifestaciones y protestas pacíficas cambiarán algo, porque ya están muertos. Arrastran sus cadáveres por las calles, por los sindicatos y por las lujosas oficinas de sus jefecillos.
Me pongo al lado de los guiados por la dignidad y me junto con los que sienten la inagotable voluntad de perturbar y de destruir este cementerio inmenso.

La cárcel es una estación más para un rebelde. Una estación de cautiverio.
Por todo lo que pueden pensar que me han vencido -¡y que nos han vencido… Para mí y mis compañeros funciona al revés! Porque si hay prisioneros de guerra significa que seguiremos luchando.

Mando saludos calurosos y rebeldes a mis compañeros y a los revolucionarios de todas partes.

Libertad a los presos de la revuelta
Libertad para Yannis Dimitrakis, Poli Georgiadis y Yiorgos Voutsi-Bogiatsis
y para todos los rehenes de la democracia

    Ilias Nikolau
    cárcel de Amfissa
    19 de enero 2009

LO QUE QUEREMOS.

enero 27, 2009

 

Nosotros luchamos por la igualdad ante todo, por la verdadera y propia igualdad, no por aquella mentira escrita en las carceles de las monarquias o en los muros de la Francia republicana.

Nosotros queremos que todo pertenezca a todos; queremos que las maquinas sean propiedad de los obreros que las hacen producir y que sean expropiadas a los actuales patronos, que se enriquecen a costa de las fatigas de los trabajadores.

Queremos que la tierra, hoy en poder de los viciosos propietarios, que viven en la ciudad en medio del lujo y en plena orgia, sea entregada al campesino que la cultiva y la hace fructificar.

Queremos, en una palabra, que todos los instrumentos del trabajo sean poseidos por los trabajadores libremente asociados y que todos los productos naturales y artificiales de la riqueza sean declarados propiedad de todos. Por esto nos declaramos comunistas. Y desenganhamos a todos los guiados por el egoismo a que nos demuestren como la verdadera igualdad es posible sin el comunismo que sintetiza el deber y el haber entre el individuo y la sociedad con la vieja e insuperable formula: de cada uno segun sus fuerzas y a cada uno segun sus necesidades.

Pero sin completa libertad no es posible la igualdad completa, como sin verdadera igualdad no es concebible la verdadera y propia libertad. El que no posee es esclavo del que posee. Y como no es posible efectuar la igualdad sin suprimir a los patronos, desposeyendoles de todo lo que injustamente detentan, tampoco es posible reivindicar la libertad sin eliminar a los gobernantes, aboliendo todo gobierno, que es el privilegio politico donde descansa la explotacion del hombre por el hombre. Ni amos ni asalariados; ni gobernantes ni gobernados. Todos iguales en la libertad; todos libres en la igualdad.

Sin propiedad privada, que equivale a decir sin amos y, por consecuencia, sin la explotacion economica, todos los individuos seran economicamente iguales, y esto es el comunismo o propiedad comun de todas las cosas.

Sin gobierno, sin autoridad del hombre sobre el hombre, sin la violencia moral de leyes antinaturales, sin policias y sin burocracia, todos los hombres seran libres politicamente; esto es, cada individuo tendra la exclusiva y plena soberania sobre si mismo y no encontrara quien le impida cooperar al bien colectivo y podra obrar espontaneamente segun lo reclamen sus intereses individuales, existiendo completa armonia en los intereses de todos. Esta libertad es la Anarquia, libertad de la libertad. Somos por todo esto comunistas anarquistas, porque queremos ser verdaderamente libres y completamente iguales.

Porque queremos la liberacion de todos los oprimidos, porque amamos vivamente a nuestras madres, a nuestras hijas, a nuestras hermanas, a las companheras de nuestra vida y de nuestros dolores, llamamos a la mujer doblemente esclava, del patrono y del macho. !Venid a nosotros y peleemos juntos por la redencion de todas las miserias, para que entre vosotras no impere la infelicidad!

Nosotros queremos purificar la union sexual y nada mas. Hacerla desinteresada con la abolicion de la propiedad, causa principal de todos los bajos calculos de interes; hacerla libre, haciendo desaparecer todas las cadenas, morales o materiales, que se opongan al espontaneo y natural desarrollo de todas sus manifestaciones.

Los gobiernos y negreros capitalistas, para mejor dominar, se afanan en suscitar odios fratricidas entre los pueblos, y estos nunca comprenden el juego insidioso que con su sangre hacen todos los potentados y patrioteros. Los trabajadores empiezan ya a entender que sus enemigos no estan mas alla de esta o aquella frontera, sino que estan en todos los paises, en todas las patrias: sus mismos gobernantes y patronos. Solo una alianza internacional de los explotados y los oprimidos de todas las patrias, en abierta rebeldia contra la coligacion de los gobiernos y del capitalismo, derrocara todo ese viejo orden social a base de privilegios, opresiones y tiranias, instaurando en toda la tierra una nueva era de amor y bienestar para todos los hombres iguales y libres. Por estas razones, los comunistas anarquistas se declaran internacionalistas.

Pero toda esta renovacion sustancial y profunda de la sociedad humana, solo es posible merced a una violenta insurreccion del pueblo contra la violencia legal de los actuales privilegios economicos y politicos. Aqui parte la necesidad de una revolucion social. Y por esto nosotros somos antilegalitarios y revolucionarios.

Y tu, viejo pueblo trabajador, confortanos en nuestra humilde y solitaria obra, con el rugido del leon que afila las garras para entrar en pelea; que aun en el furor de la batalla oiras como, hiriendo el espacio, surge de los pechos de los luchadores este grito, que es un signo de fraternidad y amor: !Viva la humanidad libre!

 

                                        Pietro Gori, anarquista italiano (1865-1911)

Entrevista realizada a Enric Durán, activista de los movimientos sociales y  autónomos, por la archiconocida publicación  El viejo Topo en noviembre del año pasado.

Sobre el posible desenlace de la crisis económica Enric dice “creo que al final esta crisis solo puede acabar con un nuevo fascismo económico o con un cambio de sistema”.

Hace unas semanas el nombre de Enric Duran saltó a las páginas de la prensa diaria: este joven veterano de los movimientos alternativos informaba al mundo de que había “expropiado” a diversas entidades financieras una considerable cantidad de dinero. E invitaba a todo el mundo a hacer lo mismo. Aquí explica sus razones.

—Unos te han calificado de Robin Hood, otros de delincuente… Tú te has declarado insumiso bancario. ¿Puedes precisar qué quieres decir con eso?

—La insumisión es la desobediencia civil activa ante un sistema injusto. La insumisión bancaria se dirige a los principales poderes fácticos de nuestro tiempo, para sabotear los procesos que les permiten mantener su statu quo. En mi caso, lo he hecho con los créditos con los que endeudan a la mayoría de la gente, pidiendo prestado y quedando a deber a estas entidades para financiar luchas por la transformación social. Como todo acto de desobediencia civil, se hace público porque se pretende crear un debate social con el que a la larga poder cambiar las instituciones financieras. Aunque el objetivo quede lejos, no por ello debemos dejarlo escapar.

—Vayamos por partes. Dices que has quedado a deber. ¿De qué cifra estamos hablando? ¿Cuantas entidades bancarias te han concedido préstamos? Y, finalmente, hablas de deber, de deuda… ¿Admites ese concepto, deuda?

—De 492.000 euros en 39 entidades financieras. Bien, deuda es el nombre que tiene, en el sistema en el que estamos, el crédito no devuelto. En realidad y tal como explico en la segunda y tercera página de la publicación; deuda es la forma que tiene el poder financiero de crear dinero, un 95% se crea desde los bancos privados a través de los créditos mientras que el resto se crea desde los Bancos Centrales. Lo utilizo para explicarlo y denunciarlo, pues.

—¿A qué publicación te refieres?

—A la publicación Crisi, de la que se repartieron 200.000 ejemplares, a partir del día 17 de septiembre, en todo el territorio de habla catalana. Además está traducida completamente al castellano y al inglés en la web http://www.17-s.info En ella se ofrece una descripción y denuncia exhaustiva del funcionamiento y el poder de la banca. Además se explican las crisis energética y alimentaria, y se plantea cómo la acción de los movimientos sociales puede ser precursora de una alternativa de sociedad. Todo ello junto con mi carta, que explica la acción de insumisión bancaria.

—Invitemos entonces a nuestros lectores a visitar esa web. Ahí está muy bien explicada tu posición. ¿Podrías enumerar ahora brevemente cuáles son los aspectos más negativos de la política bancaria y financiera que ha impulsado el capitalismo neoliberal?

—Pienso que los cimientos de este sistema no son cosa de ahora mismo, sino que vienen de muchos años atrás. Así es respecto a que la creación de dinero esté en más de un 95% en manos privadas a través de los préstamos y que el sistema necesite un crecimiento exponencial para mantenerse. Con la eliminación del patrón oro en 1971, el sistema se convirtió en mucho más especulativo y se abrió la puerta a la financiarización de la economía. A finales de los 80 con el auge de la informática y la arrancada de nuevos productos cada vez más desconectados de la realidad, como los derivados, se sentaron las bases del desmadre especulativo que se ha visto estos últimos años hasta la crisis actual.

—En teoría, los Bancos Centrales están para controlar ese desmadre aunque el Banco Central europeo realmente sólo parece estar interesado en controlar la inflación…

—Los principales Bancos Centrales del mundo representan los intereses de los poderes financieros y aquello por lo que dicen que están es una cortina de humo de sus intereses reales. Por ejemplo, cuando les interesa contraer la economía hablan de que quieren controlar la inflación, cuando lo que están haciendo realmente es atacar la capacidad adquisitiva de la gente. No hay que hacer caso de sus discursos, y quedarse con sus actos y sus consecuencias.

—En cuanto a actos y sus consecuencias: entiendo que tu acción te convierte en una especie de guerrillero antibancario. Pero la trampa está perfectamente montada: si se viniera abajo el sistema bancario, las consecuencias para la gente serían terribles: corralito, desempleo, dramas generalizados. ¿Como escapar a esa trampa?

Yo pienso que esas ideas forman parte del discurso del miedo que han metido en la cabeza a mucha gente, también de la izquierda alternativa. En cambio, en un momento en que el índice de endeudamiento es cada vez mayor y el de ahorro cada vez menor, si se viniera abajo el sistema bancario los endeudados podrían respirar, por no hablar de nuestro planeta, que es también nuestro futuro; en cambio, el corralito solo afectaría a las clases medio/altas. En cuanto al desempleo, la alternativa por la que estamos trabajando muchos movimientos sociales pasa por generar actividad productiva autónoma, a través de redes de intercambio, de recuperación de prácticas comunitarias y de un mercado social. En otras palabras, se trata de prepararnos para acoger a los parados del sistema capitalista y con ellos construir la sociedad que lo puede sustituir.

—Ese planteamiento puede estar acertado si se considera la deuda privada, pero en nuestro país las empresas funcionan gracias al crédito. Si desaparece la financiación que aportan los bancos, desaparecen las empresas, o un gran número de ellas, con el consiguiente desempleo masivo. La creación de esas redes capaces de generar actividad productiva autónoma que postulas necesita tiempo. Si se produjera una hecatombe financiera, hasta que la gente pudiera organizarse movimiento pasaría tiempo. Y como no hay ahorro, ¿de qué vivirían?

—¡Pero es que el problema es precisamente el monopolio que tienen los bancos sobre el crédito! El hecho de que desaparezcan los bancos no significa que tenga que desaparecer el crédito. Es importante que entendamos que los bancos no poseen la riqueza, sino que gozan de un privilegio para que dependamos de ellos. Antes de que hayamos construido una alternativa, el estado podría crear dinero y prestarlo a todas las empresas que lo necesitaran para producir. Es parecido a lo que acaba de suceder con el plan anticrisis de Bush, pero en lugar de destinarlo a los usureros de Wall Street destinarlo a la economía productiva. Si eso no sucede es precisamente porque los estados están controlados por la banca. Por ello precisamente hay que derrotar a la banca y liberarnos de sus intereses y condiciones abusivas. Las pequeñas y medianas empresas de este país vivirían mucho mejor sin un sistema bancario abusivo como el que existe.

—¿Qué te parecen entonces las medidas que ha impulsado Bush para salvar Wall Street?

—EEUU vuelve a aprovechar la situación hegemónica de su moneda y de su país para sacar adelante un plan con el que se financiarán las pérdidas de los especuladores de Wall Street a costa de gran parte de la ciudadanía del resto del mundo, que verá como se devalúa más el dólar y se encarece el comercio internacional. Se pretende salvar la economía financiera a costa de perjudicar totalmente la economía productiva y esto, dicho en palabras que pueda entender cualquier persona, significa que los costes para comprar comida, para acceder a servicios energéticos, vivienda, etc., aumentarán sin que aumenten los salarios, para que así las entidades financieras puedan mantener sus beneficios y su situación privilegiada en el mundo. Así pues, este plan anticrisis es la mayor estafa desde que se acabó con el patrón oro y quizá de toda la historia. Y además de eso, encima, muchos analistas comentan que será totalmente insuficiente para atajar la crisis porque el problema es endémico y no de unos créditos tóxicos.

—¿Cuál es tu pronóstico sobre el desenlace de esta crisis?

—Creo que al final esta crisis solo puede acabar con un nuevo fascismo económico o con un cambio de sistema. Tengamos en cuenta que más allá de la burbuja especulativa que está llevando a la quiebra de muchos bancos, hay una cuestión subyacente, que es que los límites del planeta impiden mantener un crecimiento que es la base del funcionamiento del sistema económico capitalista. Ese crecimiento se va acabar, y el futuro se va a construir, gestionando la escasez desde arriba: fascismo, o desde abajo: la alternativa de sociedad que desde cada vez más movimientos sociales se está poniendo en marcha, con ideas como la del decrecimiento.

—Pasemos a cuestiones más personales. ¿Quién es Enric Duran?

—Soy una persona que trata de vivir como piensa y pensar como vive. Me dedico al activismo social como primera prioridad en mi vida desde hace 9 años, época en que dejé los estudios universitarios, porque pensé que aprendería más por mi cuenta contrastando mis lecturas con las experiencias prácticas. Antes de conocer a los movimientos sociales, mis pasiones fueron el ajedrez y el tenis de mesa, al que me dediqué profesionalmente como entrenador hasta los veintidós años.

—¿Y qué hará Enric Duran en el futuro? Porque no parece probable que los bancos te sigan prestando…

—Estoy pendiente de qué acusaciones se confirman contra mí, pues parece que muchos bancos no quieren denunciarme. Una vez esté aclarado, si decido volver y no voy a la cárcel, deseo poder vivir practicando el intercambio, las relaciones comunitarias y de apoyo mutuo, es decir, practicar la alternativa de sociedad por la que mucha gente estamos trabajando, y con una necesidad mínima del dinero. En todo caso, el activismo social seguirá siendo mi prioridad esté donde esté.

—¿Y a corto plazo?

—Para los próximos tiempos creo que la acción clave a lanzar seria una huelga mundial de usuarios y usuarias de banca. Es decir, dejar de pagar las deudas, sacar el dinero del banco, etc… La veo como una campaña estratégica para responder a la política del “socialismo para ricos, capitalismo para pobres” que está dejando en la estacada a decenas de millones de personas endeudadas en todo el mundo. Si alguien quiere participar..

 

Extraido de : lahaine.

EEEEEEEEEEE

enero 4, 2009

EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE

 

 

En mi casa somos cuatro, mi madre, mi padre, mi hermana y yo. Yo soy el hijo mayor. Ya se leer y todo eso. Ya sé inglés y todo eso. Pero yo no voy a hacer un master en Oxford, ni voy a ser un intelectual, ni creo que salga por televisión. La misma televisión que nos ha endeudado hasta tres generaciones para que mi padre pueda ver la Champion League por Vía Digital; la misma que dice que no existimos ninguno de nosotros . Porque aquí en el estado español , solo hay ricos. Ricos  que lavan con Mistol y a los que les gusta vivir en este mundo con los electrodomésticos Bosch porque tienen una mansión en el campo; ricos que comen “Brasador de Maggi” en un velero y que bailan como gilipollas porque comen con “Isabel” y las nuevas salsas Calvé: ricos que compran sus trajes de primavera  en el Corte inglés por doscientas mil pesetas pero que no tienen problemas porque beben Nestea y tienen acciones y un plan de inversiones en el Banco Santander. Mis padres también tienen una hipoteca en un banco. Nos mandan muchas cartas . Un día mi madre abrió una y se puso a llorar , lloró toda la tarde . Cuando llegó mi padre de trabajar también lloró. Dijo que no podía más, que se iba a quitar la vida.

Aunque se suicidara no serviría de nada porque no tiene un seguro de vida Santa Lucía, de esos que salen por la tele. Mi madre compra en el Día , pero no es una mujer de hoy. Tampoco su cara y su  figura son las de antes, pero va a seguir igual, porque mi madre nunca ha ido a Corporación Dermoestética , y eso que las mujeres de la tele se lo aconsejan todos los días . Tampoco tenemos un coche. Debemos ser de los pocos que no tenemos un Galloper, porque en la tele dicen que son baratísimos. Mis compañeros del cole tampoco tienen un Galloper. Sus padres también tienen una hipoteca en el banco y también han llorado alguna vez. En realidad están hartos de llorar. Y de trabajar. Yo quiero a mis padres, pero no voy a ser como ellos. Mis compañeros del cole y yo hemos visto que el banco del barrio es el que manda las cartas a nuestras casas, aunque no sabemos muy bien si son nuestras casas son nuestras o del banco. Hoy vamos a quemarlo. Ya no llorarán más. Al menos eso creemos. Si no , seguiremos quemando bancos. Hasta que no haya más cartas. Creo que al fin y al cabo , si voy a salir por la tele.

 

Volvemos a tener

esa mirada

desafiante y herida

al mismo tiempo;

 la mirada de una niña

de siete años que

se ha caído de un árbol

 al que le han dicho

que no subiera

y no quiere llorar

 aunque se ha hecho

 daño de verdad

fDO: NADIE.

 

 

Por qué he robado

 

Alexander Marius Jacob

 

 

Señores:

 

Ahora sabéis quien soy: un rebelde que vive del producto de sus robos. Aún más: he incendiado hoteles y he defendido mi libertad contra la agresión de los agentes del poder. He puesto al descubierto toda mi existencia de lucha; la someto, como un problema, a vuestras inteligencias. No reconociendo a nadie el derecho de juzgarme, no imploro ni perdón ni indulgencia. Nada solicito a quienes odio y desprecio. ¡Sois los más fuertes! Disponed de mí de la manera que lo entendáis, mandarme al presidio o al patíbulo, ¡poco me importa! Pero antes de separarnos, dejarme deciros unas últimas palabras.

 

Ya que me reprocháis sobre todo ser un ladrón, es útil definir lo que es el robo.

 

Para mí, el robo es la necesidad que siente cualquier hombre de coger aquellos que necesita. Esta necesidad se manifiesta en cualquier cosa: desde los astros que nacen y mueren igual que los seres, hasta el insecto que se mueve por el espacio, tan pequeño, tan ínfimo que nuestros ojos pueden apenas distinguirlos. La vida no es sino robos y masacres. Las plantas, los animales se devoran ente ellos para subsistir. Uno no nace sino para servir de pasto al otro; a pesar del grado de civilización, de perfeccionabilidad, el hombre no se sustrae a esta ley si no es bajo pena de muerte. Mata las plantas y los animales para alimentarse de ellos. Rey de los animales, es insaciable.

 

Aparte de los objetos alimenticios que le aseguran la vida, el hombre se alimenta de aire, de agua y de luz. Ahora bien ¿se ha visto alguna vez a dos hombres disputarse, degollarse por estos alimentos? No que yo sepa. Sin embargo son los alimentos más preciosos sin los cuales un hombre no puede vivir. Podemos estar varios días sin absorber substancias por las que nos hacemos esclavos. ¿Podemos hacer igual con el aire? Ni siquiera un cuarto de hora. El agua forma las tres cuartas partes de nuestro organismo y nos es indispensable para mantener la elasticidad de nuestros tejidos. Sin el calor, sin el sol, la vida sería imposible.

 

 

Luego, cualquiera coge, roba estos alimentos. ¿Se hace de ello un crimen, un delito? ¡Cierto que no! ¿Por qué se reserva el resto? Porque comporta un gasto de energía, una suma de trabajo. Pero el trabajo es lo propio de una sociedad, es decir la asociación de todos los individuos para alcanzar, con poco esfuerzo, el máximo de felicidad. ¿Es ésta la imagen de lo que hay? ¿Se basan vuestras instituciones en una organización de este tipo? La verdad demuestra lo contrario. Cuanto más trabaja un hombre, menos gana; cuanto menos produce, más beneficio obtiene. El mérito no se tiene pues en consideración. Sólo los audaces se hacen con el poder y corren a legalizar sus rapiñas. De arriba debajo de la escala social no hay más que bellaquería de una parte e idiotez de la otra. ¿Cómo queríais que, lleno de estas verdades, respetara tal estado de cosas?

 

Un comerciante de alcohol o un dueño de burdel se enriquecen, mientras que un hombre de genio va a morir de miseria en un camastro de hospital. El panadero que amasa el pan lo tiene en falta; el zapatero que confecciona miles de zapatos enseña sus dedos del pie; el tejedor que fabrica montones de ropa no tiene con que cubrirse; el albañil que construye castillos y palacios carece de aire en su infecto cuartucho. Aquellos que producen todas las cosas, nada tienen, y los que nada producen lo tienen todo.

 

 

Tal estado de cosas no puede sino producir el antagonismo entre las clases trabajadoras y la clase poseedora, es decir holgazana. Surge la lucha y el odio golpea.

 

Llamáis a un hombre “ladrón y bandido”, le aplicáis el rigor de la ley sin preguntaros si él puede ser otra cosa. ¿Se ha visto alguna vez a un rentista hacerse ratero? Confieso no conocer a ninguno. Pero yo que no soy ni rentista ni propietario, que no soy mas que un hombre que sólo tiene sus brazos y su cerebro para asegurar su conservación, he tenido que comportarme de otro modo. La sociedad no me concedía más que tres clases de existencia: el trabajo, la mendicidad o el robo. El trabajo, lejos de repugnarme, me agrada, el hombre no puede estar sin trabajar, sus músculos, su cerebro poseen una cantidad de energía para gastar. Lo que me ha repugnado es tener que sudar sangre y agua por la limosna de un salario, crear riquezas de las cuales seré frustrado. En una palabra, me ha repugnado darme a la prostitución del trabajo. La mendicidad es el envilecimiento, la negación de cualquier dignidad. Cualquier hombre tiene derecho al banquete de la vida.

 

El derecho de vivir no se mendiga, se toma.

 

 El robo es la restitución, la recuperación de la posesión. En vez de encerrarme en una fábrica, como en un presidio; en vez de mendigar aquello a lo que tenía derecho, preferí sublevarme y combatir cara a cara a mis enemigos haciendo la guerra a los ricos, atacando sus bienes…

Ciertamente, veo que hubierais preferido que me sometiera a vuestras leyes; que, obrero dócil, hubiese creado riquezas a cambio de un salario irrisorio y, una vez el cuerpo ya usado y el cerebro embrutecido, hubiese ido a reventar en un rincón de la calle. Entonces no me llamaríais “bandido cínico”, sino “obrero honesto”. Con halago me hubierais incluso impuesto la medalla del trabajo. Los curas prometen el paraíso a sus embaucados; vosotros sois menos abstractos, les ofrecéis papel mojado.

 

 

Os agradezco tanta bondad, tanta gratitud, señores. Prefiero ser un cínico consciente de mis derechos que un autómata, que una cariátide. Desde que tuve conciencia me dediqué al robo sin ningún escrúpulo. No entro en vuestra pretendida moral que predica el respeto a la propiedad como una virtud mientras que en realidad no hay peores ladrones que los propietarios.

 

Podéis estar satisfechos de que este prejuicio haya calado en el pueblo ya que es vuestro mejor gendarme. Conociendo la impotencia de la ley y de la fuerza, habéis hecho de él el más sólido de vuestros protectores. Pero parad atención; todo tiene un tiempo. Todo lo que se construye por la astucia y la fuerza, la astucia y la fuerza pueden destruirlo.

 

 

El pueblo evoluciona cada día. Mirad que todos los muertos de hambre, todos los miserables, en una palabra, todas vuestras víctimas, instruidos por estas verdades, conscientes de sus derechos, armados con palancas, no vayan a asaltar vuestros domicilios para retomar las riquezas que ellos han creado y que vosotros les habéis robado. ¿Creéis que serían más desgraciados? Creo que todo lo contrario. Si se lo piensan bien preferirán correr cualquier riesgo antes que engordaros gimiendo en la miseria. ¡La cárcel, el presidio, el patíbulo! Diréis. Pero qué son estas perspectivas comparadas con una vida embrutecida, llena de sufrimientos. El minero que gana su pan en las entrañas de la tierra, sin ver jamás lucir el sol, puede morir de un momento a otro víctima de una explosión de grisú; el pizarrero que deambula por los tejados puede caer y hacerse mil pedazos; el marinero conoce el día de su partida pero ignora si volverá a puerto. Un buen número de obreros cogen enfermedades fatales durante el ejercicio de su oficio, sea agotan, se matan para crear para vosotros; y hasta los gendarmes, los policías, que por un hueso que les dais a roer, encuentran la muerte en la lucha que emprenden contra vuestros enemigos.

 

 

 

Obstinados en vuestro estrecho egoísmo permanecéis escépticos ante esta visión, ¿no es así? El pueblo tiene miedo, parecéis decir. Lo gobernamos con el miedo de la represión; si grita lo metemos en prisión; si se mueve, lo deportamos al presidio; si sigue, lo guillotinamos. Mal cálculo, señores, creerme. Las penas que infligiréis no son un buen remedio contra los actos de sublevación. La represión lejos de ser un remedio, un paliativo, no es sino una agravación del mal.

 

Las medidas correctivas no pueden más que sembrar el odio y la venganza. Es un ciclo fatal. Desde que hacéis rodar cabezas, desde que llenáis cárceles y presidios, ¿habéis impedido que se manifestara el odio? ¡Responded! Los hechos demuestran vuestra impotencia. Por mi parte sabía que mi conducta no podía tener otra salida que el presidio o el patíbulo. Y podéis ver que esto no me ha impedido actuar. Si opté por el robo no fue por una cuestión de ganancias sino por una cuestión de principios, de derecho. Preferí conservar mi libertad. Mi independencia, mi dignidad de hombre, que hacerme artesano de la fortuna de un amo. En términos más crudos y sin eufemismo alguno he preferido robar antes que ser robado.

 

También yo repruebo el hecho por el cual un hombre se apropia violentamente y con astucia del fruto del trabajo ajeno. Pero es precisamente por esto que he hecho la guerra a los ricos, ladrones de los bienes de los pobres… También yo quisiera vivir en una sociedad en la que el robo fuera desterrado. No apruebo y no he usado el robo sino como medio de rebelión para combatir el más inicuo de todos los robos: la propiedad individual.

 

 

Para destruir en efecto hace falta destruir su causa. Si hay robo es porque hay abundancia de una parte y escasez de otra; es porque todo no pertenece más que a unos pocos. La lucha no acabará hasta que todos los hombres pongan en común sus alegrías y sus penas, sus trabajos y sus riquezas; hasta que todas las cosas pertenezcan a todos.

 

Anarquista revolucionario he hecho la revolución.

 

Venga la Anarquía.

 

 

 

Del 8 al 22 de marzo de 1905, tiene lugar en la audiencia de Amiens (Francia) el proceso contra los “trabajadores de la noche” detenidos desde 1903, detención que ponía fin a una actividad de tres años con más de 150 robos en domicilios, hoteles, castillos e iglesias.

 

 

La banda que Alexandre Jacob formara con su compañera Rose Roux, su madre Marie Berthou y algunos otros camaradas, se proponía practicar el robo de manera científica –se dividen Francia en tres partes según la red ferroviaria- no como medio de ataque contra el mundo de los poderosos o como perturbación social. La audiencia de Amiens les condenó a muchos años de cárcel y, a algunos, a Jacob, a trabajos forzados de por vida. Presentado recurso de casación, Marius Jacob es condenado en Orleans, el 24 de julio de 1905, a veinte años de trabajos forzados, y será deportado al penal de la Guayana francesa, donde permanecerá desde 1906 hasta finales de 1925, tiempo en el que intentará una veintena de evasiones, y pasará años en celdas de castigo.

 

“Por qué he robado” es el texto de inculpación que Jacob leyó ante los jueces de la audiencia de Amiens.

 

 

 

 

Urtero bezala, aurten ere, milaka pertsonek bat egin dute euskal presoak euskal herrira aldarrikapenaren baitan. Aldi berean, bizi osoko kartzela eta sakabanaketa politika salatu dituzte eta larriki gaixo diren presoen askatzearen alde manifestatu dira.

Aurtengo manifestaldi hau, aspaldi ikusi den jendetsuena izan da, hala 35.000 lagun izan dira Bilboko kaleak zeharkatu dituztenak. Estatu frantses eta espainiarrak azken urte hauetan Euskal Herriaren aurka dabilten jazarpenaren aurrean Herriak tinko dirauenaren indar erakustaldi izugarria dugu berau.

Ekimena udaletxe aurrean bukatu zen, urtero lez. Bertan ekimenari dagozkion mezuez gain, Palestinak egun bizi duen egoera krudelaren inguruan oroimen gozo bat bizi izan genuen eta manifestaldian parte hartu zutenek “palestina aurrera” ohiuekin erantzun zuten.

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Como cada año, miles de personas se manifiestan en las calles de Bilbo por los derechos de l@s pres@s políticas vascas, contra la cadena perpetua encubierta, la política de dispersión y por la liberación inmediata de l@s pres@s en estado grave de salud. Esta manifestación ha sido de las más numerosas en los últimos años, con más de 35.000 personas, demostrando así que el pueblo vasco continua en pie a pesar de la dura represión que ejercen los estados español y francés.
En el acto final de la marcha, que terminó enfrente del Ayuntamiento de la ciudad, también se lanzaron mensajes de apoyo al pueblo palestino, a los cuales la multitud de manifestantes correspondió a gritos de “Palestina Aurrera” entre aplausos y gritos.

 

Extraido de : La plataforma