CONTRA EL ESTADO.

octubre 30, 2010

Leía ayer un interesante artículo de Mario Vargas Llosa en El País. Las presentaciones sobran: Vargas Llosa es un excelente escritor (recomiendo siempre La guerra del fin del mundo, de especial interés para personas que se mueven en el ámbito de la lucha anarquista) y un político de derechas. Se trata de una derecha civilizada y biempesante, ni casposa ni parafascista, pero es la derecha de toda la vida. Normal que publique en un periódico que también milita en el ámbito de esa derecha civilizada, o más bien en el centro-izquierda liberal, una versión algo más presentable de la derecha.

Pues bien, se atrevía a hacer una cierta defensa del movimiento surgido en Estados Unidos recientemente para movilizar a la derecha de toda la vida. Me refiero, claro está al Tea Party. El artículo, titulado «Las caras del Tea Party», intenta destacar el lado bueno de ese movimiento y esa defensa se resume en una frase muy clara: «hay en la entraña de este movimiento algo sano, realista, democrático y profundamente libertario. El temor al crecimiento desenfrenado del Estado y de la burocracia, cuyos tentáculos se infiltran cada vez más en la vida privada de los ciudadanos, recortando y asfixiando su libertad y sus iniciativas; la apropiación por parte del sector público de funciones o servicios que la sociedad civil podría asumir con más eficacia y menos derroche de recursos».

Podemos rasgarnos las vestiduras ante semejante despropósito, y en parte lo hace Vicenç Navarro en otro artículo publicado en http://www.elplural.com con el título «El Tea Party ¿es el fascismo posible en EEUU?». Nada que objetar a lo que dice Navarro y toda crítica realizada contra la derecha reaccionaria, esa que al final reduce la libertad a la que ya poseen los poderosos, bienvenida sea. No obstante, con eso no está dicho todo y una vez más, lejos de dejarnos llevar por la famosa falacia ad hominem, prestemos atención al argumento sin considerar que queda invalidado por las inclinaciones políticas del argumentador.

El anarquismo clásico fue en este punto más flexible, y también muy contundente. Si repasamos lo que decían sobre todo Proudhon, Bakunin o Kropotkin sobre el tema encontraremos un temor compartido frente al crecimiento desenfrenado del Estado y de la burocracia que lo representa (¿o quizá lo controla a su propio beneficio?) y lo encarna. Recordemos la celebérrima cita de Proudhon en la que enumera una larga retahíla de acciones que ejecuta el Estado del que todos somos víctimas: «Ser gobernado es ser observado, inspeccionado, espiado, dirigido, sometido a la ley, regulado, escriturado, adoctrinado, sermoneado, verificado, estimado, clasificado según tamaño, censurado y ordenado por seres que no poseen los títulos, el conocimiento ni las virtudes apropiadas para ello…»

Es más, al criticar tan duramente el Estado no tenían ningún reparo en citar a los prohombres que en aquellos momentos estaban elaborando los cimientos intelectuales en los que hoy en día se apoyan muchos neoliberales: Tucker, Stuart Mill, Spencer y muchos otros. Kropotkin, en el celebérrimo artículo sobre el anarquismo publicado en la Enciclopedia Británica (http://www.theyliewedie.org/ressources/biblio/es/Kropotkin_-_Anarquismo_definicion.html), menciona a esos autores y los agrupa bajo la denominación de anarquistas individualistas. Y además cita a otros muchos que sería igualmente difícil incluir en los ámbitos frecuentados por los anarquistas.

No voy a entrar una vez más en la polémica sobre la dimensión individualista o comunitaria del anarquismo. Es un hecho que dentro del anarquismo siempre hubo tendencias más reacias hacia cualquier forma estructurada de organización, pues en ellas siempre estaría presente el riesgo de la reproducción de las jerarquías burocráticas con sus inherentes redes de poder.

Tampoco voy a entrar en la polémica sobre las posibles relaciones entre el anarquismo y los pensamientos de extrema derecha, muy al gusto de la burguesía biempensante que tiende a identificar los movimientos que considera extremos de ese centro que ella misma miríficamente ocupa. El anarquismo nunca fue un movimiento de derechas y sólo a algunos iluminados (recuerdo una frase al respecto de Sánchez Drago o la de Berlanga) se les ocurre auto-denominarse anarquistas de derechas. Dejo para otra ocasión una reflexión algo más rigurosa sobre esta compleja y difícil distinción entre las derechas y las izquierdas.

Lo que me ocupa en estos momentos es el problema que señala Vargas Llosa, un problema que sin duda tiene su importancia. El crecimiento de las burocracias estatales durante las últimas décadas ha sido espectacular, sin que sea fácil establecer una relación clara de causalidad entre ese crecimiento y el posible incremento de bienestar fomentado por el Estado social de derecho, tres palabras que juntas pueden, desde una óptica anarquista, ser un puro dislate o un oxímoron. Es cierto que, al menos en Europa, los países con un porcentaje mayor de funcionarios son los nórdicos, con Dinamarca (26%) y Suecia (22%) en posiciones de cabeza, mientras que en España no tenemos más que un 13,4%. Y la situación social y política de aquellos países parece mejor que en España. Y en este país, es Extremadura la que lidera el porcentaje más elevado de funcionarios, cercano al 23%, mientras que Cataluña no pasa del 8,5%.

También ha sido espectacular el crecimiento de las legislaciones que tienen a acentuar los controles sobre todo lo que hacemos los ciudadanos. Hay una hipertrofia legislativa realmente llamativa, con boletines oficiales pariendo leyes sin parar hasta el punto de que uno puede encontrarse (ese es el caso de la Enseñanza) con una situación a la que se le aplican leyes de diferentes etapas que no siempre son coherentes. Suelen decirnos que legislan para protegernos de nosotros mismos…

Por último, el poder controlador y vigilante del Estado y de sus cuerpos especiales ha seguido creciendo, en los últimos tiempos amparado por el miedo al terrorismo, sabiamente dosificado por los controladores para hacer que la gente acepte sin rechistar constantes intromisiones en la propia libertad e intimidad. Las analogías entre los humillantes controles de cualquier check-point israelí y cualquier control de seguridad en un aeropuerto son, salvando las distancias, llamativas.

Cierto es que esa derecha biempensante arrecia en sus ataques contra el Estado social tan difícilmente construido en las últimas décadas. Y por eso mismo no debemos bajar la guardia nunca, denunciando sus explícitos intentos de volver a un modelo social basado en la competencia y la lucha por la vida, sin redes sociales de protección.

Igualmente cierto, por el otro lado, es el hecho de que la creciente burocratización de esas mismas redes sociales de protección, basadas en la iniciativa popular y en el apoyo mutuo, está minando el capital social sin el cual cualquier pretensión de avanzar hacia sociedades libres, iguales y solidarias es pura quimera.

Uno de los grandes aciertos del pensamiento y la práctica anarquista durante los dos últimos siglos consiste, muy posiblemente, en ese esfuerzo por mantener una dura crítica del Estado, con todo lo que significa de control y opresión, al mismo tiempo que se defiende la creación de potentes redes sociales de apoyo mutuo, estructuradas de un modo federal y autogestionario para lograr a un tiempo sociedades más libres y más solidarias. No le falta razón, por tanto a Vargas Llosa, pero es bastante probable que su crítica alimente justo aquello que pretendemos combatir.

F. Garcia.

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de Suso Martínez para Dignidad Laboral 26-10-2010 23:45 h

 

Como ya sabreis la situación en el Sahara se pone cada vez peor, creemos que ya vá siendo hora de que este conflicto se arregle y no acabe en saco roto como otros tantos. El último y barbaro acto acabó con la vida de un niño y 7 heridos más, alguno en estado grave. Esto es lo que ha colmado el vaso y proponemos la creación de una columna solidaria de apoyo a pueblo saharaui que desde hace ya unos días mantienen una haimas a las afueras de El Aaiun simulando a las de sus compatriotas y hermanxs de los campamentos de Tindouf en Argelia.

emos pensado que la mejor manera es ir al sitio en cuestión y velar por los derechos humanos para que se cumplan con legalidad y justícia. La idea es bastante básica, se trataria de formar una -columna solidaria- en torno al campamento de haimas instalado a las afueras de El Aaiun, esta columna actuaria como anillo protector de lxs habitantes de las haimas; a parte de crear un corredor seguro entre dicho campamento y El Aaiun para el abastecimiento de agua, viveres, medicinas, etc. La columna solidaria queremos darle el nombre de un inocente más caido de la manera más impune de las que se comenten. Elgarhin Nayem era tan solo un niño de 14 años y su único delito fué ser lo que era, saharaui; pero en el fondo un niño. Seguro que este chico también le hubiese gustado jugar al balón con sus compañerxs en el patio de un colegio o tal vez solo eso vivir la vida. Pués la cosa no pintó así, alguién le arrancó su bién más preciado, alguien que se esconde tras leyes que no eran precisamente las de este chico; aún tienen también la osadía de lanzar mentiras para tapar el atroz asesinato. A Elgarhin Nayem desde su nacimiento ya le quitaron su tierra, su casa….. Ya no le pueden quitar más, hace unos días le quitaron……..LA VIDA.

Hasta cuando vamos a seguir cerrando los ojos cada vez que se mire hacia Marruecos, hasta cuando vamos a taparnos los oidos para no escuchar el grito de una vida saharaui que se apaga, hasta cuando vamos a seguir de brazos cruzados como si ese querido sahara ni existiera, hasta cuando vamos a mantener esta actitud pasiva con una realidad que es evidente. Lo dijo la ONU y hay una resolución, EL DERECHO A LA AUTODETERMINACIÓN.
Creemos que ya está bién, que debemos involucrarnos por algo más que la conciencia y ayudar a nuestrxs hermanxs saharauis. Seguro que esos campamentos querrán quitarlos pero ahí es donde y por lo que hacemos este llamamiento. Cojamos nuestros corazones y nuestro coraje y creemos -La Columna Solidaria Elgarhin Nayem- en memoria y recuerdo de un niño que no eligió ser martir.
Esperamos vuestras adhesiones, podeis hacerlo a través de este medio como por e-mail [dignidad.laboral@yahoo.com], no olvideis pasarnos un teléfono de contacto para en lo más breve posible asamblearnos quienes estemos interesados.
Recuerda un gesto solidario vale la vida misma.
NO MÁS ASESINATOS EN EL SAHARA.
MARRUECOS CULPABLE.
POR LA DETENCIÓN DE LOS CULPABLES Y SU EXTRADICIÓN PARA SER JUZGADOS COMO GENOCIDAS Y CRÍMENES CONTRA LA HUMANIDAD.
ELGARHIN NAYEM QUE LA TIERRA TE SEA LEVE, PEQUEÑO GRÁN MUCHACHO.
SAHARA LIBRE.


 

EL PRECIO DE LA VERDAD.

octubre 30, 2010

joven-Alexandros-Grigoropoulos-anos

 

Hace pocos días se ha conocido la sentencia condenatoria contra los policías que mataron al  joven libertario Alexandros Grigoropoulos en una céntrica plaza de Atenas. Unos hechos que provocaron una de las revueltas sociales  más importantes que se han vivido en Grecia durante los últimos tiempos. ¿Qué pasa ahora con las personas que fueron juzgadas y condenadas en Burgos por haber supuestamente gritado “policía asesina” durante una concentración de protesta?

En ocasiones decir la verdad tiene un precio. En el caso del joven Alexandros y la concentración de protesta que se organizó en la Plaza Roma de Gamonal ese precio fueron 300 euros o en caso de impago 25 días de prisión a cada una de las seis personas procesadas. Esa fue la cantidad que dispuso un juez para una serie de personas inculpadas de haber injuriado a la policía durante aquella concentración de protesta.

El 6 de diciembre de 2008 Alexandros Grigoropoulos de 15 años caía abatido en Exarjia a consecuencia de los disparos de un policía. En aquellos primeros momentos se habló de una “muerte accidental” pero lo cierto es que estos acontecimientos, unidos al malestar social que se respiraba en Grecia,  fueron el detonante que desató una de las revueltas populares más virulentas que se han registrado en Europa durante las últimas décadas.

En algunas capitales del viejo continente se realizaron movilizaciones de protesta que fueron duramente reprimidas. En concreto, en Madrid 7 personas fueron detenidas y permanecieron en prisión preventiva durante varios días como medida intimidatoria ante el miedo que generaba en el Estado Español la posibilidad de que  la situación griega se contagiara.

En Burgos se desarrollaron también movilizaciones para protestar por la muerte del joven Alexandros y aunque tuvieron un menor calibre provocaron uno de los mayores despliegues policiales que se hayan vivido en Gamonal con presencia de numerosos efectivos antidisturbios.

A pesar de lo que parece que desde algunos despachos es posible que se deseara, durante aquella concentración no se registraron incidentes. Sin embargo meses después algunas personas fueron encausadas por injurias a la policía (a pesar de no haber sido en ningún momento identificadas) y cuya única prueba en su contra resultó ser su “conocida militancia social”.

Aunque por norma general no creo que en los tribunales pueda encontrarse la verdad, y mucho menos la justicia, parece ser que ha quedado demostrado que aquel policía disparó con claras intenciones homicidas. Si aquellas personas que supuestamente gritaron “policía asesina” dijeron la verdad, alta y claramente, mucho antes del fallo de cualquier tribunal de justicia.

Esta claro que decir la verdad en Burgos tiene un precio. Y decir las verdades que sonrojan a los que andan luciendo su placa y pistola se paga caro, y claro de algún sitio tiene que salir el sueldo de aquellos que nos protegen y contribuyen a que Burgos sea la segura capital europea del 2016,  aunque su ambiente se asemeje cada día más al de la GESTAPO.

Modesto Agustí.

DIARIO DE VURGOS.

 

CARTA A LOS TORTURADORES

octubre 30, 2010

 

Alfredo Irisarri, aita de Egoi Irisarri, detenido por la Policía española

No hace falta que me presente, sabéis quien soy y donde vivo.

La otra noche irrumpisteis en mi hogar, rompiendo nuestra intimidad, nuestra tranquilidad, nuestra familia, pero vosotros sabéis tan bien como yo, que no rompisteis nuestra dignidad.

Mentisteis, como es habitual en vosotros, pues me asegurasteis que no ibais a utilizar ciertos métodos (la verdad, no os creí). Nos extrañó tanto tacto y corrección, pero ahora lo sé: era sólo una careta. Una careta que debajo esconde el odio y la maldad.

¿Alguna vez os han dicho vuestros padres las veces que le dije yo a mi hijo, cuánto le quería y lo orgulloso que estaba de él?

No os odio, no, es algo peor. Os tengo miedo.
¿Qué sois capaces de hacer?

 

 

TORTURA STOP.

octubre 29, 2010

http://www.askatu.org/fitxategia_ikusi.php?id=5910

105 personas presentaron denuncia por torturas en 2009 en Euskal Herria.

La Coordinadora para la Prevención y Denuncia de la Tortura (CPDT) ha contabilizado en su informe anual relativo a 2009 un total de 105 denuncias de tortura en Euskal Herria, de las que 45 fueron tras sufrir una detención incomunicada.

 

DONOSTIA-. Representantes de Behatokia, Salhaketa, Eskubideak y TAT, organismos integrantes de la Coordinadora para la Prevención y Denuncia de la Tortura (CPDT), han presentado hoy en Donostia el informe sobre la situación de la tortura en Euskal Herria, en el que han recopilado un total de 29 casos de torturas, que afectan a 105 personas.

De las 105 personas que denunciaron malos tratos y/o torturas, 45 lo hicieron tras permanecer en régimen de incomunicación (un 43%), lo que para esta plataforma “confirma la necesidad de acabar con la incomunicación como fórmula para prevenir la tortura”.

Por territorios, Bizkaia registro la mayoría de casos, un total de nueve, que afectan a 54 personas. En Gipuzkoa 25 personas presentaron denuncias, en Araba quince y en Nafarroa once personas.

En cuanto al cuerpo policial objeto de las denuncias, 43 personas señalaron haber sido torturadas o maltratadas por la Policía española, 37 por la Ertzaintza, 19 por la Guardia Civil, una por la Policía Foral de Nafarroa y otras dos por policías locales. En dos ocasiones las denuncias apuntan a funcionarios de prisiones y en una a personal de centros de menores.

El informe no recoge todas las denuncias

Iratxe Urizar (Behatokia), Carlos Hernández (Salhaketa) y Joseba Belaustegi (Eskubideak) han explicado que en el informe no se han tenido en cuenta todos los casos denunciados de torturas y malos tratos de los que la coordinadora tuvo conocimiento en 2009, ya que algunos han sido excluidos por petición expresa de las víctimas del maltrato y otros porque la información recibida era insuficiente o no estaba suficientemente contrastada.

Además, han resaltado que muchos casos de torturas o agresiones por parte de funcionarios policiales o de prisiones no se denuncian ni ante los tribunales ni ante ninguna otra instancia.

LA CPDT ha confirmado, de hecho, que continúa la tendencia observada en 2008 de no denunciar las agresiones padecidas por parte de las personas que participaban en movilizaciones sociales, por temor a verse envueltos en contradenuncias por parte de los agentes policiales y por la desconfianza en los órganos encargados de investigar las agresiones.

Por ello, han insistido en que el informe no recoge la totalidad de denuncias por torturas y/o malos tratos.

 

Juventudes Libertarias Puerto Montt.

 

SALUDOS FRATERNALES, SOLICITAMOS AYUDAR A DIFUNDIR CAMPAÑA POR LA LIBERTAD DEL JOVEN MAPUCHE CAMILO AGUAS Y AMIGO PRESO EN CÁRCEL DE OSORNO, SUR DE SHILE EN TERRITORIO MAPUCHE HUILLICHE.

Campaña por la libertad del joven Camilo Aguas Valderas (19), quien se encuentra detenido en la cárcel de Osorno, procesado por la justicia militar por su supuesta participación en el delito de maltrato de obra a carabinero, ocurrido el pasado 29 de septiembre en una marcha en apoyo a los presos que estaban en huelga de hambre ver nota( http://www.australosorno.cl/prontus4_nots/site/artic/20100930/pags/20100930000012.html) o revisar comunicado luego de los incidentes (http://www.lahaine.org/index.php?p=14698 )

En este sentido, las comunidades mapuches no descartan irse a huelga de hambre si dentro de las próximas dos semanas no obtienen alguna respuestas satisfactoria sobre el proceso que se está llevando en contra de Camilo Aguas.

“Esta manifestación es la forma de mostrar nuestro descontento con el gobierno de turno y con las leyes marciales que se aplican a grupos civiles (…) la justicia militar es una justicia secreta, donde un militar acusa, reúne los cargos y sentencia” señaló el tío del joven detenido, Javier Aguas Deumacan.

Cabe recordar que el fiscal militar José Manuel Baquedano decidió ayer someter a proceso al joven comunero Mapuche huilliche Camilo Aguas Valderas (19), quien fue detenido el pasado miércoles 29 de septiembre, tras incidentes que protagonizaron algunos manifestantes y Carabineros, en el marco de una marcha en apoyo a los detenidos en huelga de hambre.

Aguas Valderas es sindicado como autor del golpe que fracturó un dedo de la mano derecha al cabo Enrique Sandoval Delgado, lo que configura el delito de maltrato de obra a Carabineros con resultado de lesiones graves y de acuerdo al Código de Justicia Militar, el procesado arriesga penas que van desde los 5 años y un día hasta los 10 años de presidio.

El joven no registra antecedentes previos, por lo que el fiscal ordenó su detención a la Corte Marcial con asiento en Santiago, el se encuentra cumpliendo la prisión preventivaen la cárcel de osorno y procesado por la justicia militar shilena ( el horario de visitas son los días martes y jueves de 10 a 12 hrs y los domingos de 14 a 16hrs). sin contar que se encuentra doblemente procesados, ya que también está formalizado en la justicia civil por daños simples en el contexto de los mismos incidentes. Así, junto a otros siete mapuches deberán afrontar un juicio.

El lonco de la comunidad Cuinco, Luis Pailapichún, adelantó mas movilizaciones en apoyo “Tenemos un nuevo preso político mapuche en la zona de Osorno. La Justicia Militar debe aplicarse a Carabineros, no a los civiles, así que vamos a retomar las movilizaciones”, dijo la autoridad indígena.

En ese escenario, se solicita ayudar a difundir esta campaña por la libertad de camilo aguas, ya que la Ley Antiterrorista en el procesamiento a los presos políticos, ha implicado arbitrariedades, faltas de garantías y violaciones al debido proceso, como la prision para la mayoría de los imputados, no respetando la presunción de inocencia, supuestamente, garantizada por el actual sistema judicial chileno y violando derechamente el Convenio 169 de la OIT (Art. 10), testigos que no se sabe si son reales o inventados, si tienen alguna animadversión en contra de los imputados, muchos de los cuales son instrumentalizados por la policía y fiscales.

Pero la aberración jurídica más grande la ha constituido el doble juzgamiento al que están sometidos muchos presos políticos (mapuche, anarquistas o luchadores sociales) tanto por la justicia civil y por la militar al mismo tiempo, no ocurre lo mismo con los agentes represores y asesinos de mapuche, son juzgados por sus propios pares, quedando siempre en libertad y/o cumpliendo con penas que son una burla para las familias, sin mencionar, los apremios ilegítimos y torturas bajo una impunidad puesta por el Ministerio Publico siempre se declara incompetente dejando dichos delitos en manos de la aún vigente Justicia Militar Chilena.

Por estas razones solicitamos la solidaridad y mantenemos la denuncia de que Chile es el país que tiene la mayor cantidad de presos políticos, miembros de un pueblo originario, lo que da cuenta del nivel de discriminación y racismo que aun prevalece en este país, haciendo caso omiso a los compromisos y recomendaciones internacionales durante todos estos años.

LA SOLIDARIDAD EN UNA ARMA QUE HAY QUE CARGAR!!

ARRIBA LXS QUE LUCHAN!!

 

 

Las protestas ante el brutal asesinato del militante argentino durante el desarrollo del coflicto ferroviario llegan ante la embajada en Madrid.

Crónica de cnt.es:

El pasado miércoles fue asesinado Mariano Ferreyra en Argentina. El gatillo lo apretó uno de los tantos mercenarios que son financiados por las autoridades políticas en este país, las que no quieren que las personas luchemos por nuestros derechos, que peleemos por mejoras en nuestros puestos de trabajos y en nuestras vidas, que salgamos a las calles a defender nuestra libertad. Ante todo anhelan el miedo, nuestro miedo, que él se apodere de nosotros y que nos inmovilice. Por ello al grupo que se dirigía a cortar las vías lo esperaba otro, una patota sindical, los matones a sueldo. Y por ello a éstos últimos los custodiaba la Policía. Y por ello, cuando los asesinos disparan y matan a Mariano, los cerdos guardianes miran para otro lado; fueron los compañeros los que pararon a una ambulancia que por allí pasaba y subieron a los heridos de bala.

Desde que me enteré del asesinato de Mariano no consigo dejar de pensar en el hecho. Me pregunto hasta qué punto puede llegar la devaluación de nuestras vidas. Me pregunto hasta qué punto somos capaces de permitirlo, qué tiene que ocum rrirnos para que nos demos cuenta de que mañana Mariano puedo ser yo, o podés serlo vos.

En la tarde del pasado lunes 25, la convocatoria popular en repulsa al asesinato de Mariano Ferreyra, me llevó, junto a otras compañeras y compañeros, a las puertas de la embajada argentina en Madrid. Éramos pocos los que nos concentramos a las puertas del edificio del barrio de Salamanca, pero nos hicimos oír. Los funcionarios de la embajada querían un petitorio por escrito: la hermana de Mariano les entregó una foto bien grande en un cartel que decía: “Justicia por Mariano Ferreyra”. Los mismos funcionarios también dijeron que no tenían noticia de que ella había estado allí buscando una respuesta la semana pasada. Nadie sabía nada; nadie tenía noticia de nada. ¿Sabrían tal vez que en cada provincia de Argentina se movilizaron miles y miles de personas condenando esta muerte?

Mezclada entre tristeza y rabia vuelve a mi pecho la pregunta: ¿qué tiene que ocurrir para que nos demos cuenta de que mañana Mariano puedo ser yo, o podés serlo vos? ¿Dónde están las personas, esas que son capaces de ponerse en el lugar del otro? ¿Dónde queda la solidaridad, ese apoyo mutuo tan necesario en estos momentos tan duros? ¿Por qué no estuvieron presentes?

La vida es lo único de lo que realmente podemos decir que somos dueños. De nuestra vida. Y cuando le arrebatan la suya a una persona, en este caso tan combativa, no deberíamos quedarnos en casa, tendríamos que salir a la calle, a nuestro espacio, a gritar que condenamos esa atroz violencia, que ante el deseo de silenciarnos nosotros vamos a tomar la palabra.

Nuestras palabras de ayer por la tarde fueron por vos, Mariano, por tu ardua lucha, porque no te olvidamos ni te olvidaremos. Porque, como vos, sabemos que la lucha es el único camino hacia nuestra libertad y en cada paso que demos allí estarás con nosotros.

¡MARIANO FERREYRA, PRESENTE!


Miguel Amorós

-Ecología radical…

 

La crítica antidesarrollista no llega como una novedad empaquetada y a disposición de quien quiera usarla. Resume y abarca todos los elementos críticos anteriores, pero no es un fenómeno intelectual, una teoría especulativa fruto de mentes privilegiadas dispuestas a largas jornadas de estudio y meditación. Es la reflexión de una experiencia de lucha y de una práctica cotidiana.Nace de la práctica y vuelve siempre a ella. No se queda en libros, artículos, círculos de enterados o torres de marfil; es fruto tanto del debate, como de la pelea. En una palabra: es hija de la acción, éste es su medio y no puede sobrevivir fuera de él.

 

El objetivo de esta disertación no es otro que el de exponer las líneas maestras por donde discurre la crítica real del capitalismo en sus últimas fases, a la cual hemos llamado antidesarrollista. La cuestión social quedó en sus inicios planteada partiendo de la explotación de los trabajadores en los talleres, fábricas y minas. La crítica social fue ante todo crítica de la sociedad de clases y del Estado, pero en una fase posterior del capitalismo, la cuestión social surgió de la colonización de la vida y la explotación del territorio. Entiéndase territorio no el paisaje o el “medio ambiente”, sino la unidad entre espacio e historia, lugar y habitante, geografía y cultura. La crítica social pasó a ser crítica de la sociedad de masas y de la idea de progreso. Lejos de rechazar la crítica anterior, correspondiente a un tipo de capitalismo periclitado, la ampliaba y prolongaba, englobando hechos nuevos como el consumismo, la polución, la autonomía de la tecnociencia y el totalitarismo de apariencia democrática. La crítica antidesarrollista no niega pues la lucha de clases, sino que la conserva y la supera; es más, la lucha de clases no puede existir en estos tiempos que corren sino como antidesarrollismo. En lo sucesivo, quien hable de lucha de clases sin referirse expresamente a la vida cotidiana y al territorio, tiene en la boca un cadáver.

Podemos seguir el decurso de la aparición histórica entre los años treinta y noventa del pasado siglo de los primeros elementos de antidesarrollismo, comenzando por la crítica de la burocracia. La burocracia es el resultado de la complejidad del proceso productivo, de la necesidad de control de la población y de la hipertrofia del Estado, del cual las organizaciones “obreras” son un apéndice. A un determinado nivel de desarrollo, aquél en el que se separan propiedad y gestión, donde los que ejecutan órdenes quedan totalmente subordinados a los que coordinan y deciden, los estratos superiores de la burocracia que operan en las distintas esferas de la vida social –la cultura, la política, la administración, la economía— son realmente la clase dominante. La sociedad capitalista burocratizada queda dividida entre gestores y ejecutantes, o mejor, entre dirigentes y dirigidos. Dicha división nos retrotrae a otra anterior, la existente entre el trabajo manual y trabajo intelectual, que es la base del desarrollo burocrático. El trabajo manual pierde su creatividad y su autonomía por culpa del sistema industrial, que, al facilitar la estandarización, parcelación y especialización, lo reduce a pura actividad mecánica controlada por una jerarquía burocrática. El beneficiario de la mecanización no es simplemente el capitalista; es la propia máquina por la organización del trabajo y de la vida social que implica. Quien sale perjudicado en primer lugar es el trabajador, pero es toda la población la que quedará sometida a las exigencias de la máquina. La fábrica, la máquina y la burocracia son los verdaderos pilares de la opresión capitalista. La crítica de la burocracia completa la crítica del Estado y del trabajo asalariado, y da lugar a la crítica de la tecnología.

El desarrollo unilateral de la tecnología, orientado hacia el rendimiento y el control, sirve a la sumisión, no a la libertad. Una existencia modelada por tecnócratas según normas fabriles es una forma de vida esclava. La ciencia y la técnica evolucionan bajo el signo de la dominación, que es dominación de la naturaleza y del ser humano. Pero una crítica a la ciencia y a la tecnología no significa un rechazo del conocimiento racional y del metabolismo con la naturaleza. Se trata del rechazo de una clase de ciencia y de una clase de tecnología, las que engendran poder y sumisión. Pero aceptación de las que no alteran las condiciones de reproducción de una sociedad igualitaria y libre. Aquellas que obedecen a las necesidades de una vida rural y urbana equilibrada, hecha a medida de las necesidades y deseos humanos. En nombre de la Razón. Pero si avanza por el dominio del conocimiento instrumentalizado, dicha razón, sometida a imperativos de poder, se autodestruye. La creencia en el mejoramiento humano mediante el conocimiento científico, la innovación técnica y la expansión económica, en otras palabras, la fe en el progreso, queda en entredicho. La crítica de la ciencia, de la tecnología y del sistema industrial es una crítica del progreso. Y asimismo, es una crítica de las ideologías cientistas y progresistas; en primer lugar, de la ideología obrerista, tanto en versión reformista como revolucionaria, basada en la apropiación, en nombre del proletariado, del sistema industrial burgués y de su tecnología.

El capital no consiste sólo en dinero, medios de producción, o saber acumulado; es el polo activo de una relación social mediante la cual genera beneficios a costa del trabajo asalariado. Cuando esa relación deja de circunscribirse a la producción y abarca todos los aspectos de la vida de los individuos, la explotación capitalista cambia cualitativamente y el conflicto social se extiende a la vida cotidiana, ahora dominada por el vehículo privado y las ansias consumistas, enmarcadas en una arquitectura miserable. A la crítica del trabajo se le añaden la de la sociedad de consumo y la del urbanismo, forjándose entre todas la crítica de la vida cotidiana, antaño esbozada como crítica a la moral sexual burguesa y reivindicación de los derechos de la mujer. La construcción de un estilo de vida libre ha de desterrar de la vida la lógica alienante de la mercancía. El método para hacerlo, la autogestión, ha de aplicarse contra la lógica capitalista, pues de lo contrario no sería más que autogestión de la alienación. La tarea pues de los futuros organismos comunitarios, que por los sesenta unos identificaron con los Consejos Obreros y otros con las comunas o los municipios libres, no puede consistir en la gestión de lo existente, sino en su transformación revolucionaria. La soberanía real de los individuos emancipados no significa en absoluto la “humanización” del trabajo o la “democratización” del consumo, sino la supresión de ambos y su sustitución por un nuevo tipo de actividad unitaria liberada de condicionantes.
La crisis ecológica eliminó de la crítica de la vida cotidiana el optimismo tecnológico, la creencia en un posible uso liberador de la tecnología, y sentenció al obrerismo, la creencia en el papel emancipador del proletariado industrial y el carácter potencialmente revolucionario de los conflictos laborales. Fenómenos como la contaminación, la lluvia ácida, el consumo de combustibles fósiles, el uso de aditivos químicos y pesticidas, la enorme acumulación de basura, etc., demostraron que el reino de la mercancía no solamente condenaba la mayoría de la población a la esclavitud asalariada y a la alienación consumista, sino que amenazaba la salud y ponía en peligro la vida en la tierra. La lucha contra el capital no es pues simplemente una lucha por una vida libre, sino una lucha por la supervivencia. La abolición del trabajo y del consumo no pueden efectuarse desde dentro, a través de una pretendida radicalización de los conflictos por el salario y el empleo, puesto que lo que urge es el desmantelamiento completo de la producción, convertida en algo ponzoñoso e inaprovechable. Su “autogestión” es además de alienante, tóxica. La crisis ecológica revela pues los límites del crecimiento productivo y urbano, la condición sine qua non de la acumulación capitalista actual, cuando el desarrollo económico se ha convertido en el único objetivo de la política.

El desarrollismo tuvo su primera traba en la llamada “crisis del petróleo”, a la que “el mercado” y el Estado reaccionaron con la construcción de centrales nucleares. Los peligros que la producción de energía nuclear comportaba para amplios sectores de la población y sobre todo la militarización social encubierta que comportaba, despertaron una oposición fuerte. De la unificación entre la crítica de la vida cotidiana y la crítica ecológica, especialmente en su vertiente antinuclear, nace a lo largo de los años ochenta la crítica antidesarrollista. El antidesarrollismo trata de fundir los elementos críticos nuevos precedentes: su negación del capitalismo es a la vez, antiestatista, antipolítica, anticientista, antiprogresista y antiindustrial.

Los nuevos frentes de lucha abiertos, englobados en el concepto de “nocividad”, eran difícilmente defendibles, pues el final de la fase fordista del capital, caracterizada por la derrota del movimiento obrero tradicional, la industrialización de la cultura y el inicio de la mundialización, comportaban una catástrofe de la conciencia y un auge del ecologismo neutro. Reduciendo los problemas a cuestiones ambientales y económicas e ignorando la crítica social precedente, los ecologistas aspiraban a convertirse en intermediarios del mercado de la degradación, fijando con el Estado los límites de tolerancia de la nocividad. En efecto, los ecologistas desempeñarán en lo sucesivo el papel de asesores políticos y empresariales. Pero por otro lado, la destrucción de los medios obreros y la colonización acabada de la vida cotidiana habían aumentado sobremanera en la población la capacidad de soportar lo insoportable. Las clases antaño peligrosas se transformaban en masas domesticadas. El oscurecimiento de la conciencia se tradujo rápidamente en desclasamiento, pérdida de experiencia, insociabilidad e ignorancia, por lo cual el conocimiento de la verdad no condujo a la revuelta. Faltaban los lazos sociales disueltos por la mercancía. La crítica antidesarrollista se ampliaba hasta abarcar al ecologismo y la sociedad masificada.
La falta de resistencia permitió al capitalismo unos avances sin precedentes, exacerbando todas sus contradicciones y agravando el nivel de habitabilidad del mundo. La convicción desarrollista del crecimiento como objetivo primordial de la vida en el planeta desembocaba en una crisis biológica. El calentamiento global, en un contexto de deterioro universal, impulsó el capitalismo “verde”, basado en el “desarrollo sostenible”, fruto del cual han sido los transgénicos, los automóviles de alta gama con motor de bajo consumo, los agrocombustibles y las energías renovables industriales. Las agresiones al territorio se han multiplicado: autopistas, trenes de alta velocidad, líneas de muy alta tensión, “parques” eólicos y “huertos” solares, urbanización ilimitada, incineradoras, cementerios de materiales tóxicos y radiactivos, regulación de cuencas hídricas, transvases, torres de telefonía móvil, abandono y suburbialización del campo… A esto hay que añadir los progresos en la artificialización de la existencia (de la que las nanotecnologías son la culminación), la proliferación de conductas psicopáticas y la entronización de una sociedad panóptica y criptofascista como respuesta institucional a los peligros de la anomia. Aunque el enemigo más grande del capitalismo todavía sea él mismo y las amenazas mayores contra él provengan de su propia naturaleza, una resistencia minoritaria ha podido desarrollarse gracias a conflictos locales de índole diversa, principalmente contra las grandes infraestructuras, con lo que la crítica antidesarrollista ha podido avanzar en varias direcciones y bajo diferentes apelativos, encontrando al azar de los desastres a partidarios y propagandistas que denuncian tanto los desastres territoriales como la domesticación y resignación de sus habitantes, gente que entendía que no podía solucionarse ningún problema empantanándose en la política, gente que no separaba una agresión específica de la sociedad que la causaba.

La sociedad desarrollista ha llegado al umbral a partir del cual la destrucción del hábitat humano es irreversible, y, por consiguiente, el control absoluto de la población es obligatorio. La defensa de una vida libre, para comenzar libre de prótesis tecnológicas, rica en relaciones, es como mínimo una defensa del territorio y una lucha contra todos los condicionamientos, bien se deriven del control social, del trabajo, de la motorización o del consumo. Pero eso solamente atañe a su momento defensivo. Su fase ofensiva es desurbanizadora, desindustrializadora, ruralizadora y descentralizadora. Ha de reequilibrar el territorio y situar a lo local y lo colectivo en el primer lugar del orden de preferencias. Es también un combate por la memoria y por la verdad, por la conciencia libre y contra la manipulación del deseo; es, subsidiariamente, una lucha contra las ideologías que las ocultan y distorsionan como el ciudadanismo, el decrecentismo o la que viene en los manuales para adolescentes vírgenes estilo “la anarquía en diez cómodas lecciones” (municipalismo, estirnerismo, bonannismo, etc.). El capitalismo en su fase actual es eminentemente destructivo, y, por consiguiente, está en guerra contra el territorio y la gente que lo habita. La autodefensa es legítima, pero constituye sólo un aspecto del conflicto territorial. Éste es un batallar por la autonomía en la alimentación, el transporte, la enseñanza, la sanidad, la vivienda o el vestido; un bregar por la solidaridad, por la comunidad, por el ágora y por la asamblea; por el “comicio”, “ayuntamiento general” o “concejo abierto”, que son algunos de los nombres que recibía la práctica política de la libertad en las épocas precapitalistas peninsulares. La crítica antidesarrollista no llega como una novedad empaquetada y a disposición de quien quiera usarla. Resume y abarca todos los elementos críticos anteriores, pero no es un fenómeno intelectual, una teoría especulativa fruto de mentes privilegiadas dispuestas a largas jornadas de estudio y meditación. Es la reflexión de una experiencia de lucha y de una práctica cotidiana. Está presente un poco en todas partes, de una forma u otra, como intuición o como hábito, como mentalidad o como convicción. Nace de la práctica y vuelve siempre a ella. No se queda en libros, artículos, círculos de enterados o torres de marfil; es fruto tanto del debate, como de la pelea. En una palabra: es hija de la acción, éste es su medio y no puede sobrevivir fuera de él.

Miguel Amorós
Para la acampada antidesarrollista del 8 de julio de 2010, en Fellines, Girona.
Primeras Jornadas en Defensa de la Tierra, 22 de agosto de 2010, en Hervás (Cáceres).

 

 

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Carta de un compa argentino de Toulouse

Bueno a ver si cuento un poco lo que interpreto. No es cierto que Francia esté “en llamas”. Eso dicen los medios para vender y es la consigna de napoleoncito (sarko) para hacer eje en los destrozos y no en las reivindicaciones populares.
Pero no dicen que Francia está en rebelión y movilizada. Esta mañana las encuestas decían que más del 80% de los franceses está de acuerdo con la huelga y las manifestaciones y que el 60% está de acuerdo con seguir la movilización aunque el gobierno vote la ley que combatimos.
Es importante saber que todo este quilombo sigue incluso sabiendo que vamos a perder porque el gobierno está decidido a que la ley pase o pase. Desde el principio del conflicto napoleoncito dijo que no iba a negociar y ahora no puede volver atrás.
Y los sindicatos, que son tan burócratas como los Moyano, ya le dijeron al gobierno públicamente y desesperadamente que no pueden hacer nada porque los sobrepasan las bases. Así que políticamente no hay salida y votaran la ley porque el gobierno tiene mayoría en el parlamento. Un problema es que la oposición política, esencialmente el PS, es una bosta, no existe.

 

Al no haber una oposición que capitalice, el partido en el gobierno se mantiene unido aunque la calle esté que arde.
Hay como una “guerrilla” urbana. Esta mañana fuimos a cortar varios puntos de Toulouse. Yo fui a cortar la entrada del aeropuerto. Mucha gente que no pudo tomar el avión pero nadie se quejó porque en el fondo todos apoyan la rebelión.
Llegó la cana, charlamos con ellos (porque están igual que nosotros), nos dan la razón y tranquis nos vamos a cortar otra ruta sin quilombo con la cana. Aquí charlamos con la gente “embotellada” por el corte y todo bien, todos bancan. Llega la cana, charlamos y nos fuimos tranquis a cortar una rotonda. Y todo así durante toda la mañana. Aquí nosotros, que éramos empleados del aeropuerto, profes, estudiantes, asalariados de empresas privadas en huelga, etc. etc…, en otro lugar los camioneros, en otro los chicos de la secundaria, en otro los ferroviarios, los choferes de colectivos que paran de golpe, el subte que para 15 minutos cada media hora, obreros en huelga que salen a la ruta y la cortan un par de horas, etc. etc. etc…
Es decir que movilizados o trabajando todos participan y apoyan. Por ejemplo hace un rato volvió Thomas, mi hijo pequeñito chiquitito cossssita, del liceo que tienen tomado. Se fue ayer a la tarde a reemplazar a los compañeros que hicieron 24h de ocupación. Hace una semana que tienen ocupado el liceo junto con los profes. Cada tanto salen a la ruta, la cortan, se arma el embotellamiento, volantean, explican, y se vuelven al liceo ocupado levantando el corte. Aquí en Toulouse el día se pasa así.
Aquí en Francia se respeta el derecho a pensar como se quiera así que hay gente que trabaja pero como están de acuerdo con la rebelión apoyan trabajando. Yo por ejemplo di clase hasta ayer en que ocupamos la universidad. En los cursos discutimos con los estudiantes la situación política, nada de clase normal.
Los que llevan la punta son los compañeros de las refinerías y las petroleras porque ocupando las refinerías dejan al país sin nafta. El gobierno mando a la cana a levantar esas ocupaciones. Los obreros se van sin quilombo pero vuelven a las horas y la ocupan de nuevo. Las manifestaciones son geniales. Al menos aquí en Toulouse el 20% de la población está en la calle los martes, jueves y sábados. Somos entre 120 y 150.000 manifestantes cada día. Abuelos con los nietos, padres con los hijos, gente con sus perros, obreros, artesanos, muchos jóvenes, todos se encuentran. Yo me encuentro con gente de mi pueblo que ni me imaginabaque podrían ir. Hasta el médico del pueblo va.
El 80% de los franceses está en esta línea, o militando activamente o apoyando. Y todos sabemos que el gobierno va a pasar la ley “en force”.
Entonces no se basen en las fotos de los medios de autos quemados, fuego, negocios destruidos, de quilombo y todo eso. Existe, cierto, pero siendo marginal lo usan como propaganda gubernamental para deslegitimar la protesta. De todos modos quienes hacen todo ese quilombo no son provocadores de la cana sino los chicos marginados de los barrios. Lo hacen con derecho, el problema que terminan siendo funcionales al sistema.
Aquí en Francia, la burguesía en el gobierno siempre negoció cuando el pueblo se movilizó. Incluso De Gaulle renunció frente a la crispación social. El capitalismo industrial necesitaba paz social por eso negociaba. Hoy el capitalismo financiero no necesita negociar, necesita aplastar. Es la diferencia entre la derecha y la derecha neoliberal actual. A esta no le interesa integrar a la clase trabajadora porque ya no la necesita. A quienes necesita es a los trader, a los gerentes de bancos y financieras, una élite que le permite hacer beneficios con la bicicleta financiera sin que intervenga el resto de la sociedad. Por eso no negocian.
Estamos en un mundo distinto al que vivimos nosotros de jóvenes.
Y me voy a dormir que mañana a las 6 levantamos las barreras del peaje sur de Toulouse. Los camioneros van a bloquear el periférico, los colectiveros paran, los secundarios se movilizan en la ciudad de Toulouse y los ferroviarios se plantan en las vías.

Habrá mas acciones que no sé porque aquí nada es centralizado, se coordina un poco pero se lucha en libertad… un poco de anarquía… como la del 68… Pero sin el amor libre. :-))
¡Viva la huelga!… como decían nuestros viejos anarquistas.

Cariños


Marcelino Camacho ha muerto.

Ya no queda nada de lo que fueron aquellas CCO.OO
Al final la Brunete mediatica consiguio su noticia…

Madril
El histórico dirigente de CC.OO., Marcelino Camacho, ha muerto a la edad de 91 años. Nacido en enero de 1918 en Osma la Rasa (Soria), empezó a militar en la UGT a los 18 años y formó parte del Frente Popular. Durante la Guerra Civil, se alistó en las milicias populares para acabar exiliándose en el Estado frances y Argel tras la victoria franquista.
Tornero de profesión, trabajó en la fábrica Perkins, donde formó las clandestinas Comisiones Obreras durante la dictadura franquista junto a Julián Ariza.
Por sus actividades sindicales y políticas fue encarcelado en 1967, pasando nueve años en la cárcel de Carabanchel. A la salida de la prisión, el líder soriano, casi como una premonición, anunciaría: «ni nos doblaron, ni nos doblegaron, ni nos van a domesticar». Salió indultado tras el famoso Proceso 1001, en el que la dictadura juzgó a los principales dirigentes de CC.OO a finales de 1973.

Con la muerte del dictador, fue nombrado primer secretario general de CC.OO. entre 1976 y 1978. Destacado miembro comunista, también fue diputado en el Congreso posfranquista español entre 1977 y 1981.