Bakunin era, innegablemente y al margen de lo que se piense sobre sus ideas políticas, un gran filósofo. Su pensamiento se agiganta con el paso del tiempo y merece la pena indagar en él, cuestionando con ello gran parte de nuestra herencia cultural, tratando de adquirir una mayor lucidez sobre nuestro entorno y alejándonos de todo dogmatismo. Esa herencia cultural, que nos hace tener tantas ideas preconcebidas, se encuentra impregnada de creencias sobrenaturales interiorizadas en la mayor parte de los individuos, como es el caso de la denominada “voluntad libre”, o de fantasías como la buscar en el ser humano una especie de toque divino que le llevará a la inmortalidad. Aunque chirríe para una mayoría, hablar de que el hombre esté en realidad determinado, la realidad es que hay que tener en cuenta todos los factores, políticos, religiosos y sociales, así como las condiciones materiales de existencia, que innegablemente condicionan nuestro pensamiento y nuestra existencia. Es posible que existen personas que quieran una verdadera independencia, y que actúen en consonancia, pero la realidad es que una amplia mayoría se muestra determinada por innumerables relaciones de todo tipo, por los prejuicios, las costumbres, y todo aquello que se manifiesta en la sociedad donde nacen, además de por el innegable legado cultural producto de siglos de historia.

Como el mismo pensador ruso escribía, “la mayoría piensa y quiere de acuerdo con las pautas sociales establecidas”. No se habla ya de personas (supuestamente) ignorantes, también aquellos que presumen de tener una formación elevada están condicionados por el pensamiento y el deseo del mundo circundante. Aunque tenemos la fantasía de un pensamiento independiente, la realidad es que la mayor parte de la veces reproducimos, de manera rutinaria y subordinada, lo que otros quieren y piensan. Bakunin consideraba que era esta rutina, esta falta de criterio y de iniciativa, lo que imposibilitaba un progreso rápido en la humanidad. Si existe una manera de conquistar la libertad y la conciencia, la auténtica emancipación, solo puede hacerse en sociedad. El hombre solo es capaz de desarrollar su personalidad, en aras de realizar su libertad individual, gracias al trabajo y con la cooperación del resto de miembros de la sociedad. La sociedad no supone, en la filosofía bakuniana, una reducción ni una limitación de la libertad del ser humano, sino la posibilidad de alcanzar la emancipación. Ésta, solo puede encontrarse al final, como objetivo y hecho logrado, nunca como concepto apriorístico.

Bakunin critica a Rousseau, y a otros pensadores individualistas y liberales, cuando hablan de un contrato tácito en el que el hombre se ata de antemano, cuando ni siquiera posee pensamiento ni voluntad, para fundar la sociedad. Es la premisa que justifica el Estado, que solo puede ser vista como símbolo de un estado natural primigenio en el que los individuos, supuestamente libres, aislados y autosuficientes, deciden firmar un contrato para renunciar a ciertas libertades en beneficio de crear una sociedad (o, más bien, un Estado) para asegurar su protección. Todas las leyes políticas y jurídicas, promulgadas por algún cuerpo legislativo, se deducen de esta idea del contrato social. Como es sabido, Bakunin y el anarquismo consideran que el Estado, nacido de esa fantasía de una voluntad libre y consciente del hombre (en su versión liberal, ya que el absolutismo político se funda en la voluntad divina), supone la negación de la sociedad. En suma, se niega que la sociedad solo se produzca después de la firma de un supuesto contrato entre individuos libres y conscientes. La sociedad precede a todo pensamiento, conciencia y voluntad de cada uno de sus miembros.

En la sociedad humana, al igual que en el resto de la naturaleza, todo cuanto en ella ocurre tiene como condición categórica la interferencia en alguna existencia. La absoluta independencia es imposible, ya que ello supondría la desaparición de la sociedad, cada uno de nosotros es a la vez producto y productor de una serie de relaciones mutuas con el resto de individuos. Es por eso que Bakunin considera la libertad como el efecto continuamente renovado de esa gran masa de influencia físicas, intelectuales y morales a las que está sometido el hombre por el entorno. Solo idealistas y metafísicos pueden aceptar que existe una independencia de esa realidad, la cual es definida por el pensador ruso como pura y simple no-existencia. Lo que desea Bakunin, y los anarquistas, lejos de negar todas esas dependencias sociales, es negar todo privilegio en ellas, toda influencia fáctica legitimada. Por lo tanto, no se niegan las leyes fundadas en la sociedad, pero sí todas aquellas leyes autoritarias, arbitrarias, políticas, religiosas y civiles que han llevado a cabo las clases privilegiadas en nombre de una moralidad ficticia.

Bakunin considera que la voluntad humana está sujeta a esa influencia del medio, o leyes naturales, pero al mismo tiempo es deseable una independencia, tan absoluta como sea posible, de cada individuo respecto a las pretensiones de gobierno de otros (es decir, de imposición de leyes arbitrarias). No es posible subvertir la influencia natural que los seres humanos ejercen entre sí, a nivel material, moral e intelectual, algo que podemos denominar solidaridad. Si hablamos de una vida ajena a la sociedad y extraña a toda influencia humana, es decir del absoluto aislamiento, ello equivale a la muerte intelectual, moral y material. Frente a otras concepciones individualistas, el pensamiento de Bakunin considera que es la solidaridad la que da lugar a la individualidad, y no al revés. Cada personalidad humana adquiere un elevado desarrollo, únicamente, en sociedad. Los intereses individuales y los sociales no tienen que ser antagónicos, lo que sí hay que hacer es liberarlos de la influencia fáctica de minorías privilegiadas y de toda aquella herencia cultural que impide el desarrollo de la conciencia.

Capì Vidal
http://reflexionesdesdeanarres.blogspot.com/
 
 

 

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Declaración del Encuentro Internacional “Mujeres Sujetas Políticas: fortaleciéndose para la transformación”. MMM

30 de octubre de 2011.

Declaración del Encuentro de la Marcha Mundial de las Mujeres de Paraguay, Argentina, Chile y Brasil, en Asunción, Paraguay, los días 25, 26 y 27 de octubre.
Nosotras de la Marcha Mundial de las Mujeres de Paraguay, Argentina, Chile y Brasil reunidas en Asunción, Paraguay, los días 25,26 y 27 de octubre, en *el Encuentro Internacional “Mujeres Sujetas Políticas: fortaleciéndose para la transformación”CONDENAMOS *la declaración de Estado de excepción en la zona norte del Paraguay así como demás medidas de criminalización de la protesta en nuestra región.
La región está viviendo la expansión de un modelo de seguridad, basado en la militarización total de los espacios de convivencia.
Esta Militarización se basa en la instalación de bases militares por todo el continente, el aumento en los presupuestos para las fuerzas militares, la compra de armamentos y equipos para la guerra, la aprobación de leyes de tipo represivo, esto combinado con la aplicación de programas de tipo “social” que aprovechan de la ausencia de políticas sociales estables para legitimar la presencia y la actuación de las milicias.
Al mismo tiempo este tipo “ayudas sociales” han sido utilizadas para desmovilizar a los sectores populares con amenazas de que se van a dejar de dar si alzan sus voces de protesta.
En América Latina este modelo de militarización se fortalece con la aplicación del Plan Colombia y está directamente ligado al funcionamiento del modelo de desarrollo económico vigente de tipo extractivista, en el que se saquean nuestros bienes naturales como el agua, las tierras, los minerales, el petróleo y todo lo que les genere ganancia, para la instalación de multinacionales que se aprovechan estos bienes, ocasionando grandes perjuicios sociales y ambientales.
En nuestros países la militarización se evidencia no solo con el aumento de tropas, sino con la criminalización de las luchas populares y de las organizaciones sociales que se organizan para defender sus derechos. También busca generar una cultura del miedo y de desconfianza hacia el otro y la otra en nuestras relaciones cotidianas.
Nosotras las mujeres conocemos la violencia sexista utilizada como arma de guerra, para desestabilizar nuestras comunidades, para colonizar nuestros cuerpos a la vez que nuestros territorios.
*RESISTIMOS *a la instrumentalización de nuestro trabajo y de nuestras vidas para instalar la militarización en nuestros pueblos.
*RECHAZAMOS *el falso discurso de que necesitamos ser protegidas por hombres con armas, en la realidad sigue la violencia domestica, la impunidad, la desaparición de niñas para la trata y la prostitución, los feminicidios, aún más frecuentes en las zonas militarizadas.
Nos *PREOCUPA *la situación actual en Concepción y San Pedro, donde la violencia intimidatoria y la desinformación producidas por los medios de comunicación empresariales están provocando la expulsión de varias familias, su aislamiento y atemorización. La situación se siente también en las demás regiones con la estigmatización de las organizaciones sociales, sobretodo campesinas e indígenas, con objetivo de callar las voces y el pensamiento autónomo de los y las que defendemos la soberanía de los pueblos.
Nos *SOLIDARIZAMOS *con nuestras compañeras que viven y luchan en estas regiones y amplificaremos su voz en todo el mundo.
*DENUNCIAMOS *la acción de la policía chilena, con la connivencia del gobierno nacional, en la represión a las movilizaciones estudiantiles; y en especial la represión a las mujeres jóvenes con agresiones y maltratos cuando fueron agarradas por los pelos o cuando han obligado a mujeres jóvenes de 14 a 16 años a desnudarse en la comisaria como si fuera un procedimiento “normal”. En todos nuestros países vivimos la criminalización de la pobreza y de las mujeres, como es la ofensiva contra las mujeres que recurren al aborto mientras no hay políticas que afrontan los altos índices de mortalidad materna.
También *VIVIMOS *la represión contra las luchadoras, el asesinato de campesinas y campesinos e indígenas que resisten a las políticas de saqueo del capitalismo extractivista, de las compañías mineras, la contaminación del ambiente y los agravios a la salud de las personas por la expansión de monocultivos como la soja transgénica, la ganadería y la caña de azúcar para la producción de agrocombustibles.
Nos *COMPROMETEMOS *a organizar acciones concertadas de denuncias y afirmación de alternativas, como a generar y difundir informaciones de lo que pasa en nuestra región, para que las voces de las mujeres que resisten cotidianamente al ataque de sus derechos sean escuchadas y que la solidaridad entre mujeres de todo el mundo se haga sentir. Reivindicamos el derecho a vivir una *vida libre violencia *y a promover una *cultura de paz*, donde la buena convivencia entre las personas sea uno de los principales valores de nuestras sociedades.
Estaremos en marcha hasta que todas seamos libres!!! MMM.
Fuente: Grup de Dones de la Marxa Mundial de Valencia

La politica es el arte del engaño. Tengamos cuidado.

A proposito del mivimiento 15-M. Sobre la “oportunidad” de votar, o no votar.

EL CONFUSO DISCURSO DE LA IZQUIERDA PARLAMENTARIA.

“La politica es el arte del engaño”

“Una cosa es predicar y otra dar trigo”. Es una frase muy recurrida que resume la doble intencionalidad y la demagogia de quienes se dedican a prometer algo, que incluso supera sus posibilidades personales, muy habitual en la clase política, no solo parlamentaria.

El confuso discurso radical de la “izquierda” mezcla propuestas revolucionarias, realmente inviables en el modelo politico actual.Pero no importa esta forma de engaño, se logran votos. Confundir, a estas alturas de fracasos en la “práctica democrática” parlamentaria, el hecho de votar con una acción de rebeldía es además una estupidez impresentable. O arengar “a las masas” con referencias a las reivindicaciones desesperadas y justas de los ciudadanos sin más opciones que perpetuar el actual modelo para cambiar a los” representantes electos”. Ya es de aprovechado y manipulador de los sentimientos del pueblo.

¿Vamos a ser serios? Pues tengamos mucho cuidado en que todo este movimiento ciudadano que sí quiere un cambio real del modelo social y económico no se vea arrastrado, aunque está demostrada su independencia, hacia una especie de “comité electoral” que haga la campaña a los partidos marginales de la izquierda parlamentaria del sistema y colaboracionista durante la transición “democrática” hasta nuestros dias en la creación de este “modelo” que ahora tanto aborrecen.

El movimiento social, que ya es patrimonio del pueblo en su democracia directa, lo está diciendo muy claro. Todas estas injusticas deben acabar. Ya hemos tenido mas de 30 años de experimentación tras la nefasta dictadura, y el control de las oligarquias politicas y financieras sobre la sociedad resulta asfixiante. Esto es un problema de superviviencia. Una necesidad como alimentarse. Ya no hay tiempo para “mejorar” lo que no nos guste. O construimos el edificio de nuevo, o volverá en el tiempo a resquebrajarse sobre nuestras cabezas.

Este “discurso” de la izquierda politica, a veces recurrente con propuestas revolucionarias e innovadoras, a veces es insultante para la ciudadania, porque no piensa cumplir. Y por supuesto para quienes siempre hemos defendido que este modelo con que se doto la sociedad tras el franquismo no era honestamente defendible por la perpetuación de privilegios heredados y la continuación del sistema capitalista como ente dominante en las relaciones productivas y de trabajo. Sin olvidar la influencia negativa que moralmente ejerce sobre la humanidad y sus industrias sin control sobre nuestro planeta. De todos. Porque como el aire, los recursos de la tierra pertenencen a sus pobladores y no unos cuantos ricachones que los explotan, productos y personas, con el apoyo de ejercitos y mercenarios.

Siempre el anarquismo ha combatido, tanto la raiz de estas flagantes injusticias, como el modelo politico, que integra a todos cinicamente, falsamente y equivocadamente. Entendemos que no todos quienes aspiran al poder politico sean unos desalmados. Pero si les cuestionamos que esa vía está fracasada. Y se demuestra por días. Por cada guerra para usurpar recursos de otros pueblos. Por cada familia sin futuro. En cada cierre arbitrario de industria. En los campesinos que no tienen trabajo y no pueden acceder a la tierra porque es “propiedad” de otros. En la explotación del hombre por el hombre. En tantas y tanta barbarie como vemos en esta civilización de homicidas.

Imposible exponer tantas alternativas serias, humanas y viables al margen del sistema actual. Pero existen. Saben los estudiosos, y los historiadores, y filósofos y ciudadanos de bién, altruistas y luchadores, que sí es posible otro mundo, otra sociedad y otro modelo económico donde cabemos todos con suficiencia y sin discriminaciones de ningún tipo. No es cierto que tengamos que vivir así. O que la democracia capitalista sea el sistema más adecuado. Como no lo son las dictaduras de ningún signo. No son necesarios los politicos ni esta parafernalia de personajes que “se preocupan” de nosotros como si fuesemos niños o estúpidos. La emancipación social es sacudirnos de esta tutela interesada y asfixiante. Pueden funcionar los servicios públicos sin politicos de carrera. Y las industrias sotenibles sin capitalistas que se lleven todo el beneficios. Y dotarnos de formas de convivencia solidarias que sí representen a los ciudanos. Y organizarnos socialmente desde los centros de trabajo, y los barrios o las ciudades.
Hay que decirlo muy alto. No son imprescindibles. Nadie en la periferia del poder que se benefice y se nutra o se valga de éste para propio beneficio. Sólo es necesario el trabajo y los trabajadores. Es la tierra quien nos alimenta. No es la bolsa, ni ningún partido o institución. Ellos nos necesitan porque viven de nosotros. Nosotros no los necesitamos porque vivimos de nuestro trabajo. Y queremos que el producto de nuestro esfuerzo sea para nosotros y los sectores sociales más desprotegidos.
Basta al expolio y el robo institucionalizado. Todo cuanto poese la banca, las grandes empresas y ricachones. Todo cuanto posee el Estado lo ha robado al pueblo.

Es mentira. Este sistema carece de valores y de humanidad. Sólo nos tapan la boca y ponen parches no soluciones duraderas. Y ya han tocado techo. Sólo ha durado 200 años. Civilizaciones “salvajes y atrasadas” han dejado su huella durante miles. ¿Que legado cultural, social o humano van a dejar para la historia?

Y el día que te llamen para que ellos, todos, sigan con sus privilegios. Ve y les vota y remacha tus cadenas.

30/11/2011.

José Caballero Iglesias

 

 

 

Crisis sistémica y anarquismo revolucionario.

No sabemos con toda certeza si la crisis capitalista por la que atravesamos es de sobreproducción o no, lo que sí parece evidente es que hay una incontrolable sobreproducción de derivados financieros que el casino de las Bolsas no alcanza a procesar exprimiendo exclusivamente el trabajo de las masas, especialmente cuando la demanda va menguando debido precisamente a esa excesiva polución de papeles sin respaldo en la economía real. Quizá por eso mismo los neoliberales insisten en que las recetas keynesianas no son adecuadas para salir de la crisis. Parasitando sobre la economía real está la economía financiera y esto ya parece incontrolable como se puede ver en el caso de Grecia y, en general, en todos los países centrales del sistema-mundo.

Casos como el venezolano que algunos definen como un neokeynesianismo de izquierda requieren de un férreo control de las operaciones del casino: en Venezuela, por ejemplo, hay un estricto control de cambio –lo que ha impedido la masiva fuga de capitales- y se ha intervenido y se vigila a los Bancos como si se tratara de potenciales delincuentes (lo que no es desacertado), aparte de que Chávez ha golpeado a su propio entorno burocrático al intervenir y cerrar Bancos establecidos por sectores de la burocracia y apresado a banqueros bolivarianos simplemente porque se les detectó maniobras especulativas que trataban de reabrir el casino.

Desposeída del poder financiero especulativo la burocracia chavista no ha podido establecer alianzas sólidas ni con la burguesía nacional ni con la transnacional con lo cual su desarrollo histórico como clase dominante está trabado. Y a merced de las iniciativas populares en todos los escenarios. No será, pues, la continuación de Chávez como Presidente lo que impedirá a largo plazo que esa nueva clase devenga en dominante sino la iniciativa de las masas populares empleándose a fondo para consolidar posiciones y conquistar muchísimos más espacios mediante la autogestión obrera en alianza con la juventud y los estudiantes organizados. A decir verdad, esta es la garantía de que la contrarrevolución endógena al proceso bolivariano se evapore; no pueda aliarse con el escualidismo realmente existente ni con el capital transnacional, y este impedimento originado en la acción directa de las masas populares sólo puede ser quebrado por la guerra como las que acostumbra a implementar la mismísima OTAN.

Esta configuración esquematizada nos ilustra la dualidad del poder en la Venezuela actual. La serie de entidades que conforman el movimiento popular tiene una capacidad de movilización y presión que, por ahora, es reconocida por el poder político instituido como oba suya aunque en verdad es más obra de la dinámica revolucionaria misma que arranca desde 1989 (cuando se derrotó la versión radical del neoliberalismo), que se reimpulsa con las rebeliones de los jóvenes militares de 1992, que cobra más bríos con el golpe militar fallido de 2002 y el sabotaje petrolero subsiguiente, aunque, obviamente, el chavismo ha contribuido a su permanencia.

Mientras que la clase trabajadora y campesina, compuesta por obreros, empleados, pequeños propietarios del campo, marginales de los barrios populares del cinturón urbano del país, etc., conforma un bloque antisistémico más o menos homogéneo desde el punto de vista del poder popular, la clase media y la pequeña burguesía sólo puede ser incentivada mediante mecanismos de defensa y acceso de/a la propiedad privada, especialmente de la vivienda. De aquí que la nueva ley de arrendamientos venga a beneficiarlos, aunque algunos sectores se sienta desventajados ante su aprobación. Por eso la derecha hace campaña por la defensa de la propiedad y contra el comunismo como en lo tiempos cumbres de la Guerra Fría; entendiendo “la-propiedad-como-la- libertad” y “comunismo” como la presencia de cubanos en diversos sectores de la administración del país siguiendo los pactos del ALBA.

A su vez, la clase media o pequeña burguesía es poco proclive a aceptar el desmontaje de las desigualdades sociales más allá de las atenciones a la lucha contra el hambre y la pobreza, porque los valores de una sociedad desigual siguen teniendo un influjo cultural que no es fácilmente modificable por una propaganda o una lucha ideológica más o menos bien planificada en aras de un igualitarismo social que, aunque se pudiera admitir en el imaginario social. no se practica a la hora de los hechos, y esto requerirá un cambio radical (a decir verdad, una revolución) de la universidad, proveedora de las desigualdades sociales que dicen fundamentarse en la capacidad y el talento. Influjo al que juega con especial cinismo la cúpula de la Iglesia Católica.

La revolución bolivariana no ha llegado ni a las universidades autónomas ni a los cuarteles, con todo y aparentar o no que ha llegado a todo el país.  En los últimos doce años el juego de la democracia burguesa ha orillado terrenos muy candentes ante la opción de ganar elecciones. Hay que buscar las formas de darle un vuelco a esto, porque de las universidades reclutan las clases dominantes sus especialistas y de los cuarteles sus perros guardianes. Y, en la etapa actual, ciertamente, de momento son fuentes que nutren al gobierno bolivariano, especialmente los segundos antes que las primeras, pero tratándose de instituciones jerarquizadas y emanadoras del principio jerárquico en las sociedades de la modernidad líquida requerirían estar bajo el control del poder popular horizontalmente autogestionado por las trabajadoras y los trabajadores.

Mal podemos presagiar la “toma del poder” por el proletariado (entendido este como el conjunto de sectores de la población que producen la riqueza social con su trabajo) si el trabajo está a merced del casino financiero. Si no reinstitucionalizamos el trabajo como la fuente de toda riqueza, y esto deberá empezar por algún sitio para proyectarse a escala global –y no será precisamente en aquellas zonas en las cuales la precarización ha sustituido al trabajo e incrementado, por tanto, el poder de la clase dominante-. Y, curiosamente, dentro de las fronteras de una economía extractivista que depende del mercado global casi exclusivamente esa reinstitucionalización es casi imposible. Por eso la importancia que le damos a juntar saberes y poderes de pueblos diversos, por encima de las fronteras burguesas, entendiendo que la emancipación del proletariado sólo podrá ser internacional (por encima de las naciones).-

5/10/2011.

El_eco_de_los_pasos.

ORGANIZA CNT-AIT
9, 10 Y 11 DE DICIEMBRE 2011
LUGAR: Albergue Juvenil de San Fermín, Madrid.

A modo de introducción

CartelEl retroceso de la ilusión del estado como salvaguarda de unos mínimos nos devuelve a la realidad de hace más de un siglo cuando éramos las personas trabajadoras las que, aparte de producir para aquellos que detentaban el poder y el capital, proveíamos de lo imprescindible a los más cercanos (cuidados, alimentos, vivienda, vestido…) y, a través de fórmulas asociativas como sindicatos, cooperativas o sociedades de socorro, cajas de resistencia… encontrábamos respuesta a los servicios que iban más allá del ámbito vecinal: sanidad, auxilio social y educación.

Ya han pasado cuatro años desde que comenzara “la crisis”. Nosotros/as, clase trabajadora y ciudadanos/as estamos sufriendo especialmente los efectos de la desregulación, claudicación y desmovilización que han dado alas al capitalismo en su afán de mercantilizar todas las esferas de la economía. Una fuente inagotable de beneficios son nuestras necesidades más vitales. La burbuja hipotecaria -ese ciento y pico de endeudamiento familiar- explotó y se llevó por delante la ilusión de que podíamos vivir bien sin luchar por recuperar la plusvalía que el empresariado arranca de nuestro trabajo. La clase gestora (política, empresarial y burosindical) ha mostrado su cara más pusilánime sin respuestas ni migajas para repartir. Hay que recuperar parcelas abandonadas durante años de pacto social: nuestro futuro depende de ello. El camino ya ha sido transitado antes.

Recuperemos nuestra capacidad de producir y decidir, arrebatémosles la economía y construyámosla desde la plena igualdad, la cooperación y la autogestión para que este organizada por quienes producimos y orientada desde la racionalidad a atender nuestras aspiraciones y necesidades.

Hace 75 años nuestra meta se truncó. Levantemos la mirada, afiancemos el presente y olvidémonos de promesas vanas. Es nuestro momento.

Exposición de motivos

En su X Congreso Confederal (Córdoba, diciembre 2010/CeNTenario) la Confederación Nacional del Trabajo actualizó sus acuerdos sobre colectivismo y autogestión bajo el epígrafe Economía Alternativa, apostando por esta vía no solo para dar respuesta a las necesidades más apremiantes de la afiliación, sino como motor para el cambio social. Contamos con una buena infraestructura descentralizada, una red de solidaridad global y, lo más importante, un proyecto para la transformación integral de la economía fruto de la herencia de la memoria histórica de las colectividades y las colectivizaciones de industria y servicios. Y no vivimos del pasado seguimos creando proyectos, acumulando experiencias, investigando para crear las alternativas económicas para una sociedad sin clases ni estado, el comunismo libertario. En estas I Jornadas tendemos una mano al resto de los movimientos sociales para la interrelación y aprendizaje mutuo sobre las iniciativas por una economía alternativa y solidaria; con el fin de aportar, aprender y fortalecer entre todos/as las redes de economía alternativa y ayudarnos mutuamente al impulso de nuevos proyectos.

 

Secretaría de Acción Social | Comité Confederal CNT
Grupo de Trabajo de Economía Alternativa
social@cnt.es
638 201 990

http://www.cnt.es/conferencia-economia-alternativa


Borroka Garaia da! , 18.10.2011

No dejemos que nos sigan imponiendo la pobreza, tenemos que quitarnos la mordaza que nos han colocado.

Artículo de colaboración para Borroka Garaia. Autor: Parados Construcción Gipuzkoa

Formación de la plataforma

La plataforma de parados de la construcción se crea a raíz de juntarnos diversas personas con la misma problemática y sacar un diagnóstico en común. Somos un colectivo muy importante de la sociedad y viendo el drama que estamos padeciendo miles de familias a la hora de llegar a fin de mes y ver como está el sector de la construcción a la hora de ir a buscar trabajo: Como nos intentan hacer trabajar muy por debajo del convenio y hablamos de 5, 6 y 7 euros la hora y un mínimo de 10 horas diarias, claro está, que mientras estemos cobrando el subsidio por desempleo (paro) estos trabajos no los aceptamos, pero cuando se nos acabe no nos quedará otra, de hecho hoy en día ya hay gente cobrando muy por debajo del convenio y trabajando en condiciones de semiesclavitud por que una vez que entras a trabajar por estos precios entras a trabajar en cualquier tipo de condición que te imponga el empresario y no hablamos ya solo en materia económica, si no en seguridad, salud laboral etc.

Ante esta situación formamos esta plataforma y para darnos a conocer empezamos a hacer pancartas con la dirección de Facebook Parados Construcción Gipuzkoa.  http://www.facebook.com/profile.php?id=100002517924765

Situación del sector

Tenemos muy claro que el sector no está como hace unos años, pero también tenemos muy claro que actualmente se están contratando trabajadores pero como ya hemos explicado antes muy por debajo del convenio de la construcción, y a la vez se está despidiendo trabajadores que cobran lo que dicho convenio establece ,en definitiva los empresarios están aprovechando la coyuntura actual para cargarse el convenio de la construcción, para mantener a los trabajadores que están en activo callados metiéndoles miedo, diciéndoles que van a ir a la calle y aprovechan los que vamos a buscar trabajo para pagarnos por debajo del convenio.

Reivindicaciones

Nuestras reivindicaciones son claras, la aplicación del convenio de la construccion de Gipuzkoa .Sabemos de otras asambleas y colectivos de parados del resto de Euskal Herria que para denunciar que no se aplica el convenio realizan concentraciones en frente de las obras, acciones que nosotros aquí también hemos hecho pero queríamos ir mas allá, estas concentraciones valen, pero quien tiene que tomar parte en esto son las instituciones por eso decidimos adherirnos al requerimiento hecho por ELA y LAB a la Diputación Foral de Gipuzkoa el 20 de diciembre del 2010 que entre otras cosas pide que todas las empresas que incumplan el convenio tengan sanciones administrativas severas, de tipo económico y puntos negativos a la hora de licitar una obra en caso de que haya incumplido alguna vez el convenio o incluso sanciones de cárcel (ejemplo si cualquier ciudadano va por una carretera a 100km hora y tiene que ir a 80km si le cogen tiene una sanción económica ,quitar el carnet o incluso cárcel).
Planteamientos a futuro

Estamos en proceso de creación, tarea muy complicada dado que la gente está muy adormecida pero a futuro seguiremos haciendo concentraciones delante de las instituciones y llegando a la máxima cantidad de políticos que podamos e intentar dar una solución a este problema. De momento ya se va a crear por parte de Diputación una mesa en la que estaremos E.L.A- L.A.B y nosotros para intentar buscar una salida a este problema, así mismo estamos haciendo llamamiento a todos los grupos políticos para que se realice una votación sobre el requerimiento que anteriormente hemos hecho mención.

Todo no queda aquí, dada la situación actual de crisis brutal y caída de puestos de trabajo cada vez mayor, queremos hacer llamamiento a parados de otros sectores para organizarnos en una Asamblea de Parados de Gipuzkoa por que no hace falta ser muy inteligente para ver que tarde o temprano esto reventará y tenemos que estar organizados.

No dejemos que nos sigan imponiendo la pobreza, tenemos que quitarnos la mordaza que nos han colocado.

ERAIKUNTZAKO LANGABETUAK BORROKAN!!

Requerimiento a la Diputacion Foral de Gipuzkoa
Los Parados de la Construccion de Gipuzkoa, denunciamos que se nos está ofreciendo trabajar por debajo del convenio de la construccion de Gipuzkoa, que mucha gente por falta de ingresos está accediendo ya a trabajar muy por debajo de lo que marca dicho convenio y otros mientras tengamos el paro, no cedemos pero cuando se nos acabe no nos quedará otra. Ante esto, nosotros en su día decidimos adherirnos a un requerimiento hecho a la diputación de Gipuzkoa hecho por E.L.A y L.A.B para que el cumplimiento del convenio se haga realidad y cuando estemos trabajando no sea bajo explotación. Dicho requerimiento dice lo siguiente:

1-Que la Resolución 87/2010 adoptada por Juntas Generales se convierta en una Norma Foral.

2-Que se establezcan medidas necesarias para su cumplimiento:

a. Que se implante un procedimiento de verificación, por parte de la Diputación Foral y de sus sociedades públicas dependientes para acreditar que entre las condiciones laborales de las empresas adjudicatarias y las subcontratadas figura el requerimiento de la Aplicación del Convenio Colectivo de la Construcción de Gipuzkoa.
b. Que la Diputación Foral establezca un sistema de seguimiento para comprobar que las jornadas y retribuciones salariales de las personas que trabajen en las obras públicas se corresponden con las establecidas en el Convenio Colectivo de la Construccion de Gipuzkoa.
c. Que las centrales sindicales con presencia en la mesa negociadora puedan tener acceso a las obras públicas y a las documentaciones para confirmar la aplicación del convenio, dentro del derecho de información determinado en el art. 42.4 ET.

3-Que en los pliegos de contratación se puntúe positivamente a aquellas empresas o UTEs adjudicatarias, que acrediten elementos como:
a- Compromiso jurado de que van a cumplir y exigir la aplicación del convenio.
b- Estabilidad de la plantilla.
c- Que adjunte listado de empresas que va a subcontratar.
d- Que no tengan sanciones administrativas o sentencias judiciales por no aplicar el convenio.

4-Que se establezcan penalizaciones para las empresas o UTES adjudicatarias que incumplan los requisitos del pliego de condiciones en materia colectiva como:
a-Elementos negativos para próximas adjudicaciones.
b-Sanciones económicas en la obra en curso.
c-Cualquier otra medida sancionadora.

http://borrokagaraia.wordpress.com/2011/10/18/gipuzkoa-parados-de-la-construccion-en-lucha/

 http://borrokagaraia.wordpress.com


Este texto está escrito en Madrid, por lo que muchas de las
descripciones y reflexiones pueden no ajustarse a la realidad de otras
localidades, especialmente dada la heterogeneidad del movimiento 15M.
Aun así, pensamos que puede resultar útil como punto de partida para
la reflexión a todos los compañerxs que se están implicando en las
asambleas, independientemente del sitio. El texto ha sido redactado y
corregido precipitadamente para que estuviese disponible antes de la
convocatoria de asambleas de barrios y pueblos del 28 de mayo. Tenedlo
en cuenta a la hora de leerlo y disculpad las meteduras de pata que
pueda tener.
Algunxs anarquistas madrileñxs

0. Unas palabras para empezar…
Dejemos las cosas claras. Lxs que firmamos este texto somos
anarquistas, comunistas antiautoritarios, anticapitalistas o la
etiqueta que más os guste. Es decir, estamos por la abolición del
trabajo asalariado y el capital, la destrucción del estado y su
sustitución por nuevas formas horizontales y fraternales de vivir en
común. Creemos que los medios para conseguirlo deben ser lo más
coherentes posible con los fines que buscan y, por tanto, estamos
contra la participación en instituciones, contra los partidos
políticos (parlamentarios o no) y las organizaciones jerárquicas, y
apostamos por una política basada en el asamblearismo, la solidaridad,
el apoyo mutuo, la acción directa, etc.

Porque estamos convencidos que estos medios son los más eficaces para
llevarnos a la revolución. Si decimos esto es para eliminar cualquier
suspicacia y marcar las líneas sobre las que queremos que se mueva
esta contribución. Ahora bien, el que estemos por una revolución
social que destruya el capitalismo, el estado y que suponga la
abolición de las clases sociales (y de tantas otras cosas), no
significa que pensemos que esto puede ocurrir a corto plazo, de la
noche a la mañana. Lo que hemos planteado aquí son fines, es decir,
situaciones a las que, con suerte, llegaremos tras un largo recorrido
y un desarrollo considerable del movimiento revolucionario. Pensar lo
contrario no es que sea utópico, es un ejercicio de delirio y
ensoñación inmediatista. Un planteamiento revolucionario debe
plasmarse en una estrategia a corto plazo, en una serie de propuestas
para intervenir en la realidad que nos acerquen a situaciones en las
que estén en juego cuestiones como la abolición del trabajo
asalariado, la instauración del comunismo libertario, la revolución
social… cuestiones que hoy en día, obviamente, no están, ni de
lejos, sobre la mesa. Esta intervención no puede limitarse a repetir
machaconamente la rabiosa necesidad de revolución y de abolir el
estado y el capital. Ser anarquista no significa ser un chapas que
persigue a los demás repitiendo una y otra vez lo malo que es el
estado y lo buena que es la anarquía. Y sin embargo, a raíz del
movimiento 15-M, en los últimos días hemos leído por internet textos y
comentarios cercanos al delirio inmediatista y, lo que es peor, hemos
oído de compañerxs y amigxs posiciones que resbalan hacia el abismo
del anarco-chapismo, que, con toda su buena intención, se atrapan en
el maximalismo de las consignas grandiosas, de las propuestas a largo
plazo, etc. Sabemos bien de lo que hablamos, todxs nosotrxs hemos
estado en dichas situaciones y, lo que es peor, hemos contribuido en
muchas ocasiones a su extensión. Dejemos claro también que este texto
tiene tanto de crítica como de autocrítica, y que nos sirve, ante
todo, para tratar de no caer nosotrxs mismxs también en dichas
trampas. Para ir acabando, hay que tener en cuenta que este texto ha
sido escrito deprisa y corriendo, al ritmo que marcan los
acontecimientos, con el objetivo de que saliese antes del día 28,
cuando se han convocado las Asambleas Populares en diferentes barrios
y pueblos de Madrid, así que no os extrañe que en algunos puntos se
note la precipitación y la urgencia. No damos para más.

En resumen, este texto pretende ser una reflexión y una propuesta para
romper con el impasse en el que hemos estado anclados mucho tiempo,
para deshacernos de lastres que muchxs arrastramos y nos inmovilizan.
Es, en el fondo, una reflexión para intentar aclararnos en qué manera
podemos aportar y participar en lo que ocurre a nuestro alrededor.

1. El Movimiento 15-M: coordenadas básicas
Y lo que ocurre a nuestro alrededor es, obviamente, el llamado
movimiento 15-M, que en la última semana ha irrumpido como un elefante
en la cacharrería en la política nacional. Nos guste o no, y lo
queramos o no, el movimiento 15-M ha roto todas las expectativas y ha
sorprendido a todo el mundo: policía, políticos, periodistas,
convocantes, gente corriente, ciudadanistas, izquierdistas y, por
supuesto, a los anarquistas. En primera instancia todo el mundo se
quedó en fuera de juego y, a partir de ahí, todo ha sido una serie de
intentos más o menos afortunados de tomar posiciones frente a o dentro
del 15-M. No vamos a entrar a analizar sus causas o a repasar las
diferentes teorías conspiranoicas o intoxicaciones que han surgido a
su estela; no es importante para lo que queremos decir. Vamos a tratar
de aportar lo que entendemos que son las coordenadas básicas en las
que se mueve eso que llamamos movimiento 15-M o, al menos, las más
importantes para ver si es posible (y en ese caso cómo) una
participación anarquista o anticapitalista en él. Como es lógico, será
una descripción fragmentaria, parcial e incompleta. Nos da igual, las
cosas van demasiado rápido.
Lo primero que hay que decir es que el movimiento 15-M es un
movimiento social real y, como tal, es tremendamente heterogéneo y
contradictorio. Hay de todo y todo está en diferentes dosis. Es decir,
todo lo que digamos aquí no debe tomarse como características
definitorias absolutas, sino más bien como tendencias, matices, etc.
Expresiones de un movimiento en construcción en cuyo seno hay luchas,
tensiones y un continuo cambio.

Dicho esto, por su composición social y por las consignas que más se
oyen en las asambleas y grupos de trabajo, así como por las opiniones
de la gente que está continuamente publicitándolo en internet
(twitter) podría decirse que, principalmente, es un movimiento
ciudadanista y abiertamente demócrata. O mejor dicho, son este tipo de
planteamientos de reforma política y social (reforma electoral,
democracia real, mayor participación, crítica de los partidos
políticos mayoritarios pero no del sistema representativo o los
partidos en general…) los que, en general, aglutinan a más gente y
manos alzadas a su alrededor.

Sin embargo, este contenido se expresa bajo formas asamblearias, que
rechazan toda representación clásica (como por ejemplo, convertirse en
otro partido político) y que reniegan de toda ideología, símbolo o
forma política precocinada (desde partidos a banderas republicanas,
pasando por las A circuladas). Hay una consigna que rula por twitter
“Esto no va de izquierdas o derechas, sino de arriba y abajo”. Que,
por el momento, apuesta mayoritariamente por la auto-organización, por
la acción directa (no violenta) y la desobediencia civil, aunque no
utilice estas palabras mágicas. La no-violencia es, de hecho, otra de
las coordenadas fundamentales del 15-M, algo que, sin duda, es asumido
colectivamente sin discusión. Entraremos en esto más adelante.

Todo esto no quita para que en su seno se pueda ver claramente una
“lucha de poder” entre diferentes “facciones”, organizadas o no.
Miembros y militantes de partidos políticos de izquierdas, miembros de
los movimientos sociales, libertarios, gente normal y corriente
“indignada” que va con su propia visión del mundo, etc. todos pugnan
en su interior a todos los niveles, desde la orientación ideológica o
práctica del movimiento, al control (y en muchos casos, manipulación)
de las asambleas, comisiones, etc. En muchas comisiones y grupos se
está viendo de todo: pérdidas casuales de actas, personalismos, gente
que se aferra a las portavocías, delegados que se callan cosas en las
asambleas generales, comisiones que se saltan acuerdos, grupitos que
quieren mantener el chiringuito, etc. Muchas, seguro, fruto de la
inexperiencia y los egos; otras, parecen directamente sacadas de los
viejos manuales de manipulación de asambleas.

Alrededor de esta lucha, está también toda la gente que se acerca por
allí. Gente que se acerca a participar, a escuchar, a ser escuchado, a
aportar comida u otros materiales, a ver qué pasa, o simplemente a
echarse unas fotos en plan turista en su propia ciudad. Bajo las
carpas de Sol uno tiene la sensación de estar en un gran bazar en el
que no se vende ni se compra nada.

Por otro lado, uno de los grandes problemas de las acampadas es la
dificultad de participar en ella plenamente: no todo el mundo puede ir
al centro todos los días, ni todo el mundo puede quedarse a dormir, ni
todo el mundo puede participar habitualmente en las comisiones, etc.
Esto sin duda puede favorecer la creación de liderazgos informales,
camarillas, cosas raras y sesgos extraños que la gente, que gilipollas
no es, lo va a notar, lo va a comentar y a actuar en consecuencia. De
hecho, una posible consecuencia de quién está llevando el mayor peso
del campamento (y también de quién está más habituado a ir y proponer
actividades) es la progresiva guetización que ha sufrido la acampada
el fin de semana. Comparada con el ambiente de encuentro y de protesta
de los días más intensos (especialmente el viernes, dada la
expectación por la prohibición de la Junta Electoral Central) el fin
de semana la cosa perdió fuelle y comenzó a notarse un ambiente más
lúdico y menos de protesta, a pesar de que las comisiones,
subcomisiones y grupos de trabajo siguieron funcionando. A ratos,
#acampadasol parece estar reproduciendo lo peor y más banal de las
okupas del gueto: talleres, conciertos, batucadas, comedores,
actuaciones, clowns, etc. a costa de sus aspectos iniciales, mucho más
marcadamente de protesta, política e “indignación” (por pro-demócrata
y limitada que fuese). En twitter, que no olvidemos que tiene gran
culpa del ascenso del movimiento 15-M y del campamento de Sol, se está
filtrando ese descontento en mucha gente, que no ve con buenos ojos
esta deriva. Un ejemplo claro de ese descontento que tuvo lugar el fin
de semana fue el tema botellón sí-botellón no, el sábado una de las
asambleas tuvo que irse de Sol por la cantidad de gente que estaba a
su pedo, y el tema de las batucadas, que el domingo obligaron incluso
a aplazar a alguna asamblea que no oía con tanto ruido (aunque hay que
decir, que las batucadas tuvieron bastante seguimiento, igual que el
botellón).

Es obvio que el movimiento 15-M no es una revolución, eso es de
primero de militancia, y quien lo critique en base al hashtag
#spanishrevolution con el que se extendió inicialmente debería darse
cuenta de que era una mezcla de marketing, gracieta e ilusión. Sin
más.

El último apunte que queríamos hacer es lo que, para nosotrxs, quizás
sea lo más importante que hemos visto junto con su marcado carácter
asambleario y horizontal (con todos sus defectos, que son muchos): el
cambio brutal de actitud que hemos podido observar en los alrededores
de Sol durante toda esta semana. Recapitulemos. Tras la multitudinaria
manifestación inicial del 15 de mayo y, especialmente, tras el
desalojo de los primeros acampados, la gente ha tomado masivamente
noche tras noche la Puerta del Sol de una manera que ninguno de
nosotrxs habíamos visto nunca. Las movilizaciones contra la guerra,
aunque alguna fuera más masiva, no tuvieron, ni de lejos, la
continuidad, participación, actitud y ambiente que hemos visto esta
semana en Sol. Es como si, de repente, la pasividad y el ir cada uno a
lo suyo se hubiesen roto alrededor del Km. 0. Repartir panfletos en
Sol y sus calles aledañas es una gozada, la gente te entra para
pedirte que le des uno, los coge con una sonrisa, te pregunta, te da
las gracias… Los primeros días, si hacías un corrillo para hablar de
algo, la gente arrimaba la oreja para intervenir, para escuchar. Ha
sido normal ver a la gente de lo más variopinta discutiendo en
pequeños grupetes. Los grupos de trabajo y las asambleas generales son
acontecimientos masivos de entre 500, 600 y 2000 personas (sentadas,
de pie, arrejuntándose para oír algo), etc. Y aparte de esto, esa
sensación permanente de buen ambiente, de “esto es algo especial”.
Todo esto alcanzó su punto álgido la noche del viernes al sábado,
cuando empezó la jornada de reflexión. Escuchar a más de 20.000
personas gritar “Somos ilegales” y disfrutar como niños de saltarse la
ley, la verdad, impresiona. Bien es cierto que ese ambiente intenso,
de participación y de política real empezó a decaer a partir de esa
noche. En parte por el subidón del viernes noche, en parte por la
decisión de “no hacer política” durante el sábado y el domingo, el fin
de semana ha tenido un tono mucho más festivo, más “circense” que los
días anteriores. Aun así, nosotrxs no recordamos nada parecido, la
verdad.

2. Lo que no está en juego. Una visión estratégica.
Dicho esto, ¿qué pintamos los anarquistas por allí? Para cualquier
libertario con dos dedos de frente, afortunadamente la gran mayoría,
es evidente que es necesario estar allí, que ahí hay tema. Lo que
ninguno tenemos tan claro es qué podemos hacer, qué podemos aportar y
qué podemos esperar del movimiento 15-M. Y es lógico, dada la
heterogeneidad y contradicciones que abarca. En esta sección vamos a
intentar expresar cómo y en qué sentido vemos nosotrxs que puede ser
interesante participar y aportar en dicho movimiento. Decimos visión
estratégica porque es una visión general, que intentaremos acotar más
adelante con propuestas concretas y algunas consideraciones tácticas.

La mayor parte del proceso que se desarrolla actualmente en el
movimiento del 15-M consiste en tratar de encontrar las consignas y
reivindicaciones políticas que van a definirlo. Ese proceso se está
dando tanto en los grupos de trabajo como en las propias comisiones.
En los primeros está más el debate y la pelea ideológica, en algunas
de las segundas, en las que se concretan dichos debates, es donde se
están viendo las artimañas, tejemanejes, etc. No hay que ser muy listo
para saber dónde está el lio: comisiones como comunicación, interna,
asamblea y política son donde uno se va a encontrar mayor número de
políticos por metro cuadrado. Mientras que en comisiones como
infraestructura, alimentación o respeto, las cuchilladas serán mucho
menores. Ojo, que no estamos diciendo que en las comisiones sólo se
esté haciendo esto, pero algunas cosas que hemos visto o nos han
contado tienen tela.

Como hemos dicho anteriormente, las reivindicaciones con mayor eco en
#acampadasol son las de reforma política y, en menor medida, social,
de gran contenido ciudadanista: reforma de la ley electoral, una ley
de responsabilidad política, mayor participación, ley de dación en
pago de las hipotecas, etc. Los miembros y militantes de partidos de
izquierda (IU, IA, etc.) y movimiento sociales están tratando de virar
el barco más hacia la izquierda, para que asuma reivindicaciones
clásicas de la izquierda (desde la renta básica o la condonación de la
deuda externa, a la nacionalización de la banca) aunque en frente
tienen a los que prefieren que el movimiento sea lo más neutral
posible (por ejemplo, http://twitpic.com/51lyqa) y se centre en un
#consensodeminimos básico[1]. En nuestra opinión, creemos que lo más
probable es que el objetivo final de unos y otros sea que, o bien
mediante algún tipo de Iniciativa Legislativa Popular[2] o bien de la
mano de algún partido político, seguramente IU, se presente una
propuesta al Congreso y se pida su aprobación mediante un referéndum.
En este sentido, unos y otros se juegan los contenidos de dicha
propuesta y seguramente cómo se va a hacer, pero en un momento dado
pueden confluir en ciertos puntos básicos.

Obviamente, los anarquistas estamos convencidos de que si se lograran
algunas de estas reformas, aun cambiando algunos de los “defectos” del
sistema que más sulfuran a la gente, no van a modificar para nada lo
esencial. El problema no es la corrupción política, sino la política
como esfera separada de la vida, el problema no es la falta de
transparencia de los gobiernos, son los propios gobiernos, y el
problema no es la banca y los banqueros, sino la explotación
capitalista: la grande, y la pequeña.

Dicho esto, creemos que los anarquistas ni estamos ni deberíamos estar
en esa pelea, la de las reivindicaciones grandilocuentes y la política
de altos vuelos. No deberíamos entrar en ese juego, aunque si queremos
estar en las asambleas debemos asumir que tendremos que tragar y
enfrentarnos a ello. A nosotrxs no se nos ha perdido nada en ese
tablero. El movimiento del 15-M no es un movimiento anarquista o
anticapitalista, así que las reivindicaciones anarquistas maximalistas
están fuera de lugar. No tiene sentido luchar por que las asambleas
generales asuman cosas como la autogestión generalizada, la abolición
de las cárceles o incluso simplemente la huelga general indefinida,
porque es evidente que la gente que está ahí y la gente que lo sigue
con expectación y simpatía no está por eso. Suponiendo (y es mucho
suponer) que por alguna extraña razón, o tejemaneje, se consiguiese
que la asamblea general o las asambleas de los barrios aceptasen y
asumiesen como propia alguna de estas consignas, lo más seguro es que
el movimiento 15-M se desinflaría rápidamente, perdiese buena parte de
sus apoyos y simpatías, y se quedase en un extraño cóctel
frentepopulista de militantes izquierdistas, ciudadanistas, comunistas
y anarquistas. Es decir, justo lo que siempre hemos criticado y donde
nunca hemos querido estar. En política existe un término que se llama
“votar con los pies”, significa que cuando no te gusta la gestión de
un lugar, simplemente te vas a otro lado. Algo parecido pasa en todas
las asambleas, hay mucha gente que cuando algo no le gusta o no se
siente cómodo, se calla, agacha la cabeza y deja de pasarse, sin
reflejar su descontento.

La Libertad política sin la igualdad económica es una pretensión, un fraude, una mentira; y los trabajadores no desean mentiras.

Los trabajadores se esfuerzan luego, necesariamente, en una transformación fundamental de la sociedad, el resultado de la cual debe ser la abolición de las clases, igualmente en lo económico como en sus aspectos políticos: un sistema social en el cual todos los hombres entrarán en el mundo bajo condiciones especiales, podrán desplegarse y desarrollarse, trabajar y gozar de las cosas buenas de la vida. Éstas son las demandas de la justicia.

¿Pero cómo podría, desde ese abismo de ignorancia, de miseria y esclavitud, en que los trabajadores sobre la tierra y en las ciudades son hundidos, llegar a aquel paraíso, los logros de justicia y humanidad? Para ello los trabajadores tienen un medio: la Asociación de Consejos.

A través de la Asociación ellos se refuerzan, mutuamente se mejoran el uno al otro y, a través de sus propios esfuerzos, hacen a un lado esa ignorancia peligrosa que es el sustento principal de su esclavitud. Por medio de la Asociación ellos aprenden a ayudar y apoyarse entre si. Por eso ellos convocarán, finalmente, un potencia que se demostrará más poderosa que todo el capital burgués confederado y poderes políticos reunidos.

El Consejo debe convertirse en la Asociación en la mente de cada trabajador. Debe convertirse en la contraseña de cada organización política y de agitación de los trabajadores, la contraseña de cada grupo, en cada industria en todas partes de la tierra. Indudablemente el consejo, es la muestra más grandiosa y esperanzada de la lucha proletaria, un presagio infalible de la próxima emancipación completa de los trabajadores.

La experiencia ha demostrado que las asociaciones aisladas no son más poderosas de lo que son los trabajadores aislados. Hasta la Asociación de todas las Asociaciones de Trabajadores de un país solo no sería suficientemente poderosa para levantarse en conflicto contra la combinación Internacional de toda ganancia que hace el capital mundial. La ciencia económica establece el hecho de que la emancipación del trabajador no es sólo una pregunta nacional. Ningún país, no importa cuan rico, poderoso, y bien servido sea, puede emprender -sin arruinarse y rendir a sus habitantes a la miseria- una alteración fundamental en las relaciones entre el capital y el trabajo, si esta alteración no es lograda, al mismo tiempo, al menos, en la mayor parte de los países industriales del mundo. Por consiguiente, la pregunta de la emancipación del trabajador del yugo del capital y sus representantes, los capitalistas burgueses es, ante todo, una pregunta Internacional. Su solución, por tanto, sólo es posible a través de un Movimiento Internacional.

¿Este Movimiento Internacional es una idea secreta, una conspiración? En absoluto. El Movimiento Internacional, el Consejo de Asociación, no dicta desde arriba o prescribe en el secreto. El federa desde abajo y va a mil cuartos. Habla en cada grupo de trabajadores y abraza la decisión combinada de todas las facciones. El Consejo vive la democracia: y siempre que la Asociación formula proyectos, esto lo hace abiertamente, y habla a todos quienes quieran escuchar. Su palabra es la voz del trabajo que recluta energías para el derrocamiento de la opresión capitalista.

¿Qué dice el Consejo? ¿Cuál es la demanda que hace a través de cada asociación de aquellos que trabajan y piensan, en cada fábrica, en cada país? ¿Qué pide? ¡Justicia! La justicia más estricta y los derechos de la humanidad: el derecho de hombres, mujeres y niños, independiente de toda distinción de nacimiento, de raza, o de credo. El derecho de vivir y la obligación de trabajar para mantener ese derecho. El servicio de cada uno a todos y de todos a cada uno. Si esta idea aparece espantosa y prodigiosa a la sociedad burguesa existente, tanto peor para esta sociedad. ¿Es el Consejo Acción una empresa revolucionaria? Sí y no.

El Consejo de Acción es revolucionario en el sentido que substituirá a la sociedad basada sobre la injusticia, la explotación, el privilegio, la pereza, y la autoridad, por una que se funde sobre la justicia y la libertad para toda la humanidad. En una palabra, quiere una organización económica, política, y social, en la cual cada persona, sin prejuicio alguno respecto de sus idiosincrasias naturales y personales, encontrará igualmente posible desarrollarse, aprender, pensar, trabajar, ser activa, y gozar de una vida honorable. Sí, esto desea; y repetimos una vez más, si ello es incompatible con la organización social existente, tanto peor para esta sociedad.

¿Es revolucionario el Consejo de Acción en el sentido de barricadas y de la sublevación o manifestación violenta? No; el Consejo manifiesta poco interés en esta clase de políticas; o, más bien, hay que decir que el Consejo no toma en absoluto parte en ellas. Los revolucionarios burgueses, ansiosos por algún cambio de poder, y los agentes policiacos, que encuentran ocupación en las explosiones pasajeras de ruido y furia, se fastidian enormemente con el Consejo de Acción debido a la indiferencia de este hacia sus actividades y esquemas de provocación.

El Consejo de Acción, la Asociación de aquellos que quieren y trabajan, comprendió, hace mucho, que el político burgués -no importa cuan rojo y revolucionario haya podido parecer- nada ha servido para la emancipación de los trabajadores,sino, mas bien, ha endurecido su esclavitud. Y aún cuando el Consejo no hubiese comprendido este hecho, el juego miserable, que ocasionalmente juegan, el burgués republicano e incluso el burgués socialista, habrían abierto los ojos de los trabajadores.

El Consejo de Acción, siempre desarrollándose más completamente en el Movimiento de los Trabajadores Internacionales, se sostiene con severidad a distancia de las tristes intrigas políticas, y conoce hoy sólo una política para cada grupo y para cada trabajador: su propaganda, su desarrollo y organización en la lucha y la acción. El día cuando la mayoría de los trabajadores del mundo se haya asociado a través del Consejo de Acción, se haya firmemente organizado a través del Consejo de Acción, y así, firmemente organizadas sus divisiones en una solidaridad común de movimiento, ninguna revolución, en el sentido de insurrección violenta, será necesaria. Así se verá que los anarquistas no apoyan la violencia abortiva que sus enemigos les atribuyen. Sin violencia, la justicia triunfará. La opresión será liquidada por el poder directo de los trabajadores por medio de la asociación. Y si aquel día hay impaciente suplica, y algún sufrimiento, esto será culpa de la burguesía que rechaza reconocer lo ocurrido con su maquinación. Para el triunfo de la revolución social en sí misma, la violencia será innecesaria.

Manifiesto feminista de Sol.

Estamos en la plaza porque:

-Queremos una sociedad en la que el centro sean las personas y no los mercados. Por eso decimos: servicios públicos gratuitos y vitales como la educación, la salud, la atención y cuidado a la infancia y a las personas con necesidades especiales de atención frente a los recortes sociales, la reforma laboral y de las pensiones.

-Queremos el compromiso de todas y todos para la construcción de una sociedad donde no tengan cabida las violencias machistas en todas sus expresiones: económica, estética, laboral, física, psicológica, sexual, institucional, religiosa, en forma de trata con fines de explotacion laboral y sexual …

-Queremos decidir libremente sobre nuestro cuerpo, disfrutar y relacionarnos con él y con quien nos dé la gana.

-Queremos aborto libre y gratuito y educación afectiva y sexual.

-Queremos una sociedad diversa donde se respeten las multiples formas de vivir el sexo y la sexualidad (lesbianas, gays, intersexuales, bisexuales, transexuales, transgéneros …) y se reconozca el derecho a la sexualidad en todas las etapas de la vida. Exigimos la despatologización de las identidades trans.

-Exigimos que el estado y la iglesia dejen de interferir en nuestras vidas.

-Para hacer un cambio real en la sociedad hay que tomar las decisiones por consenso y que las mujeres participen de forma decisiva.

-Es imprescindible incorporar un enfoque feminista en la transformación del modelo económico y social al servicio de las personas y el planeta, en los servicios públicos, en la creación de otro modelo de ciudad y gestión del territorio y, en las políticas ambientales y agroalimentarias.

-Es imprescindible que las mujeres sean protagonistas en dichos procesos de transformación social, política y económica y en las decisiones que se tomen para este fin. Y también en el diseño, ejecución y evaluación de las políticas resultantes.

-Los temas que afectan a las mujeres afectan a toda la sociedad y queremos que estén en el corazón de la agenda política, económica y social.

– Exigimos que las trabajadoras domésticas y empleadas del hogar se incluyan en el régimen general de la seguridad social y tengan derecho a negociación colectiva.

-Exigimos que se contabiliceel trabajo doméstico como parte de la riqueza de los países.

-Exigimos el reconocimiento de las tareas de cuidado de las personas, los hogares, la vida y su socialización completa: también, el derecho a decidir libremente si queremos o no cuidar, el derecho a ser cuidadas y cuidados en condiciones y el derecho al autocuidado. En resumen, el derecho a la Cuidadanía.

– Exigimos el reparto de los trabajos y la riqueza. Trabajar menos para trabajar todas y todos. Condiciones laborales y profesionales dignas. Reparto igualitario del trabajo productivo y reproductivo, igual remuneración y reconocimiento por los trabajos entre mujeres y hombres. Y que la riqueza esté al servicio de las clases populares.

-Exigimos el reconocimiento de los derechos de las trabajadoras sexuales.

-Exigimos que se reconozca la ciudadanía de las personas sin condiciones legales ni normativas, la eliminación de la Ley de Extranjería y de los Centros de Internamiento de Extranjeros.

-Exigimos el uso de un lenguaje que nombre a todas las personas y esté libre de homofobia, machismo, clasismo y racismo.

-Reivindicamos que se valore y reconozca los saberes y conocimientos de las mujeres y su función primordial como transmisoras de cultura.

-Queremos una escuela coeducativa.

-Queremos una sociedad donde tengan cabida todo tipo de familias y grupos de convivencia.

-Rechazamos la heteronormatividad y feminidad obligatoria.

-Estamos contra las guerras, rechazamos el uso del cuerpo de las mujeres como arma de guerra y no creemos que ninguna intervención militar garantice la paz. No a la militarización de las sociedades, a la producción y al comercio de armas. Invitamos a hacer objeción fiscal.

– Reivindicamos la solidaridad transnacional feminista como herramienta para cambiar el mundo. En todas las plazas hay feministas indignadas, nos sumamos a sus reivindicaciones y les damos todo nuestro apoyo.

¡Sin las mujeres no hay Revolución!

¡La Revolución será feminista o no será!