PUBLICACIÓN SUBVERSIVA

POR LA REVOLUCIÓN SOCIAL ANARQUISTA.

AN-ARQUIA.

MUERTE AL ESTADO

MUERTE AL CAPITAL

MUERTE A DIOS!!

VIVA LA ANARQUIA!

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AN-ARQUÍA es el boletin de difusión y la continuación más ácrata , de nueva línea editorial de la publicación LIBERTAD FREE ASKATASUN.

Por lo tanto, ésta publicación deja de ser emitida desde el momento que en el actual Estado-nación y reino español gobernado por herederos nazis, el conservador y ultracatólico – neoliberal de Rajoy HP que obtuvo mayorías en las eyecciones de 2011, seguido y aplaudido por millones de borregos/as,.. desde entonces este sitio worpress pasa a ser gestionado desde:

muertealestadorevolucionsocial.wordpress.com

Que disfrutéis viviendo, sintiendo, pensando, actuando,amando, odiando, leyendo, autogestionando,escuchando, viendo, oliendo, gustando, disparando, expropiando , riendo, solidarizando, manifestando, socializando, no callando, muriendo con dignidad, luchando solos o en compañia..dando caña al Estado, al Capital , a la religión y a todo cristo.

Salud.

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Ni reinará, ni comulgará, ni tendrá acciones en bolsa, ..

 SUICIDIO O MAGNICIDIO!

susto o muerte!

Pafletos repartidos en las Jornadas de Protesta en Valparaiso

colaboracion solidaria

¡De la Lucha Estudiantil a la Lucha de Clases!¡De la movilizacion a la Revolucion!

“Estamos tocando a tu puerta, esto va a comenzar: Es la lucha de clases”

(The Apostles – Pigs for slaghter)

Son millones l@s proletari@s que con desición y sin permiso alguno salen a las calles a enfrentar el mundo que los domina. Aunque las razones varíen de forma y color, los estallidos se multiplican por el ancho y largo del mundo, la revuelta toma forma y se dirige directamente a destruir todo aquello que represente nuestra subyugación a este mundo de mercancías.

L@s charlatanes de siempre – la prensa oficial y “alternativa” – tratan ilusamente de disfrazar el carácter antagónico y general de la revuelta. Nos dicen que en medio oriente las luchas son religiosas o contra ciertos dictadores y tiranos; que en Grecia, Inglaterra y el resto de Europa se trata de jóvenes inmigrantes y marginad@s afectad@s por el desempleo y la crisis; aquí mismo hablándonos de delincuentes e infiltrad@s -“inútiles subversiv@s”- que desvirtúan y empañan la causa estudiantil. L@s poderos@s persisten en hacernos pensar que entre una lucha y otra no hay horizonte común, que entre un país y otro no hay explotador@s es común y que solo la vía pacifica es la forma de expresar el descontento “democráticamente” (disociando de esta forma violencia y no-violencia, partes integrales de toda lucha). La estrategia del poder es la de hacernos asumir este discurso y llevarlo a la practica en nuestras propias movilizaciones, separándonos nosotr@s mism@s de la lucha de nuestr@s herman@s de clase. La estrategia del poder radica en negar lo máximo su realidad total, social y mundial y por ende su negación histórica: La vieja LUCHA DE CLASES.

Aun así la práctica nos demuestra todo lo contrario a lo que nos dicen: Es la misma causa apuntando a l@s mism@s enemig@s; son l@s proletari@s empujad@s por la irreconciabilidad entre sus necesidades y deseos contra la necesidad avasalladora del mercado por lucrar con todo vestigio de vida a cualquier costo. Son las manifestaciones de la opresión burguesa las que están siendo atacadas al rededor del mundo: policías, comisarías y cárceles; multitiendas, bancos y empresas; instituciones del poder burgués y de sus partidos políticos. Aunque la causa que rebalse el vaso sea distinta en cada lugar (reivindicaciones estudiantiles, la muerte de un joven en manos de la policía, estados dictatoriales, etc.) la historia es la misma en todos lados: son l@s proletari@s hart@s de su realidad y de los llamados a la calma y la paciencia quienes toman las calles y arremeten contra todo símbolo de su miseria.

Hoy esta es también nuestra realidad local, la causa estudiantil a sobrepasado toda parcializacion e intento de apagar la rabia de las calles: el olor a lacrimógena se siente, las consignas aunque aun débiles se leen en las murallas y tomas, las piedras y vidrios se ven tras los enfrentamientos y quizás lo mas importante: la discusión se retoma en las calles, nadie esta indiferente a las movilizaciones.

Son cada vez mas quienes rompen con el discurso inmovilizante de la prensa y el poder, para salir a exigir lo que se considera propio; he ahí las principales fuerzas y debilidades del movimiento. Su fuerza es la de seguir en pie, sin dar brazo a torcer, a pesar de los costos, en sus reivindicaciones y exigencias; al entender que la lucha es la que puede cambiar las condiciones materiales de nuestra existencia y no la actividad fúnebre/ciudadana del voto, la apatía y la delegación. Su fuerza es la de la clase proletaria alrededor del mundo que ya no tiene nada que creer, ni nada que pactar con la clase que la explota. Aun así, son las debilidades las que siguen tiñendo de amarillo los avances del movimiento: su exceso de confianza (cuando solo la confianza ya es desastrosa) en la estructura institucional, en el Estado como regulador de los excesos del empresariado, en el mito interclasista del ascenso social y de la vía universitaria como forma de mejorar las condiciones de subsistencia. Estas son las principales debilidades del movimiento estudiantil, pero que son herencia de todo el viejo discurso socialdemócrata que se pretende revolucionario. Los jóvenes que hoy salimos a las calles hemos crecido con la mentira de una Unidad Popular que con nacionalizaciones y estatificaciones lo único que hizo fue sepultar el intento revolucionario de una clase social entera por cambiar el rumbo de la historia.

¿Acaso se piensa que una sociedad completa basada en el mercado nos va a educar para algo que no sea ser mercancías más rentables? ¿Acaso se piensa que con educación gratis o con mejores condiciones en los colegios seremos algo distinto de lo que ya somos ahora, es decir, material dispuesto para la creación de la riqueza de otros?

Compañer@s, aprendamos de nuestros herman@s ingles@s, aunque ahí el Estado cubre educación, salud y desempleo, la miseria no escapa a la vida de l@s proletari@s y su revuelta lo demuestra a todas luces. Profesionales o no, educad@s por municipios, particulares o por el Estado, llegada la hora seremos la misma mierda que llevamos siendo por siglos: Asalariad@s, con el único derecho de recibir lo indispensable para seguir siéndolo.

Compas, hoy l@s “dirigentes estudiantiles” evalúan el dialogo con el gobierno (¡como si no llevasen dialogando ya desde meses mediante l@s representantes de sus partidos!) poco a poco intentan hacer que nuestra lucha se encuadre dentro de los canones que nos permiten nuestr@s patron@s y gobernantes, llamándonos a la calma, a no radicalizarnos, a volver a la normalidad, a denunciar a l@s infiltrad@s, etc… Debemos romper con ell@s y también con el aislamiento como “lucha estudiantil”.

Compañer@s, el llamado es a no decaer, a seguir y superar la movilización, pasar del conflicto estudiantil al conflicto como clase relacionándonos con otros sectores en lucha. Lo mas probable es que las exigencias como estudiantado no se vean realizadas por las nuevas reformas (¡ningún cambio real se logra con reformas!), aun así, no nos decepcionemos de la lucha, se ha ido demasiado lejos como para que las reivindicaciones sean acogidas por cualquier gobierno. Si se ha denunciado el lucro en la educación, seamos capaces de denunciarlo en todas las áreas de nuestras vidas, como condición indispensable para la vida del capitalismo.

Nuestra lucha es una lucha histórica y mundial, por ella han pasado generaciones asesinadas y encarceladas, pero que nos acompañan hoy en todo enfrentamiento con el orden. Aprendamos de ellas y de las que hoy luchan por todo el planeta, reconozcámonos como parte de una misma clase y avancemos así hacia un real cambio social. Rompamos con la mentira de los medios de comunicación, de los partidos y sus representantes; su mentira es la única forma de mantenernos cautiv@s, dividid@s e incapaces de tomar protagonismo en la historia.

Expandamos el dialogo y la discusión, mantengamos y multipliquemos los contactos y las redes aun acabándose las movilizaciones, creemos nuestros propios medios de comunicarnos al margen de los del poder y el espectáculo, cuestionémonos sobre fondo y forma, descubramos los caminos para tomar con nuestras manos el rumbo de nuestras vidas, aboliendo el Estado, sus instituciones, el trabajo asalariado, el lucro y la sociedad de clases, condición indispensable para la vida libre en comunidad.

CONTRA EL LUCRO SOBRE NUESTRAS VIDAS: REVOLUCION PROLETARIA, INTERNACIONALISTA Y ANTI-ESTATAL.

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¡Fin al Lucro! ¡Guerra a la Burguesia!

¿Acaso se piensa que una sociedad completa basada en el mercado nos va a educar para algo que no sea ser mercancias mas rentables? ¿Acaso se piensa que con educación gratis o con mejores condiciones en los colegios seremos algo distinto de lo que ya somos ahora, es decir, material dispuesto para la creacion de la riqueza de otros

El lucro no es “algo” que se pueda eliminar de una area especifica de la sociedad capitalista, sino una condicion indispensable para su funcionamiento

¡Y ESTA EN TODAS LAS AREAS DE NUESTRAS VIDAS!

- En la alimentacion cuando nos llenan de productos toxicos solo para reducir gastos y elevar la ganancia de los productos.

- En nuestro tiempo cuando este esta completamente condicionado por nuestras actividades laborales y el consumo.

- En la salud cuando los bolsillos de doctores y banqueros se llenan a medida que se llenan los hospitales y cementerios.

– En la vivienda cuando nuestros hogares se parecen cada vez mas a ratoneras solo para sacar el maximo de casas por un minimo espacio.

- En la diversion cuando el dinero es el principal mediador de toda actividad recreativa. Desde que nacemos hasta despues de morir, desde que despertamos hasta que nos acostamos, toda nuestra existencia esta totalmente condicionada por el trabajo y el consumo ¡por el lucro que le generamos l@s proleteri@s a la burguesia!

Para eliminar el lucro de nuestra realidad debemos partir por entender su funcionamiento y su implicancia en el desarrollo de la sociedad, reconocerlo como motor de la explotacion total de la clase dominante sobre l@s proletari@s, l@s animales, el medioambiente ¡y todo aquello que le genere ganancias!

Bakunin era, innegablemente y al margen de lo que se piense sobre sus ideas políticas, un gran filósofo. Su pensamiento se agiganta con el paso del tiempo y merece la pena indagar en él, cuestionando con ello gran parte de nuestra herencia cultural, tratando de adquirir una mayor lucidez sobre nuestro entorno y alejándonos de todo dogmatismo. Esa herencia cultural, que nos hace tener tantas ideas preconcebidas, se encuentra impregnada de creencias sobrenaturales interiorizadas en la mayor parte de los individuos, como es el caso de la denominada “voluntad libre”, o de fantasías como la buscar en el ser humano una especie de toque divino que le llevará a la inmortalidad. Aunque chirríe para una mayoría, hablar de que el hombre esté en realidad determinado, la realidad es que hay que tener en cuenta todos los factores, políticos, religiosos y sociales, así como las condiciones materiales de existencia, que innegablemente condicionan nuestro pensamiento y nuestra existencia. Es posible que existen personas que quieran una verdadera independencia, y que actúen en consonancia, pero la realidad es que una amplia mayoría se muestra determinada por innumerables relaciones de todo tipo, por los prejuicios, las costumbres, y todo aquello que se manifiesta en la sociedad donde nacen, además de por el innegable legado cultural producto de siglos de historia.

Como el mismo pensador ruso escribía, “la mayoría piensa y quiere de acuerdo con las pautas sociales establecidas”. No se habla ya de personas (supuestamente) ignorantes, también aquellos que presumen de tener una formación elevada están condicionados por el pensamiento y el deseo del mundo circundante. Aunque tenemos la fantasía de un pensamiento independiente, la realidad es que la mayor parte de la veces reproducimos, de manera rutinaria y subordinada, lo que otros quieren y piensan. Bakunin consideraba que era esta rutina, esta falta de criterio y de iniciativa, lo que imposibilitaba un progreso rápido en la humanidad. Si existe una manera de conquistar la libertad y la conciencia, la auténtica emancipación, solo puede hacerse en sociedad. El hombre solo es capaz de desarrollar su personalidad, en aras de realizar su libertad individual, gracias al trabajo y con la cooperación del resto de miembros de la sociedad. La sociedad no supone, en la filosofía bakuniana, una reducción ni una limitación de la libertad del ser humano, sino la posibilidad de alcanzar la emancipación. Ésta, solo puede encontrarse al final, como objetivo y hecho logrado, nunca como concepto apriorístico.

Bakunin critica a Rousseau, y a otros pensadores individualistas y liberales, cuando hablan de un contrato tácito en el que el hombre se ata de antemano, cuando ni siquiera posee pensamiento ni voluntad, para fundar la sociedad. Es la premisa que justifica el Estado, que solo puede ser vista como símbolo de un estado natural primigenio en el que los individuos, supuestamente libres, aislados y autosuficientes, deciden firmar un contrato para renunciar a ciertas libertades en beneficio de crear una sociedad (o, más bien, un Estado) para asegurar su protección. Todas las leyes políticas y jurídicas, promulgadas por algún cuerpo legislativo, se deducen de esta idea del contrato social. Como es sabido, Bakunin y el anarquismo consideran que el Estado, nacido de esa fantasía de una voluntad libre y consciente del hombre (en su versión liberal, ya que el absolutismo político se funda en la voluntad divina), supone la negación de la sociedad. En suma, se niega que la sociedad solo se produzca después de la firma de un supuesto contrato entre individuos libres y conscientes. La sociedad precede a todo pensamiento, conciencia y voluntad de cada uno de sus miembros.

En la sociedad humana, al igual que en el resto de la naturaleza, todo cuanto en ella ocurre tiene como condición categórica la interferencia en alguna existencia. La absoluta independencia es imposible, ya que ello supondría la desaparición de la sociedad, cada uno de nosotros es a la vez producto y productor de una serie de relaciones mutuas con el resto de individuos. Es por eso que Bakunin considera la libertad como el efecto continuamente renovado de esa gran masa de influencia físicas, intelectuales y morales a las que está sometido el hombre por el entorno. Solo idealistas y metafísicos pueden aceptar que existe una independencia de esa realidad, la cual es definida por el pensador ruso como pura y simple no-existencia. Lo que desea Bakunin, y los anarquistas, lejos de negar todas esas dependencias sociales, es negar todo privilegio en ellas, toda influencia fáctica legitimada. Por lo tanto, no se niegan las leyes fundadas en la sociedad, pero sí todas aquellas leyes autoritarias, arbitrarias, políticas, religiosas y civiles que han llevado a cabo las clases privilegiadas en nombre de una moralidad ficticia.

Bakunin considera que la voluntad humana está sujeta a esa influencia del medio, o leyes naturales, pero al mismo tiempo es deseable una independencia, tan absoluta como sea posible, de cada individuo respecto a las pretensiones de gobierno de otros (es decir, de imposición de leyes arbitrarias). No es posible subvertir la influencia natural que los seres humanos ejercen entre sí, a nivel material, moral e intelectual, algo que podemos denominar solidaridad. Si hablamos de una vida ajena a la sociedad y extraña a toda influencia humana, es decir del absoluto aislamiento, ello equivale a la muerte intelectual, moral y material. Frente a otras concepciones individualistas, el pensamiento de Bakunin considera que es la solidaridad la que da lugar a la individualidad, y no al revés. Cada personalidad humana adquiere un elevado desarrollo, únicamente, en sociedad. Los intereses individuales y los sociales no tienen que ser antagónicos, lo que sí hay que hacer es liberarlos de la influencia fáctica de minorías privilegiadas y de toda aquella herencia cultural que impide el desarrollo de la conciencia.

Capì Vidal
http://reflexionesdesdeanarres.blogspot.com/
 
 

 

Apoyo Mutuo

La burocracia sindical es parte del sistema de dominación a la que estamos sometidos los trabajadores, cumple la función de ser una pieza importante del capitalismo en estos nuevos tiempos, y se ha transformado en su “agente”, jugando el papel de policía ideológicaen el movimiento obrero organizado. Tiene como prioridad la tarea de adormecer la conciencia de los trabajadores. Su lógica radica en que nuestras luchas económicas no se transformen en una demanda y en un proceso de profundos cambios sociales.

El movimiento obrero organizado está sometido a sus prácticas organizativas piramidales y corporativas, donde los “liderazgos” dan el carácter y la orientación de sus estructuras. Los sindicatos son hoy un sistema feudal de poder, que usan a  los trabajadores para perpetuar a dirigentes en las conducciones y atarnos a los intereses de la  lucha política de éstos y  a la práctica  de  la  conciliación  de clase entre patrones y obreros. Son organizaciones jerarquizadas, donde se desarrollan en su seno luchas para disputarse el espacio de poder dentro de sus estructuras. Por supuesto que esto nada tiene que ver con los intereses de la clase trabajadora y sus necesidades.

Los sindicatos que “conduce” la burocracia están estructurados sobre la base de una concepción ideológica carcelaria, donde cada sector de la actividad sindical son compartimentos estancos y en cada uno de ellos tienen sus propios y hasta “privados negocios” con las patronales. Sus políticas son sumisas a la dependencia del Estado y arreglan los conflictos laborales en las trastiendas de los ministerios, fundamentalmente en el de Trabajo. Todas sus actividades tienen como “filosofía”: mejorar el sistema o “humanizar” al capitalismo, con la intencional idea de no cambiar nada.

Los sindicatos, en estos tiempos, son una estructura de negocios amparados por el Estado, que a través de las obras sociales tienen prendado a los trabajadores al sistema de una medicina semi prepagas, embolsando para sus arcas enormes masas de dinero. El sistema de atención solidario a los trabajadores activos y jubilados ha sucumbido frente al negocio de los dirigentes con los laboratorios medicinales y el Estado.

Otra manera de hacer gremialismo

Los trabajadores organizados desde los talleres y fábricas, debemos de contrarrestar con nuestras prácticas y acción anti-burocrática sus políticas autoritarias y demostrar que existe otra forma de hacer gremialismo, que existen otros métodos de organización y de lucha, y que para hacer actividad y acción gremial, no es necesario pedir el voto de ningún trabajador, que sólo se requiere voluntad e intencionalidad de hacer uso de otras prácticas, de otros métodos organizativos, donde sea el conjunto de los trabajadores desde las bases mismas los que ejecuten esas otras formas de prácticas colectivas, siendo las asambleas la fuente de inspiración y de todo principio. Nuestra actitud siempre estará orientada a ayudar a construir organizaciones de base con capacidad de lucha, propagar nuestras ideas organizativas sobre la base de la horizontalidad y la ayuda mutua, y demostrar a nuestros compañeros de trabajo en el terreno de los hechos, que se puede estar organizados sin dirigentes que nos digan qué es lo que debemos hacer y cómo debemos luchar.

La experiencia como herramienta

Y no olvidamos, que los trabajadores sólo con la lucha alcanzaremos a romper las cadenas que nos sujeta a la explotación, es por eso que cada uno de nosotros debe transformarse en  un organizador, en un propagandista y activista de un modo y metodología basada fundamentalmente sobre la coherencia de los medios con los fines, entendido como voluntad de adecuar los medios a los fines determinados. Toda la práctica y con ello la experiencia del pasado será siempre útil en esta lucha dentro del movimiento obrero organizado y en el seno de la clase trabajadora. En estos tiempos donde la crisis del capitalismo se está manifestando como una especie de mutación, y su sustentabilidad se basa cada vez más en una mayor profundización de la explotación de los trabajadores. El movimiento obrero necesita idear y proclamar un proyecto revolucionario que sea capaz de nuclear a grandes sectores de trabajadores y de excluidos, para enfrentar con nuestras luchas al sistema capitalista de explotación y dominación.

Grandes masas de trabajadores y pueblos segregados y sometidos son víctimas de los ensayos irracionales de las clases que sustentan la dictadura capitalista, y es por esa razón que se hace necesario construir nuevas formas de organización y por ende nuevos hábitos y costumbres que estén a tono y sean contestatarias a las agresiones de la burguesía patronal, contrarrestando su irracionalidad con un nuevo accionar, nacido desde las necesidades de los trabajadores como productores y consumidores, que tenga la voluntad de cambiar el capitalismo por nuevas formaciones sociales y nuevas relaciones de producción.

Nuevos tiempos

Los tiempos nos determinan las realidades, y debemos reconocerlas, para luego tratar de cambiarlas en beneficio de los trabajadores. Actuar organizadamente siempre en el lugar en que estemos, talleres y fábricas, conformando comisiones internas y estimulando agrupaciones de base con el claro propósito de fortalecer nuestras luchas contra las patronales. Las realidades que el presente nos depare, debemos de asumirla y enfrentarlas organizadamente, haciendo todos los esfuerzos necesarios que las situaciones nos aconsejen, para llevar a la victoria las luchas de los trabajadores.

Con estas actitudes iremos aislando cada vez más a la burocracia sindical. Y es en ése aspecto que debemos dar la batalla de ideas frente a los dirigentes autoritarios y corruptos, basándonos en ése otro gremialismo que arranca desde las bases, con nuestras convicciones de medios y de fines y tratar de convencer a nuestros compañeros en organizarse y luchar, y que esas formas se basen en la libertad de acción, en la igualdad sobre las responsabilidades, en la solidaridad y la ayuda mutua como deber hacia la comunidad. He ahí nuestra carta de presentación y nuestra moral de combate. Debemos organizarnos para poder dar con mayor eficacia una salida triunfal a nuestras luchas. No dejemos el espacio vacío, llenémoslo de actividad de base en el terreno útil de fábricas y talleres, de lo contrario, los burócratas y sus pandillas, más los “oportunistas” y “vanguardistas” de todos los colores se adueñarán del espacio y harán fracasar nuestras intenciones de conquistas económicas y sociales, y nuestro no oculto anhelo de desarrollar un proyecto social autogestionario sobre la base de la posesión de los medios de producción y distribución expropiados a la burguesía capitalista.

Nosotros, desde la Sociedad de Resistencia de Oficios Varios de Zona Norte del Gran Buenos Aires, no conformamos “listas” para disputarle a la burocracia la “conducción” de la superestructura de los sindicatos, no la queremos, pues, no tenemos vocación de dirigir a nadie, ni anhelamos el poder de las cúpulas sindicales; pero esta concepción que tenemos del gremialismo no quita, sin ser ingenuos, que les dejemos el terreno libre a los que sí quieren encadenar a los trabajadores al sistema de dominación patronal-capitalista.

Expropiación

Nosotros no luchamos para conquistar las conducciones burocráticas de los sindicatos, nosotros luchamos por las conquistas económicas de los trabajadores, y en un momento dado de esas luchas económicas expropiar a los patrones sus fábricas. Luchamos para que la clase trabajadora posea un proyecto revolucionario y cambie a la sociedad de base, dando nacimiento a una nueva formación social autogestionaria, donde el federalismo sea el nervio motor que aune por abajo todas las comunas donde el pueblo sea el que delibere directamente y no a través de sus representantes.

En estos tiempos que estamos viviendo y teniendo en cuenta la realidad de la clase trabajadora, es necesaria la palabra y el activismo valiente de nuestros compañeros de ideas en el seno mismo de nuestra clase. Será siempre mejor “pecar” de desobedientes frente a un sindicalismo que se ha transformado en negocio de los nuevos empresarios que se dicen dirigentes sindicales, y que son un eslabón más de la cadena que nos ata a esta moderna esclavitud, que es la dictadura capitalista. Y hoy como siempre hemos dicho desde la F.O.R.A., que la “emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos”.

Para nosotros, trabajadores que adherimos a la Federación Obrera Regional Argentina, y somos sus activistas y militantes, nuestro parlamento continúa estando en las calles, en las fábricas y talleres y en todos los lugares y ambientes donde exista un explotado. Nuestro Pacto de Solidaridad y Sistema de Organización nos viene desde el fondo de la historia del movimiento obrero y la clase trabajadora y encaminaremos todos nuestros esfuerzos hacia nuestros fines de emancipación. Es por eso que valiéndonos como medio a nuestras Sociedades de Resistencia, procediendo de lo simple a lo compuesto, de lo singular a lo plural y ajustándonos a las prácticas que aconseja el más amplio federalismo, como enuncia nuestro Pacto de Solidaridad, podamos formar una gran Confederación de todos los productores y como hijos del pueblo nuestro compromiso militante es sólo con él y los trabajadores. Luchemos organizados y unidos en la acción y la razón para desterrar definitivamente de las organizaciones gremiales a todos los elementos burocráticos amparados en las sombras de un sistema capitalista depredador e irracional. La burocracia sindical fue creada para ejercer el poder y el dominio inmediato sobre los trabajadores, sin dominio se desmorona su poder.

Campi, activista y militante de la Sociedad de Resistencia
de la Zona Norte del Gran Buenos Aires, adherida a la F.O.R.A.
 

LA HUELGA GENERAL.

noviembre 25, 2011

 

 

Las huelgas generales eran comunes en Europa y en los Estados Unidos a fines del siglo XIX y en las primeras décadas del XX. Provocaron grandes debates dentro del movimiento obrero y de los partidos y movimientos revolucionarios (anarquistas, comunistas, socialistas). Se discutía la importancia de la huelga general en las luchas sociales y políticas, las condiciones para su éxito, el papel de las fuerzas políticas en su organización. Rosa Luxemburgo (1871-1919) fue una de las más destacadas presencias en aquellos debates. La huelga general –que nunca dejó de estar presente en América latina y resurgió con fuerza en la Primavera del Norte de Africa– está de vuelta en Europa (Grecia, Italia, España y Portugal) y en los EE.UU. La ciudad de Oakland, en California, conocida por la huelga general de 1946, volvió a recurrir a esa medida el pasado 2 de noviembre, y a comienzos de este año los sindicatos del estado de Wisconsin aprobaron una huelga general cuando la ciudad de Madison se preparaba para ocupar el edificio del Parlamento estadual –lo que concretó con éxito– en lucha contra el gobernador y su propuesta de neutralizar a los sindicatos, eliminando la negociación colectiva en la administración pública. ¿Qué significa esta reaparición de la huelga general? Si bien es cierto que la historia no se repite, ¿qué paralelismos se pueden hacer con las condiciones y las luchas sociales del pasado?

En ámbitos diferentes (comunidades, ciudades, regiones, países), la huelga general siempre fue una manifestación de resistencia contra una condición gravosa e injusta de carácter general, o sea, una condición capaz de afectar a los trabajadores, a las clases populares o hasta a la sociedad en su conjunto, aun cuando algunos sectores sociales o profesionales fuesen afectados más directamente. Limitaciones de los derechos civiles y políticos, represión violenta de la protesta social, derrotas sindicales en cuestiones relacionadas con la protección social, la deslocalización de empresas con impacto directo en la vida de las comunidades, decisiones políticas contrarias al interés nacional o regional (“traiciones parlamentarias”, como la opción por la guerra o el militarismo): éstas fueron algunas de las condiciones que, en el pasado, llevaron a la decisión de realizar una huelga general. A principios del siglo XXI vivimos un tiempo diferente y las condiciones gravosas e injustas no son las mismas que en el pasado. Sin embargo, en el nivel de las lógicas sociales que las rigen hay paralelismos perturbadores que fluyen en las profundidades del movimiento por la huelga general y un ejemplo es la convocada el próximo 24 de noviembre en Portugal. Ayer fue la lucha por derechos de los que las clases populares se consideraban injustamente privadas; hoy es la lucha contra la pérdida injusta de derechos por los que tantas generaciones de trabajadores lucharon y que parecían una conquista irreversible. Ayer fue la lucha por un reparto más equitativo de la riqueza nacional que generaban el capital y el trabajo; hoy es la lucha contra un reparto cada vez más desigual de la riqueza (confiscación de salarios y jubilaciones, incremento de horarios y ritmos de trabajo, impuestos y rescates financieros a favor de los ricos –el “uno por ciento”, según los ocupantes de Wall Street– y una vida cotidiana de angustia e inseguridad, de colapso de las expectativas, de pérdida de la dignidad y la esperanza para el “99 por ciento”). Ayer fue la lucha por una democracia que representara los intereses de las mayorías sin voz; hoy es la lucha por una democracia que, después de ser parcialmente conquistada, fue destripada por la corrupción, por la mediocridad y la pusilanimidad de los dirigentes y por la tecnocracia en representación del capital financiero al que siempre sirvió. Ayer fue la lucha por alternativas (el socialismo) que las clases dirigentes reconocían como existentes y por eso reprimían brutalmente a quien las defendiera; hoy es la lucha contra el sentido común neoliberal, masivamente reproducido por los medios de comunicación al servicio del capital, que sostiene que no hay alternativas al empobrecimiento de las mayorías y al vaciamiento de las opciones democráticas.

En términos generales, podemos decir que la huelga general en la Europa de hoy es más defensiva que ofensiva, busca menos promover un avance de la civilización que impedir un retroceso. Es por eso que deja de ser una cuestión de los trabajadores en su conjunto para ser una cuestión de los ciudadanos empobrecidos en su conjunto, tanto de los que trabajan como de los que no encuentran trabajo, como también de los que trabajaron la vida entera y hoy ven amenazadas sus jubilaciones. En la calle, la única esfera pública que todavía no han ocupado los intereses financieros, se manifiestan los ciudadanos que mayoritariamente nunca participaron en sindicatos o en movimientos sociales, ni tampoco se imaginaron manifestándose a favor de causas ajenas. De repente, las causas ajenas son las propias.

 

Boaventura de Sousa Santos.

 

Jueves 17/11
CONCENTRACIÓN y MANIFESTACIÓN contra el pacto social y por la huelga general.Bilbo.

 

El Jueves 17 de Noviembre, a las 19,00 h. CONCENTRACIÓN en la Plaza del Arriaga de Bilbao y MANIFESTACIÓN por el casco Viejo, contra el pacto social y por la huelga general, convocada por CGT-LKN y CNT-AIT.

Dentro de la semana de lucha (entre el 14 y 18 de Noviembre) convocada a nivel estatal por los sindicatos CGT-CNT y SO, que trata de cuestionar un proceso electoral, diseñado para legitimar a la clase política, que viene aprobando medida tras medida contra la clase trabajadora y el pueblo en general.

CNT-AIT y CGT-LKN en Bizkaia hacen un llamamiento a todas las organizaciones sindicales, movimientos sociales, asambleas populares de barrios y pueblos, a grupos de trabajo del 15M y a l@s trabajadorxs en general, a participar, confluir y hacer suya una Semana de Lucha contra las políticas de recortes sociales, el desmantelamiento de los servicios públicos (sanidad, transporte, enseñanza …) y contra la pérdida de derechos laborales y sociales, impulsada por las administraciones y las instituciones europeas a instancias de la patronal y de los mercados.

Solo desde un fuerte proceso de lucha en la calle y en los centros de trabajo, será posible revertir a favor de la clase trabajadora y el pueblo en general, las actuales medidas que la clase política aplica al servicio de la banca y de la gran patronal.

 

 

 

Chomsky: Ocupemos el futuro.

Este artículo está adaptado de una charla de Noam Chomsky en el campamento Occupy Boston como parte de una serie de conferencias en memoria de Howard Zinn (historiador, activista y autor de A People’s History of the United States).

Pronunciar una conferencia Howard Zinn es una experiencia agridulce para mí. Lamento que él no esté aquí para tomar parte y revigorizar a un movimiento que hubiera sido el sueño de su vida. En efecto, él puso buena parte de sus fundamentos.

Si los lazos y las asociaciones que se están estableciendo en estos notables eventos pueden sostenerse durante el largo y difícil periodo que les espera –la victoria nunca llega pronto–, las protestas de Occupy podrían representar un momento significativo en la historia estadounidense.

Nunca había visto nada como el movimiento Occupy, ni en tamaño ni en carácter. Occupy está tratando de crear comunidades cooperativas que bien podrían ser la base para las organizaciones permanentes que se necesitarán para superar las barreras por venir y la reacción en contra que ya se está produciendo.

Que el movimiento Occupy no tenga precedentes es algo que parece apropiado, pues esta es una era sin precedentes, no sólo en estos momentos, sino desde los años setenta.

Los años setenta fueron decisivos para EEUU. Desde que se creó el país, este ha tenido una sociedad en desarrollo, no siempre en el mejor sentido, pero con un avance general hacia la industrialización y la riqueza.

Aun en los periodos más sombríos, la expectativa era que el progreso habría de continuar. Apenas tengo la edad necesaria para recordar la Gran Depresión. A mediados de los años treinta, aunque la situación objetiva era mucho más dura que hoy, el espíritu era bastante diferente. Se estaba organizando un movimiento obrero militante –con el Congreso de Organizaciones Industriales (CIO) y otros– y los trabajadores organizaban huelgas con plantones, a un paso de tomar las fábricas y manejarlas ellos mismos.

Debido a las presiones populares, se aprobó la legislación del New Deal. La sensación que prevalecía era que saldríamos de esos tiempos difíciles.

Ahora hay una sensación de desesperanza y a veces de desesperación. Esto es algo bastante nuevo en nuestra historia. En los años treinta, los trabajadores podían prever que los empleos regresarían. Ahora, los trabajadores de manufactura, con un desempleo prácticamente al mismo nivel que durante la Gran Depresión, saben que, de persistir las políticas actuales, esos empleos habrán desaparecido para siempre.

Ese cambio en la perspectiva estadounidense ha evolucionado desde los años setenta. En un cambio de dirección, varios siglos de industrialización se convirtieron en desindustrialización. Claro, la manufactura siguió, pero en el extranjero; algo muy lucrativo para las empresas, pero nocivo para la fuerza de trabajo.

La economía se centró en las finanzas. Las instituciones financieras se expandieron enormemente. Se aceleró el círculo vicioso entre finanzas y política. La riqueza se concentraba cada vez más en el sector financiero. Los políticos, ante los altos costes de las campañas, se hundieron más profundamente en los bolsillos de quienes los apoyaban con dinero.

Y, a su vez, los políticos los favorecieron con políticas beneficiosas para Wall Street: desregulación, cambios fiscales y relajamiento de las reglas de administración corporativa, lo cual intensificó el círculo vicioso. El colapso era inevitable.

En 2008, el Gobierno salió una vez más al rescate de empresas de Wall Street que supuestamente eran demasiado grandes para quebrar, con dirigentes demasiado grandes para ser encarcelados.
Ahora, para la décima parte del 1% de la población que más se benefició de todos estos años de codicia y engaños, todo está muy bien.
En 2005, Citigroup –que, por cierto, ha sido objeto en repetidas ocasiones de rescates por parte del Gobierno– vio en el lujo una oportunidad de crecimiento. El banco distribuyó un folleto para inversionistas en el que los invitaba a poner su dinero en
algo llamado el índice de la plutonomía, que identificaba las acciones de las compañías que atienden al mercado de lujo.
“El mundo está dividido en dos bloques: la plutonomía y el resto”, resumió Citigroup. “EEUU, Gran Bretaña y Canadá son las plutonomías clave: las economías impulsadas por el lujo”.

En cuanto a los no ricos, a veces se los llama “la periferia”: el proletariado que lleva una existencia precaria en la periferia de la sociedad. Esa periferia, sin embargo, se ha convertido en una proporción sustancial de la población de EEUU y otros países.

Así, tenemos la plutonomía y el precariado: el 1% y el 99%, como lo ve el movimiento Occupy. No son cifras literales, pero sí es la imagen exacta.

El cambio histórico en la confianza popular en el futuro es un reflejo de tendencias que podrían ser irreversibles. Las protestas de Occupy son la primera reacción popular importante que podría cambiar esa dinámica.

Me he ceñido a los asuntos internos. Pero hay dos peligrosos acontecimientos en la arena internacional que opacan todo lo demás.

Por primera vez en la historia, hay amenazas reales a la supervivencia de la especie humana. Desde 1945 hemos tenido armas nucleares y parece un milagro que hayamos sobrevivido. Pero las políticas del Gobierno de Barack Obama y sus aliados están fomentando la escalada.

La otra amenaza, claro, es la catástrofe ambiental. Por fin, prácticamente todos los países del mundo están tomando medidas para hacer algo al respecto. Pero EEUU está avanzando hacia atrás. Un sistema de propaganda, reconocido abiertamente por la comunidad empresarial, declara que el cambio climático es un engaño de los liberales. ¿Por qué habríamos de prestarles atención a estos científicos?

Si continúa esta intransigencia en el país más rico y poderoso del mundo, no podremos evitar la catástrofe.
Debe hacerse algo, de una manera disciplinada y sostenida. Y pronto. No será fácil avanzar. Es inevitable que haya dificultades y fracasos. Pero a menos que el proceso que está ocurriendo aquí y en otras partes del país y de todo el mundo continúe creciendo y se convierta en una fuerza importante de la sociedad y la política, las posibilidades de un futuro decente serán exiguas.

No se pueden lanzar iniciativas significativas sin una base popular amplia y activa. Es necesario salir por todo el país y hacerle entender a la gente de qué se trata el movimiento Occupy; qué puede hacer cada quién y qué consecuencias tendría no hacer nada.

Organizar una base así implica educación y activismo. Educar a la gente no significa decirle en qué creer: significa aprender de ella y con ella.

Karl Marx dijo: “La tarea no es sólo entender el mundo, sino transformarlo”. Una variante que conviene tener en cuenta es que, si queremos cambiar el mundo, más nos vale entenderlo. Eso no significa escuchar una charla o leer un libro, si bien eso a veces ayuda. Se aprende al participar. Se aprende de los demás. Se aprende de la gente a la que se quiere organizar. Todos tenemos que alcanzar conocimientos y experiencias para formular e implementar ideas.

El aspecto más digno de entusiasmo del movimiento Occupy es la construcción de vínculos que se está dando por todas partes. Si pueden mantenerse y expandirse, el movimiento Occupy podrá dedicarse a campañas destinadas a poner a la sociedad en una trayectoria más humana.

 

 

 

La historia se repite: miseria_y traición en Grecia.

Que algunos acontecimientos históricos se repiten a lo largo de los tiempos es un hecho conocido. Y dentro de la historia del Movimiento Obrero y las luchas sociales, la constante traición de sus burocracias y de aquellos elementos que pretendían dirigir a las “masas” como si de borregos se tratase es una constante en los dos siglos de existencia del socialismo.

Esta vez la actuación de las fuerzas contrarrevolucionarias se ha hecho eco en Grecia. Como casi siempre, la labor de “apaga-fuegos” ha venido de parte de un partido político, autodenominado “comunista”, el KKE y el sindicato burócrata PAME. En las últimas jornadas de huelga general de los días 18 y 19 que Grecia ha vivido se dieron grandes enfrentamientos entre los trabajadores y los cuerpos represivos del Estado. Importante papel jugaron los compañeros anarquistas en estas jornadas de lucha, como viene siendo habitual en los últimos años en Grecia. La represión fue tal, que en la plaza Syntagma un miembro del Sindicato PAME resultó muerto por inhalación de gases.

Hasta ahí todo se desarrollo como viene siendo habitual, los cuerpos represivos actuaron como lo que son, represivos. Pero atónitos nos quedamos al observar los diferentes testimonios tanto escritos como visuales, y ver a elementos del KKE y del PAME y demás sectas estalinistas actuar como cómplices de las fuerzas de seguridad, golpeando, agrediendo y formando cordones de seguridad junto con la policía antidisturbios. Más adelante atacaron a través de comunicados a los anarquistas acusándoles de ser los culpables de la muerte del militante del PAME. Para aquel que quiera saber más del desarrollo de estos acontecimientos recordamos diversos artículos aparecidos en distintos medios de contrainformación.

La verborrea típica, que lanzaron los elementos reformistas y marxistoides contra aquellos que decidieron hacer algo más que “pasearse” por las calles griegas también nos es de sobra conocida. “Izquierdiestas”, “infantilismo anarquista”… toda una sarta de frases que no son más que otra fuerza de ataque contra el pueblo trabajador griego y el movimiento libertario por parte del Capital, utilizando a sus marionetas camufladas de “comunistas” o “ciudadanistas”.

Y es que, la división está muy clara. Unos luchamos coherentemente con nuestros medios y fines y procuramos desterrar a la hora de organizarnos todo rastro de la nefasta influencia de los valores de la sociedad capitalista, como el delegacionismo o el autoritarismo. Otros decidieron hace ya establecer jerarquías en sus organizaciones, crear figuras dirigentes a las cuales se las debe obediencia o el delegar nuestra problemática en otros, propio del delegacionismo, con la consiguiente creación de figuras “profesionales” en la lucha, que llevan inevitablemente a la desmovilización de los trabajadores. Para ellos, toda acción de lucha no es más que un medio de propaganda para obtener rédito electoral; para nosotros, es una acción que tiene como objetivo plantar cara al sistema y fortalecernos. Nosotros señalamos al Estado como principal estructura de dominación por parte de la clase dirigente, pertenezca a la burguesía o los “dirigentes del partido”; ellos quieren utilizar toda la fuerza del aparato represivo del Estado para aplastar todo tipo de revolución que se les escape de las manos. Ahí residen nuestras principales diferencias.

Igual de patético nos parece los comunicados de diversos grupúsculos comunistas del amplio panorama internacional y, concretamente en el Estado español, de algunos partidos u organizaciones juveniles autodenominados como revolucionarios. Y es que nos resulta muy conocido también el papel de las fuerzas contrarrevolucionarias en nuestra historia, estrechamente vinculadas al PCE (como las diferentes traiciones en la guerra civil o en la “Transición”). En Grecia podemos encontrar la analogía de la traición histórica en tierra ibérica encarnada en el “Partido Comunista Griego”, que abandonó a los partisanos que luchaban contra el régimen para pactar a escondidas su legalización (para más información aquí).

Todos estos grupos han demostrado ser otro brazo del sistema, y en Grecia son los encargados en intentar apagar el cada vez más fuerte descontento social y la radicalidad que las luchas en el contexto griego se están dando.

Desde la Federación Ibérica de Juventudes Anarquistas de Madrid queremos manifestar nuestro apoyo a los compañeros anarquistas griegos y al conjunto de la clase trabajadora griega. De igual manera, queremos destapar el papel cómplice con el Estado y el Capital que el KKE, sus juventudes y demás sindicatos burócratas están desempeñando. Frente a estos, los anarquistas tenemos que responder organizadamente, siendo ahora más vital que nunca el fortalecimiento de las Organizaciones libertarias, para dar una respuesta contundente, siempre desde la horizontalidad, a los distintos ataques del Estado y el Capital, vengan de donde vengan. De igual manera vemos vital extender la ideología anarquista y sus principales ideas fuerza, como el federalismo, la autogestión, el antiautoritarismo, la acción directa o el apoyo mutuo al conjunto de la sociedad. Solo mediante la organización podremos dar una respuesta acorde a las necesidades actuales. De nosotros depende que la historia deje de repetirse. Nos va la vida en ello.

¡SOLIDARIDAD CON LOS ANARQUISTAS GRIEGOS!
¡ABAJO EL ESTADO Y SUS DEFENSORES!
¡POR LA ANARQUÍA!

JUVENTUDES ANARQUISTAS DE MADRID
fija.madrid@gmail.com

fuente: Grupo Bandera Negra (F.I.J.A), Madrid