PUBLICACIÓN SUBVERSIVA

POR LA REVOLUCIÓN SOCIAL ANARQUISTA.

AN-ARQUIA.

MUERTE AL ESTADO

MUERTE AL CAPITAL

MUERTE A DIOS!!

VIVA LA ANARQUIA!

____________________________________________

AN-ARQUÍA es el boletin de difusión y la continuación más ácrata , de nueva línea editorial de la publicación LIBERTAD FREE ASKATASUN.

Por lo tanto, ésta publicación deja de ser emitida desde el momento que en el actual Estado-nación y reino español gobernado por herederos nazis, el conservador y ultracatólico – neoliberal de Rajoy HP que obtuvo mayorías en las eyecciones de 2011, seguido y aplaudido por millones de borregos/as,.. desde entonces este sitio worpress pasa a ser gestionado desde:

muertealestadorevolucionsocial.wordpress.com

Que disfrutéis viviendo, sintiendo, pensando, actuando,amando, odiando, leyendo, autogestionando,escuchando, viendo, oliendo, gustando, disparando, expropiando , riendo, solidarizando, manifestando, socializando, no callando, muriendo con dignidad, luchando solos o en compañia..dando caña al Estado, al Capital , a la religión y a todo cristo.

Salud.

_______________________________________________________________________

Ni reinará, ni comulgará, ni tendrá acciones en bolsa, ..

 SUICIDIO O MAGNICIDIO!

susto o muerte!

Tres años desde la revuelta griega.

Hace tres años en Atenas la Policía asesinó a Alexis Grigóropulos, un estudiante de quince años. Esto desencadenó la primera oleada de disturbios tras la crisis de 2008, preparando el terreno para la agitación que le siguió en el norte de África, Estado espaniol y en muchos más lugares.

Para recordar la vida de Alexis y los esfuerzos de todos los que se propusieron vengar su muerte, hemos recuperado fragmentos de una entrevista que hicimos a unos compañeros griegos el año siguiente, cuando los disturbios se habían acabado, pero los recuerdos aún estaban frescos. La entrevista sirve como una pequeña instantánea histórica, documentando el optimismo de aquel momento, pero también la comprensión de cómo de enormes seguían siendo los obstáculos hacia la revolución. Mucho ha cambiado desde entonces. Grecia ha sido testigo de una serie de tragedias y conflictos, mientras los anarquistas griegos han ido viendo, simultáneamente, como amplios sectores de la población han abrazado sus tácticas, perdiendo la iniciativa a medida que las deficiencias de su estrategia se hacían evidentes. Esta entrevista es más oportuna que nunca, dado que se enfrenta a las cuestione de cómo aprovechar al máximo el punto álgido de una lucha. Esto será relevante en Norte América antes de lo que se espera. Regreso a diciembre

[Void Network, entrevistados en diciembre de 2009]

¿Cómo se trató de limitar la revuelta desde fuera, desde el poder del Estado?

El gobierno, atrapado en escándalos, una crisis económica y conflictos internos, no ha sido capaz de aprender de todos los golpes que ha recibido. Una élite que intenta aparentar que no está pasando nada no puede hacer otra cosa que olvidar.

Durante el levantamiento en el campo, los pueblos y las pequeñas ciudades, las influencias externas fueron mucho más fuertes que en Atenas o Tesalónica. Por ejemplo, en Patras y Larisa, ambas son ciudades grandes que vivieron disturbios que la policía no fue capaz de controlar durante días, pequeños pero bien organizados grupos de neonazis junto con la policía antidisturbios buscaban a los jóvenes, calle a calle, y perseguían a grupos de estudiantes desde los disturbios hasta su casa, asustándoles a ellos y a sus padres.

En las ciudades pequeñas y en los pueblos,  policías de paisano iban de tienda en tienda extendiendo rumores falsos e informando a los propietarios de que anarquistas salvajes estaban en camino para destrozar sus tiendas, de la misma manera que la televisión mostraba la destrucción exagerada de pequeñas tiendas en Atenas. Así que cuando la gente joven, anarquistas e izquierdistas salían a la calle de sus pequeñas ciudades sin intención de golpear otra cosa que no fueran bancos, comisarías de policía o edificios gubernamentales, los propietarios de las tiendas los trataban como vándalos en lugar de cómo sus propios hijos. Sin embargo, en la mayoría de las pequeñas ciudades durante el levantamiento, la gente generalmente pensaba que aquellos eran “nuestros propios hijos” y la juventud y los anarquistas llevaron a cabo acciones increíbles a escala local.

La influencia del conservadurismo también fue mucho más notoria en algunos pueblos de tradición derechista. El conservadurismo, el poder que mantiene nuestra vida “como era”, nuestra mente “como la conocemos” y nuestras acciones “como siempre las hemos realizado”, era el factor más fuerte para sostener la estabilidad previa antes, durante y después de los disturbios de todo el país.

Mucha gente se opuso a la revuelta y tuvo la oportunidad de expresar su desaprobación de forma mucho más efectiva y abierta en el campo que en la ciudad. En algunos pueblos la mayoría de los habitantes estaban en contra de las “tendencias” anarquista e izquierdista. En estos pueblos era muy difícil para los pocos participantes mantener el entusiasmo insurreccional durante varios días, incluso en esos sitios se llevaban a cabo acciones día tras día durante semanas, probando que la pasión por la libertad no teme a la mayoría conservadora y autoritaria.

El poder del Estado se manifiesta principalmente en entrevistas en la radio, los programas de televisión y la policía antidisturbios en las calles. El trabajo del Estado era poner excusas y reforzar las defensas conservadoras de esta sociedad, para mantener la normalidad incluso en medio del caos y expresar firmemente que nada cambiaría; también acabar con el caos sin encontrarse otro cadáver en la calle. Era crucial que lo hicieran sin llenar estadios con miles de detenidos para no mostrar una imagen dictatorial.

El trabajo de los medios de comunicación, como parte del régimen, era proporcionar excusas simples para la “revuelta  de los niños”, para no alienar a sus padres, para evitar hablar seriamente sobre las razones específicas que se encuentran tras las dianas de golpes e incendios, para alimentar los peores miedos de la mayoría conservadora y para retratar a los anarquistas como irrelevantes en el fenómeno. En este sentido, construyeron un muro entre los buenos chicos y los anarquistas malos, inmigrantes, radicales, extremistas-criminales.

¿Hasta dónde llegaban los límites impuestos por los propios participantes?

En las grandes ciudades, especialmente en Atenas y Tesalónica el cansancio psicológico tuvo mucho impacto tras días sufriendo los efectos de los gases lacrimógenos, corriendo por el centro de las ciudades, asistiendo a asambleas que duraban horas y llevando a cabo todo tipo de acciones directas; construyendo y manteniendo barricadas y zonas liberadas, golpeando, quemando y luchando contra la policía antidisturbios, la secreta y los grupos neonazis…día tras día y noche tras noche. Los chicos y chicas dormían dentro de universidades ocupadas durante muchos días lo que demostraba un aguante psíquico heroico.

Cuando reabrieron las escuelas los estudiantes tuvieron que volver a clase. Tres semanas después del estallido de la revuelta los universitarios empezaron a pensar que podrían suspender el curso si la ocupación de las universidades continuaba después de la Navidad. Tres semanas después los estudiantes cada vez salían menos a la calle. Estaban satisfechos con la experiencia personal de la revuelta y la venganza contra el Estado, pero estaban cansados de la lucha callejera, además sus padres les presionaban para volver a la normalidad. Los estudiantes y los jóvenes que no estaban organizados políticamente comenzaron a perder el sentimiento de unidad de las primeras semanas y empezaron a mostrar escepticismo hacia la posición, decisiones, iniciativas y análisis político de los anarquistas. Muchos continuaron participando en diferentes acciones, pero manteniendo distancia con las principales ocupaciones y disturbios.

Por su parte, los trabajadores tenían sus empleos esperándoles. La mayoría de los participantes tenían que trabajar todo el día y después tomaban parte en las acciones, demostrando también gran fortaleza mental. El peor momento de la asamblea para ocupar la Confederación Nacional de los Trabajadores Griegos fue cuando los trabajadores insurrectos empezaron a criticar el pasar tanto tiempo haciendo profundos análisis porque tenían que descansar para poder trabajar a la mañana siguiente. El trabajo fue una limitación antes, durante y después de la revuelta.

Tres días después de que empezara la revuelta, los inmigrantes, mucho de ellos indocumentados, se enfrentaron a una violenta reacción por parte de la policía y la opinión pública. La policía continuó persiguiéndoles durante meses y al verano siguiente arrestó a miles de los llamados “inmigrantes ilegales”.

En la red de asambleas y charlas empezaron a resurgir muchas cuestiones, debates y discusiones sin fin que caracterizaron al sector radical griego. Muchas de éstas tomaron la forma de hostiles dicotomías y enemistades como izquierdistas vs revolucionarios, antiautoritarios vs anarquistas, artistas vs anti-artistas, periodistas de medios alternativos vs activistas de contrainformación, acción directa vs propaganda política, moderados vs extremistas, hooliganismo vs antiestatalismo, antiestatalismo vs criminalismo, anarcocomunismo vs post-anarquismo, yonkis vs revolucionarios políticos serios, saqueo vs incendio…y así sucesivamente. Mucha gente se dio cuenta de esto e hizo esfuerzos para combatirlo. Pero a la tercera semana muchos de los debates se habían convertido en largas y tediosas distracciones de la decepción que sentíamos cuando vimos que la sociedad no se levantaría como muchos esperaban que pasase en los primeros días.

Una derrota mayor llegó pronto cuando la jerarquía sindicalista decidió cancelar la huelga general convocada para el 10 de diciembre. Esta huelga se había anunciado mucho tiempo antes de la muerte de Alexis, pero la desconvocaron para evitar la generalización de la revuelta. El encuentro histórico con la clase obrera fracasó una vez más. Nunca hay que fiarse de los trabajadores. La “clase obrera” sigue a sus líderes, a sus partidos políticos, a sus propias instituciones y organizaciones sindicales, sus propios ídolos y fantasmas. Los obreros, los granjeros, los pequeños burgueses hicieron todo lo que estaba en su mano para ayudar a que el régimen sobreviviera y todo volviera a su lugar.

Así que como se puede ver, la normalidad también se escondía dentro del movimiento, no solo a su alrededor.

La sumisión de la mayoría al ‘status quo’ y el comportamiento habitual de trabajo y consumismo mantuvo a millones de personas alejados de las calles. La incapacidad de los implicados en la revuelta para explicar las razones políticas de las acciones y para ampliar este conocimiento a una escala que pudiera abordar los problemas de la gente de a pie fue un fracaso que ocultó a toda la sociedad la revuelta y la impidió formar parte de ella y continuarla con sus propias acciones y decisiones.

Lo que era seguro es que la gente no estaba preparada para un cambio social y menos para un choque con su propia realidad. La muerte de Alexis cayó como un trueno, pero muchos de ellos fueron incapaces de entender qué llevó a sus propios hijos, amigos o vecinos a participar en la revuelta. La sociedad pudo sentirlo y expresar su empatía pero no estaba preparada para trasladarlo a un enfrentamiento político con el régimen.

Desde un punto de vista insurreccional, podemos decir que ahora, tras diciembre, las conciencias de millones de personas han dado un paso adelante y esto es el mayor logro de la revuelta. La insurrección abre horizontes. Muchas cosas que ocurrirán en el futuro nunca hubieran ocurrido antes de diciembre.

Todas las miles de personas que participaron ofrecieron una invitación al resto, la mayoría silenciosa. Cuando este silencio tapa tus oídos, retumbando en las calles de una ciudad atestada que quiere regresar a la normalidad tras cuatro semanas de inacabables disturbios y todo tipo de acciones, una voz interior te obliga a tomar la inspiración y la experiencia que has ganado por ti mismo, volver a tu colectivo y continuar la lucha desde allí.

Incluso con la mayoría de los mercados destruidos, la sociedad griega generó una extraña necesidad de reproducir una pseudo-celebración de la Navidad. Incluso cuando en todas las paredes de la ciudad había pintadas que decían: “Navidades pospuestas, estamos de insurrección” y el humo del gas lacrimógeno  y el olor de los bancos quemados y las cenizas de las tiendas de lujo aún flotando en el aire, y la muerte de Alexis en la mente de todos. La Navidad tuvo lugar el 25 de diciembre como cualquier otro año. En fin de año, en la Plaza Síntagma, el puto alcalde, junto al flamante nuevo árbol de Navidad, protegido esta vez por policía antidisturbios, anunció que todos éramos uno, todos éramos lo mismo, ¡y éramos felices! Miles de pobres inmigrantes aplaudieron tras el escenario, aunque muchos apenas entendieron una palabra. Las tres ocupaciones centrales de Atenas (Politécnica, Nomikí y ASOEE) se disolvieron uno o dos días después de Navidad.

Andabas por el centro con tus amigos, a las cuatro de la tarde en Año Nuevo y allí ya no había más disturbios y querías destrozar todo lo que había a tu alrededor para empezar de nuevo desde el principio. Pero un instinto interior te decía que aún hay mucho trabajo que hacer antes de que este mundo explote. Y la revuelta continúa viajando en el espacio y el tiempo, pero aún sientes que algo se ha perdido y que tenemos muchas cosas de las que preocuparnos.

¿De qué formas los límites de la revuelta se vieron determinados por factores originados antes de su inicio, tales como la infraestructura de los grupos anti-autoritarios y proyectos de cultura de la resistencia en Grecia?

Durante muchas décadas, la lucha incondicional de los anarquistas contra el Estado y el capitalismo, ha encontrado su principal expresión en la confrontación contra todos los distintos departamentos y sucursales de la policía a lo largo del planeta, por ejemplo los choques ocurridos en Praga, Seattle, Génova, Tesalónica, Maastricht, Niza, Rostock, Berlín, Copenhague, París, Cancún, Santiago, Buenos Aires, San Francisco, Méjico DF, Hamburgo, St. Paul, Turín, Johannesburgo, Miami, Seúl y muchos otros lugares. Por supuesto, el Estado no es un castillo, la policía no es el principal protector del Estado. La apatía social, la pasividad, la aceptación del status y el miedo al cambio son, posiblemente, incluso protectores más fuertes del Estado de lo que es el ejército, y los compañeros en Grecia bien lo saben. Pero durante los “Días de Alexis”, la policía fue el objetivo principal del ataque. Las razones eran obvias, en esa ocasión incluso para los conservadores. La lucha fue legitimada incluso por los reformistas. Por primera vez, el sentido común anarquista estuvo emparejado con el sentido común social. Desafortunadamente, el sentido común es un gran obstáculo para la inteligencia.

El objetivo de la lucha en sí misma, la policía, fue la gran limitación para la expansión de la revuelta en una insurrección social generalizada. Para la mayoría de la gente común, la brutalidad policial fue el objetivo de su lucha, y los anarquistas, con una gran experiencia en la lucha contra la policía, lucharon fuertemente junto a la gente que quería expresar su rabia contra la brutalidad policial, junto a ellos, a veces incluso siguiéndoles.    

Pero generalmente, fueron incapaces de atraer a la mayoría de gente a su lado en una negación total de las raíces del régimen contra las causas reales de esta y todas las otras muertes perpetradas por el Estado y el capitalismo. La mayoría de la gente no estaba preparada aún para viajar a los cimientos de su esclavitud. La sociedad no estaba lista para encarar sus propios fracasos a la luz clara de la insurrección.

Y la gente en la lucha no expandió el diálogo lo necesario para englobar todos los aspectos de la vida cotidiana. De los cientos de comunicados realizados, sólo unos pocos pudieron ofrecer realmente una explicación política inspirada y una solución organizada y sólida. Los grupos de afinidad y las iniciativas tenían la capacidad de ofrecer una gran calidad de análisis de las condiciones y una dura crítica al régimen, pero no tenían la suficiente experiencia como para desplegar el entusiasmo para una victoria social. Visiones de un mundo que pudiera surgir de las cenizas del antiguo, vías reales de escape de la crisis neoliberal sin salida, imágenes del futuro que todos soñamos, planes aplicables para continuar la lucha una vez todo hubiera sido destrozado y quemado.

De modo que cuando la rabia comenzó a decaer, no había respuestas sólidas a cerca de qué se debería hacer después. Ni siquiera en los sueños más delirantes que pudiéramos haber tenido. Anduvimos durante días y días como sombras dentro de nuestras propias luchas, preguntándonos, a través del humo del gas lacrimógeno, cuál sería el siguiente paso.

¿Quién tiene las respuestas apropiadas, quién puede siquiera narrar esta historia, quién puede ofrecer soluciones y respuestas sobre cómo hacer una insurrección social generalizada? Nadie puede forzar a la sociedad a ir más allá, y los anarquistas siempre hemos rechazado ese papel. Cuatro semanas después del asesinato de Alexis, todo el mundo sabía que la revuelta no era una revolución, así que nadie dio respuestas específicas sobre que se debía hacer para ir más allá. ¿Qué podríamos hacer para mantener los disturbios?¿Son los disturbios inacabables el camino a la insurrección social?

La mayoría de la gente que participó en la revuelta dice que no acabó. Encontramos una gran verdad en esto, pues miles de nosotros participamos y mantenemos activos muchos proyectos, luchas y asambleas que fueron creadas en diciembre en todas las ciudades y pueblos. Para la mayoría de la gente Alexis sigue vivo. En las luchas de hoy puedes encontrarle sonriendo tras las acciones, manifestaciones, planes creativos y visiones destructivas.

¿Qué conflictos se han desarrollado tras la revuelta entre los grupos que participaron en ella? ¿Se han roto los lazos y conexiones que fue posible mantener durante la revuelta desde que ésta terminó?

Durante la revuelta, muchos viejos amigos se distanciaron para siempre mientras que grupos que se habían odiado durante décadas trabajaron en proyectos y en una acción común. Muchos viejos grupos se transformaron en algo completamente distinto y se crearon nuevos grupos de afinidad. Como la mayoría de anarquistas griegos no se relacionaban entre sí y diferencias profundas separaban a los grupos y a las individualidades, nadie podía hablar verdaderamente sobre qué estaba ocurriendo ni nadie entendía claramente qué se estaba preparando ni quién lo hacía. Esta fragmentación total es muy útil durante periodos de “paz social”, dado que produce una gran variedad de opiniones, análisis e iniciativas. La policía era incapaz de infiltrarse en el movimiento. Cientos y cientos de grupos, gente que se conocía desde hace años y compartían una total confianza y empatía aparecían como de la nada y a la nada volvían.

Por un lado, toda esta fragmentación creó una situación extraña: toda esta gente, que se conocía entre sí desde hace años, pero que nunca habían vuelto a hablar, se vio de pronto compartiendo el tiempo y luchando codo con codo. Diciembre produjo fuertes lazos de solidaridad y lucha común.

En los primeros meses de 2009, enormes asambleas, la mayoría realizadas en los anfiteatros de la universidad por la tarde-noche, tuvieron lugar todos los días. A veces la gente que quería unirse a una asamblea, empezaba a participar en la que tenía lugar previamente, mientras esperaban a que acabara antes de comenzar la siguiente. Algunas estuvieron formadas por entre 100 y 400 personas todas las semanas. Por nombrar algunas:

-La asamblea solidaria con los inmigrantes.

-La asamblea solidaria con los presos de diciembre.

-La lucha por la trabajadora Konstantina Kúneva.

-La asamblea de estudiantes de escuela y universidad.

-La asamblea de doctores y enfermeros en lucha.

-La asamblea de artistas en lucha, la asamblea de artistas desconocidos.

-La asamblea de trabajadores en paro.

-El Comité de Iniciativa del Barrio de Exárjia.

…y muchos otros comités en diferentes barrios, así como asambleas que tenían lugar en otras ciudades por todo el país. A todas estas asambleas generales insurreccionales, por supuesto, debemos añadir todos los encuentros entre colectivos y grupos que estuvieron participando en estas asambleas generales.

A lo largo de estos meses hubo un cartel en las paredes de Atenas con un monstruo dadaísta muy gracioso que decía: “¡La obediencia se ha acabado! ¡La vida es mágica!” y para muchos de nosotros vivir esta vida mágica significaba saltar de asamblea en asamblea preparando cosas increíbles y poniéndolas en práctica con toda esta gente. Estas asambleas dieron vida a acciones, proyectos y visiones de muy diferente tipo, los sueños locos que se tienen con 15 años o hablando con un amigo la otra noche o algún plan secreto que tenías con un compañero y ahora se hacía realidad.

La mayoría de iniciativas y asambleas de artistas, románticos, gente desideologizada y activistas creativos pronto menguaron, perdiendo el entusiasmo de la primera semana y fueron haciéndose más pequeñas pero también convirtiéndose en grupos creativos más sólidos. Diversas razones forzaron a las personas que componían estas asambleas a volver a su creatividad individual, pero muchos de estos grupos siguen dedicados a sus proyectos.

Semana tras semana, mientras la gente iba cogiendo más y más confianza entre sí, los viejos conflictos, las diferencias, los distintos puntos de vista políticos y las diferentes necesidades, expectativas, estrategias y métodos empezaron a aparecer de nuevo. Este rebrote de las viejas separaciones y debates probó que las diferencias no eran simples malos entendidos efímeros o diferencias personales, sino que estaban basadas en profundas desigualdades en los análisis y en duraderas diferencias en la práctica y en las formas de pensar.

Lo interesante fue que, aunque la mayoría de estas asambleas generales se deshicieron o empezar a atraer a menos gente

y a tener menos poder e influencia, habían aparecido nuevas formas de organización. Tras meses de encuentros, todo el espacio político tomó nuevas direcciones. Las asambleas generales dejaron de ser útiles mientras que aparecieron nuevas amistades y contactos. Distintas ocupaciones, centros sociales e iniciativas varias comenzaron a formarse tras el final de las asambleas generales. La gente y los grupos que se habían conocido durante la revuelta y el periodo de creatividad abierta y encuentros masivos que siguieron a diciembre, ahora tenían una experiencia común (sabían dónde estaban de acuerdo y en desacuerdo, sabían las direcciones y estrategia que tomaba cada grupo) y muchos nuevos proyectos, planes y decisiones fueron llevados a cabo. En esta línea, los anarquistas y otros activistas revolucionarios y radicales evitaron los conflictos. El crisol de las asambleas generales se rompió en encuentros, laboratorios de caos creativo, ocupaciones y acciones directas mucho más efectivas.

¿Cómo de efectiva ha sido la represión gubernamental para debilitar a los movimientos que comenzaron la revuelta? ¿Cuáles han sido las formas más efectivas de resistir esta represión?

Una característica básica del espacio anarquista griego es que a través de la influencia de las prácticas insurreccionalistas, rehúsa verse a sí mismo como un “movimiento” homogéneo y, especialmente, como un movimiento de “resistencia” o de “acción directa”. La idea del ataque directo tiene mucha más influencia. El momento del ataque está controlado por los grupos y por propia iniciativa, no por un proceso de toma de decisiones colectivo.

Por supuesto, en periodos de movilización social, como las manifestaciones contra la privatización de la universidad o la salud y los servicios públicos o en grandes eventos como la Cumbre de la UE o el G8, existe una coordinación y comunicación entre los grupos. Pero incluso bajo estas circunstancias, la iniciativa del ataque directo es tomada de forma anónima por grupos e individualidades. Esto hace las cosas muy complicadas para el Estado (y también para la gente). Nadie puede decidir cuándo va a ocurrir, nadie sabe que va a ocurrir en realidad hasta que ya ha ocurrido.

El espacio anarquista tiene la habilidad de aparecer con mucha fuerza y después desaparecer completamente del lugar de la confrontación durante breves periodos de recuperación. Estos breves periodos sin disturbios inducen al gobierno a pensar que tiene otras cosas más importantes de las que preocuparse, el ojo de la autoridad no está centrado en los anarquistas. Mientras tanto, los grupos incendiarios llevan a cabo ataques imparables contra todo tipo de objetivos. Durante estos periodos, cientos de asambleas, eventos, actos públicos, proyecciones, festivales gratuitos, fiestas, lecturas, talleres y manifestaciones públicas sin enfrentamientos garantizan la visibilidad de los anarquistas, autónomos, o anarco-libertarios. Estos procesos políticos y culturales repercuten también en la inacabable llegada de nueva gente, el reemplazo de personas quemadas por otras nuevas y la preparación para un nuevo ciclo de confrontación intensa.

Es como una ola. Cuando está arriba, se puede ver en las noticias, en la televisión, en las calles, en cualquier lugar. Cuando está abajo, no se ve, pero se siente. Te encuentras con la ola porque está junto a ti y no para de moverse a través de las iniciativas de cientos de personas distintas.

¿Cómo se está “recuperando” la gente de la revuelta? ¿Problemas legales? ¿Traumas emocionales? ¿Cansancio?

No hay ningún trauma emocional por diciembre. El uso de cócteles molotov cura el pánico de la gente y arrebata el control de las calles a la policía. Los molotov usados como herramienta defensiva pueden mantener alejada la agresión policial el tiempo suficiente para que todo el mundo se ponga a resguardo y se recupere del gas lacrimógeno o evite ser arrestado. Cuando los molotov se usan como arma ofensiva junto a cientos de piedras y trozos del pavimento, le dan coraje a la multitud y extienden una sensación de poder y el convencimiento de que se pueden realizar cosas increíbles.

Un eslogan para diciembre podría ser: “La acción reemplaza a las lágrimas”.

Mucha gente participó en el movimiento de solidaridad por los 65 arrestados, los cuales estuvieron bajo custodia entre dos y ocho meses. Ahora todos están libres. El movimiento de solidaridad tomó las calles con manifestaciones masivas y contra-información, que realizó conciertos masivos para recaudar fondos y organizó la defensa judicial. Ha dejado claro a los anarquistas griegos que en los años venideros la solidaridad debe ser una de las principales metodologías de cualquier movimiento que pretenda participar en un confrontación seria contra el régimen.

No hay necesidad de “recuperarse” después de diciembre. También tenemos que aclarar que la revuelta no finalizó por problemas legales, causas emocionales, cansancio o represión. Más bien, el espacio anarquista, de forma instintiva e inteligente, eligió desaparecer del centro de la escena y puso en práctica muchas otras iniciativas de menor intensidad que enriquecen la lucha. Esta prudente estrategia de autocontención de la guerrilla urbana también encontró sus expresiones en la aparición de muchos y diversos proyectos que comenzaron después de diciembre y ahora ayudan al “movimiento” a profundizar sus raíces en la sociedad y en las comunidades locales.

¿Cómo ha utilizado el gobierno la revuelta de forma estratégica para fortalecer su posición desde diciembre? ¿Esto pudo ser evitado?

El gobierno no ha encontrado ninguna manera de utilizar la revuelta para fortalecer su posición. Era algo difícil de hacer dado que la revuelta se extendió por todas las clases y estratos sociales. Solamente los inmigrantes se vieron en una situación peor cuando se enfrentaron a un contragolpe y una persecución racista contra los sin papeles que tuvo lugar en junio. La solidaridad mostrada hacia los inmigrantes fue fuerte, pero incapaz de protegerles. Muchos esfuerzos están siendo dirigidos a intentar acercar a los inmigrantes al espacio anarquista, pero no es fácil. Los inmigrantes tienen sus propios intereses, sus propios miedos y deseos. Muchos de ellos tienen una vida muy complicada y unos fundamentos culturales y políticos (o no políticos) muy diferentes.

¿De qué forma ha puesto la revuelta a los anarquistas en una posición más fuerte? ¿De qué forma ha gastado energías sin situar a los anarquistas en una posición más fuerte? ¿Hay alguna forma por la que haya situado a los anarquistas en una posición más débil?

El movimiento anarquista en Grecia sufrió muchos cambios metodológicos durante los últimos años en su esfuerzo por acercarse más a la sociedad, escuchar los problemas de la gente, evitar una actitud antisocial sin caer en el reformismo y tratar de encontrar vías para participar y radicalizar los movimientos sociales de nuestros tiempos. Todos estos esfuerzos dieron sus frutos durante diciembre.

Los centros sociales que abrieron en todas las grandes ciudades de Grecia durante los años anteriores, alquilados u ocupados, fueron la mejor forma de prepararse para la creación de círculos fuertes y activos de militantes y de asambleas capaces de producir y extender por todos lados propaganda y análisis.

La participación anarquista en las luchas sociales de los estudiantes y trabajadores durante los últimos años fue también muy importante y utilizó dos grandes estrategias según las circunstancias:

-Bloques anarquistas diferenciados con banderas, carteles y pancartas.

-Acción directa radical, enfrentamientos, ataques a la policía con cócteles molotov, palos y piedras.

En este caso, el “Black Block” se expande por todo el cuerpo de la manifestación, aunque sólo una minoría esté participando. La adopción de estas dos estrategias por todos los anarquistas, en función de la tensión de la lucha social y el momento adecuado, produjo un espacio común para diferentes compañeros y eliminó los conflictos internos. La participación anarquista le dio fuerza a estas luchas sociales, ganándose el respeto de muchas otras organizaciones políticas, creando un espacio común con diferentes sujetos sociales y atrayendo a mucha gente nueva al anarquismo.

La defensa de Exárjia, y muchas otras zonas como esta en Grecia, como áreas públicas autónomas, incluyendo rincones en la calle y una presencia diaria en “nuestros propios” bares y cafeterías, ofreció un punto de encuentro constante que reforzó las relaciones y las conexiones y coordinó las acciones. La creación de ocupaciones anarquistas, centros sociales, locales ocupados en universidades, conciertos, eventos, proyecciones y asambleas, propició la creación de un espacio sostenido para la cultivación de las ideas y prácticas anarquistas.

Todas estas condiciones son mucho más poderosas ahora, después de diciembre, y no parece que haya ninguna forma de situarnos en una posición más débil. Mientras que mantengamos la habilidad de escuchar al corazón de la sociedad y comprender su mentalidad, el Estado no podrá derrotar a los anarquistas.

¿Qué nuevas herramientas tiene la gente desde diciembre?

Las características más importantes son:

Consistencia: esfuerzos para ofrecer respuestas y reacciones rápidas a todos los movimientos del Estado y para mantener viva la llama con acciones que tengan lugar casi todos los días. También hay esfuerzos específicamente destinados a evitar movimientos suicidas que causen arrestos o duras derrotas. Los disturbios y los enfrentamientos con la policía están bien organizados y bien equipados y se dan en el lugar y el momento en los que tienen la mayor opción de causar el mayor daño con el menor riesgo posible. Con estas victorias, la lucha atrae a más gente.

Trabajo político: el cual está basado en la conexión directa con los problemas de la sociedad y no en cuestiones ideológicas abstractas. Los esfuerzos para escuchar a la sociedad permiten a los anarquistas mantener el contacto con las preocupaciones y miedos de la gente, dando respuestas donde parece que no las hay y atacando a las causas del problema, no sólo a los síntomas. La habilidad del movimiento para jugar un papel serio en el mundo político del país depende de la creación de raíces profundas en las luchas sociales y en la habilidad para introducir las ideas y prácticas anarquistas en los corazones de la gente común y los jóvenes radicales. Esto ocurre a través del cultivo personal de las mentes críticas y de las creaciones colectivas de confrontación abierta, inclusiva y pública contra toda forma de autoridad.

Trabajo cultural: los discursos, asambleas, las plazas, los parques y la vida pública tienden a estar compuestos por las personas que tienen el coraje de luchar y la capacidad de pensar y crear. Por primera vez en muchos años, los anarquistas están ahora preparado para lograr una amplia visibilidad en esta sociedad y atraer a nuevas personas, no sólo a través de su capacidad destructiva sino también de de la defensa de los espacios públicos (como los parques) y la creación de espacios políticos (como las ocupaciones y los centros sociales). También es importante la cultura colectiva que permite a todos los individuos beneficiarse de lo común sin perder sus personalidades con ello, tal y como ocurre en la tradición organizativa de izquierda.

Difusión continua de contra-información: aunque no mediante impresión digital, se han sacado carteles de 70×50 cm. Imprimir cientos de copias de estos carteles y pegarlos por todos lados es vital. Dado que distintos grupos  crean muchos carteles distintos, todo un espectro de teoría aparece en los muros de las ciudades. Nunca más se necesitará leer libros anarquistas, ¡la teoría está en las paredes! Por supuesto, también es muy importante usar impresoras para producir cientos de copias de comunicados y libros para repartirlos gratuitamente por las ciudades. Estas prácticas van unidas con el imparable uso de sprais para pintar lemas políticos en todas las fachadas, firmados con la “A” circulada y para tachar grafitis neonazis. Algunos compañeros, también van habitualmente a la plaza mayor de sus ciudades con un pequeño generador eléctrico y un pequeño sistema de sonido para poner música, leer en público comunicados y repartir panfletos. Con estos métodos de contra-información se atrae la atención de luchas sociales específicas, extendiendo la solidaridad e iniciando inacabables diálogos con los transeúntes.

Algunas luchas y estrategias importantes, como ejemplo:

-Las asambleas de barrio, convocadas a través de carteles e invitaciones puerta a puerta, ofrecen respuestas a los problemas locales y los conectan con los problemas sociales generales.

-Los parques ocupados ofrecen una conexión directa entre los problemas ecológicos y la vida urbana diaria y son espacios públicos liberados donde pueden convivir y coexistir diferentes tipos de personas.

-Las nuevas ocupaciones permiten adquirir visibilidad a todos las diferentes corrientes de pensamiento anarquista.

-Los nuevos centros sociales ofrecen talleres, clases gratuitas, comida gratis, alcohol barato, libros gratis, lecturas, proyecciones, sesiones de DJ y conciertos y puntos de encuentros abiertos para toda clase de gente. Conectan a los militantes políticos con la gente común y los estudiantes jóvenes.

-La pequeña guerrilla urbana anima a los grupos incendiarios a desarrollar una lucha continua. Formados por personas que se conocen y confían entre sí, continúan intensificando sus ataques semanales contra objetivos del Estado y del capital. El enorme catálogo de ataques incendiarios ha configurado un mapa  de instituciones, empresas, bancos y oficinas que se han de eliminar de la vida social para que la gente pueda vivir en libertad e igualdad. En ese sentido, los incendiarios ofrecen a la sociedad una señal que eleva el recelo hacia estos objetivos específicos y alienta la desconfianza con respecto a la función explotadora que desarrollan estos objetivos.

-Los grupos de estudiantes anarquistas no permiten a la burguesía el control de la universidad. Estos grupos se comunican día a día entre ellos y con el resto de estudiantes. Convierten la universidad en un espacio público que pueda dar cabida a innumerables eventos públicos cada semana, organizados también por compañeros de otros colectivos políticos y culturales. Por supuesto, las organizaciones izquierdistas y los grupos culturales también participan en la lucha por defender el asilo universitario y la lucha por mantener la universidad abierta al público por las noches.

-La defensa de las zonas públicas autónomas como parques y colinas urbanas, universidades, rincones en las calles, plazas y puntos de encuentro como Exarchia frente a la policía, la mafia, los camellos, neo-nazis e inversores capitalistas, hace que la gente se una. Los encuentros en espacios públicos producen una mezcla explosiva de todo tipo de gente de todo tipo de orígenes. Estos encuentros diarios fortalecen los grupos de afinidad y les hace estar preparados para la luchar en cualquier momento y a imaginar que esas zonas son algo completamente distinto de las zonas circundantes.

-La solidaridad pública y abierta con todos los presos, tanto políticos como comunes, expresa el rechazo absoluto hacia las instituciones penitenciarias, revela las causas reales de la criminalidad en esta sociedad y acerca a los presos anarquistas al resto de presos, ganando respeto y apoyo hacia ellos dentro de la propia cárcel.

-La lucha en apoyo de Kostantina Kúneva y de todos los trabajadores envía a los jefes el mensaje directo de que cuando tocan a uno de los nuestros tendrán que enfrentarse a todos nosotros. También demuestra que la lucha colectiva puede sacar a la luz cuestiones y atraer la atención de toda la sociedad.

-Las luchas sindicales directas autogestionadas desde la base aumenta las conciencia de la gente, año tras año, una estrategia radical y con un arraigo en aumento va interviniendo en la esfera del trabajo.

Indymedia funciona como un centro estratégico de la organización de las luchas y como un espacio público digital donde comunicados, debates y convocatorias pueden obtener difusión. Muchos compañeros empiezan su día leyendo el calendario de Indymedia para decidir en qué asamblea o acto social participar.

La creación de estaciones de radio piratas comunales y de radios digitales en universidades y centros sociales envía el mensaje de resistencia por las ondas y crea un comunidad política y cultural a su alrededor.

Los pasacalles y los desfiles críticos, las fiestas en movimiento, las raves ilegales, los conciertos autogestionados, las escenas de hip-hop social, punk, indie rock, drum´n´bass, techno y trance atraen a miles  de jóvenes a espacios públicos temporalmente liberados. Les ofrece un contacto existencial entre la cultura underground y los movimientos radicales. Los eventos de cultura underground, cuando están conectados en solidaridad con el espacio político anarquista, ofrecen una introducción experimental a las cuestiones políticas y sociales de una forma distinta a los libros.

Manifestaciones en centros comerciales y zonas de lujo o en las estaciones de metro, transfiere el mensaje de la insurrección a los espacios públicos privatizados como centros de ilusiones capitalistas.

-La ocupación del Teatro de la Ópera y la interrupción de eventos comerciales creó un ejemplo de la intersección entre las esferas artísticas y filosóficas y las prácticas e ideas insurreccionales.

-La ocupación del edificio de la Confederación General de Trabajadores de Grecia (GSEE) supuso un rechazo público al papel de los líderes sindicales en los fracasos de las luchas obreras durante los últimos 100 años.

-La ocupación de las redacciones de periódicos por parte de periodistas insurrectos y compañeros con actividad en los medios contrainformativos produjo un animado punto de encuentro para la crítica directa hacia el papel de los mass media en la construcción de la apatía social.

-La ocupación de los estudios de la Estación Nacional de Televisión (ERT) por jóvenes artistas y activistas interrumpió el discurso del primer ministro, expandió la desconfianza hacia los mass media y envió el mensaje a través de las pantallas de cada casa de Grecia: “Apaga la televisión, sal a la calle”.

-Las ocupaciones de edificios gubernamentales y municipales por todo el país envía un mensaje a distinto a la sociedad sobre la forma de ver a las instituciones públicas y constituye una victoria en distintas luchas.

-Las manifestaciones antifascistas en solidaridad con los inmigrantes les deja claro a muchos de ellos que estamos a su lado.

-Videos y noticias subidas a internet y usadas por las cadenas comerciales demuestran que la policía está colaborando con neo-nazis contra los inmigrantes y los movimientos sociales. También prueba a todo el mundo que los nazis son una herramienta del largo brazo de estado contra todo tipo de resistencia social.

-Videos amateur independientes, como el del asesinato de Alexis o ejemplos de la brutalidad policial, juegan un papel muy importante en la construcción de un nuevo tipo de opinión pública.

La creación de cientos de blogs ofrece un espacio digital para la expresión directa de las motivaciones y teoría detrás de cada lucha, atrayendo a cientos de lectores y participantes. Los blogs han toro la autoridad y el monopolio de los mass media.

Hemos visto inmigrantes encerrados en campos de concentración, hemos visto la venganza de la normalidad expresada en leyes amenazadoras, hemos visto al conservadurismo actuando como el guardián y protector de la peor parte de la humanidad, hemos visto a la avaricia y a la explotación destruyendo nuestros más preciados sueños junto a los bosques, playas, parques y hospitales. Hemos visto la apatía encarcelando nuestras vidas en ciudades-fortalezas del comercio y la estupidez masiva.

Quizás ahora estamos más cerca del punto de no retorno. Para alcanzar este punto, quizás deberíamos haber renunciado a nuestros empleos el año pasado en diciembre, quizás los desempleados deberían haber reemplazado la incertidumbre del “fracaso personal” por el orgullo del reto de una insurrección colectiva. A lo mejor los estudiantes deberían haber dejado la escuela a cambio de al menos un año de vacaciones, redescubriendo el significad de la educación pública.

Tenemos que vivir colectivamente de nuevo, redefiniendo la filosofía política contemporánea y el arte revolucionario. Puede que los grupos de afinidad, los parques liberados, las ocupaciones y centros sociales puedan llegar a ser puntos para dar vida a todos estos. Hemos perdido mucho por el egoísmo de nuestras pequeñas, insignificantes e individualistas ilusiones. Puede que tengamos que luchar contra muchos miedos, trampas, mentiras arraigadas, complejos psicológicos e inseguridades. Y entonces uniremos nuestras vidas cotidianas con los secretos deseos de transformación de las calles de las metrópolis en momentos preciosos de libertad y felicidad.

La revuelta nunca termina. La revuelta nunca terminará.

Quizás necesitemos empezar a pensar acerca de cómo es el mundo en el que nos gustaría vivir. Debemos usar momentos e imágenes de nuestra vida actual que deseemos expandir y activar en todos sus significados. No necesitamos ningún plan de ciencia ficción para nuestro futuro, lo tenemos todo aquí y ahora. Tenemos que liberarlo del Estado y el mercado y compartirlo.

Revolución es cuando toda la sociedad coge las riendas de su vida y todo lo que ahora es mercadería se convierte en un regalo, una vez más. Revolución son miles de revueltas, nada más, nada menos. La revuelta abre el camino, libera espacios y tiempo, reprograma la vida cotidiana, cambia las relaciones, inventa nuevas palabras, rompe jerarquías y deshace tabús y miedos y limitaciones, logrando la mayor participación pública posible en proyectos e infraestructura que nos da la oportunidad de expandirnos nosotros mismos y compartir nuestras habilidades sin límites. Las revueltas son una lucha sin final, una pugna constante entre la desesperación y el autocontrol, la apatía y la acción, el miedo y la decisión, las necesidades y las pasiones, las obligaciones y los deseos, los obstáculos y sus superaciones. ¿Es posible imaginar esto? La experiencia de la revuelta de 2008 nos muestra que estos sueños salvajes que nos daba demasiada vergüenza confesar ahora pueden convertirse en realidad.

Void Network [teoría, utopía, empatía, artes efímeras]

Fuente: http://www.crimethinc.com/.

Maderos, cerdos, asesinos. Crónica del diciembre griego.

Un libro de la editorial Klinamen sobre la rebelión de diciembre de 2008.

“[…] Cuando llegaron a Patission y se encontraron en las afueras de la histórica puerta de la Politécnica, la que había sido atacada por los tanques en 1973, cortaron la avenida sin preguntarnos qué hacer y, a continuación, corearon el típico eslogan “Batsi, gourounya, dolofoni!” – “¡maderos, cerdos, asesinos!”. Al presenciar esta escena, me sentí extasiado. Comprendí en este momento que el avión de la insurrección había despegado. Era más grande que nosotros. No digo que nos hubiera superado, aunque muchos de sus participantes sí lo creen así. Quizás les había superado a ellos porque pensaban que jamás iba a pasar algo semejante. Lo que la insurrección consiguió es que se superaran las ideas pesimistas que pensaban que algo así jamás podía pasar”.

Este libro recoge los testimonios de varios de los protagonistas de Diciembre de 2008, un momento cargado de un profundo trasfondo social, político e histórico que se enlaza con la historia de las luchas de los últimos treinta años.

El libro, cuyo título – Maderos, cerdos, asesinos – es un popular cántico en todas las movilizaciones griegas, describe lo ocurrido en la Revuelta de Diciembre en distintos puntos de Atenas y en otras ciudades helenas y la participación de los anarquistas en ella. Dicha participación se caracterizó – y se caracteriza – por la práctica de la revuelta social sin mediadores y sin ilusiones de lograr cambios dentro del sistema existente, proponiendo la autoorganización contra cualquier tipo de organización jerárquica, proponiendo la contraviolencia frente a la violencia estatal y la solidaridad contra la individualización y las divisiones artificiales creadas por el Poder.

Mucha gente adoptó métodos dinámicos de lucha y procesos de autoorganización, sin representantes y sin plantear reivindicaciones.

Diciembre no sólo continúa una cultura de violencia política, también siembra una nueva tradición de autoorganización y dota un importante impulso social a organizarse desde abajo. Estos procesos de autoorganización no tienen la violencia asesina de la Policía como único objetivo, sino todas las expresiones de Autoridad: desde la forma en que vivimos, trabajamos, producimos o consumimos a cuestiones de salud, de medio ambiente, a todo. Todos los aspectos de la Autoridad son frentes de batalla para la gente que se autoorganiza y lucha desde abajo, no siempre violentamente, pero siempre contra el Estado.

 

 

¿Queremos trabajo, desempleo?

¿O acabar con los dos?

El siguiente texto fue repartido en panfletos en la manifestación contra el paro, en el centro de Atenas, el 15 de diciembre.

Día tras día se hace cada vez más comprensible por el cuerpo social la gravedad del momento en que se encuentra este mundo. En la vorágine de la crisis, se producen todas aquellas rupturas verticales, cuyo receptor es la misma relación Trabajo-Capital, en sus cimientos. Aunque de momento la ofensiva es tal que desafía incluso a la existencia física de los trabajadores (deficiencia de asistencia, aumento de personas sin hogar, inmigración), apenas estamos comenzando.

La dificultad de reproducción del Capital en sus diversas formas, poco a poco tomará la forma tradicional que le corresponde, es decir, la de la dictadura sobre las clases bajas. El aumento del nivel de represión en las metrópolis del mundo, desde las detenciones masivas y las balas de goma en las plazas de América, los tanques en las calles de Moscú, las nuevas técnicas de gestión de las manifestaciones en Roma y los muertos en las insurrecciones árabes, hasta la represión de movilizaciones pacíficas o de ocupaciones en Grecia y la cobertura que le ofrece (a la represión) su representación ultraderechista en el Parlamento, se convierten en el nuevo rostro del Orden capitalista en la guerra que está por estallar. El ciudadano- el hijo consentido del Estado/tutor-(suponiendo que fuera expresado social y políticamente por la clase media ampliada) se desvanece junto con las dulces promesas de una perspectiva social y de diálogo entre los fragmentos sociales.

Uno de los principales aspectos de este proceso, junto con la generalización del trabajo precario, es el creciente número de despidos. La legislación laboral en relación con estos temas se va derrumbando pieza por pieza, y paulatinamente nos conducimos a una centralización de estas características, como un hecho social. Los recortes de gastos, los despidos y la reserva laboral en el sector público, los contratos a plazo fijo en departamentos del sector público (profesores que cobran por hora, trabajo de todo tipo a destajo, médicos de horario flexible, contratados por obra, señoras de limpieza arrendadas, etc) traen a la primera fila de la actualidad una nueva realidad laboral: la de la desmasificación del trabajo y la continua alternancia entre el desempleo y el trabajo flexible. Es indicativo que los puntos acumulados en la tarjeta de desempleo es prácticamente el único criterio para encontrar trabajo. Llevas 12 meses desempleado (o trabajando en negro), y luego con los puntos acumulados de este período de desempleo puede ser que trabajes con un contrato de 8 meses, sin llegar a edificar relaciones con tus compañeros de trabajo, y dale que dale.

Esta tendencia del proceso de la lucha de clases, determina ya en gran medida las formas que obtienen las luchas, es decir, sus posibilidades y límites (desde luego, junto con aquellos trabajadores que aún su trabajo se rige por algunas de las viejas relaciones laborales y formas de lucha, como por ejemplo lugares de trabajo masivos, fábricas, etc.) Se nota que el descenso del valor de los títulos universitarios y el hecho de que no están conectados con algún trabajo, las sucesivas alternancias de roles laborales y la deslegalización de las demandas salariales que se está promoviendo a través de los convenios (contratos) de trabajo individuales, hacen que la identidad laboral sea más flexible y que las luchas sean discontinuas, no sindicalizadas en el sentido tradicional de la palabra, y que se difundan en el campo social. Esta última característica, a causa de la ofensiva al sector de la reproducción (Sanidad, Electricidad, impuestos, Transporte), parece estar ganando terreno como una organización práctica del proletariado y de la clase media que se está aproximando al estado del proletariado, a través de los movimientos en las plazas, las asambleas barriales, la ósmosis de los sindicatos con los consumidores de los servicios (metro, electricidad, hospitales). Mientras el Estado renuncie a la continuidad “normal” de la cotidianidad, estas formas de organización, que por ahora están en sus inicios, se pondrán a prueba a un grado cada vez mayor, endureciéndose la furia de la represión y los enfrentamientos internos.

Para muchas personas, las alternativas de la supervivencia o de una vida digna bajo las circunstancias que conocíamos, van a pasar por nuevos campos. Estos pueden ser tanto el mercado negro como los márgenes de la Mafia, ya que el Estado se vuelve hacia la economía sumergida para aumentar el porcentaje de beneficio, o incluso unas estructuras de auto-gestión de la pobreza (como, por ejemplo, la vida en guetos, u otros fenómenos que hemos visto recientemente en Grecia – el traspaso del costo de la educación a los padres a través del voluntarismo, colectas para recolectar dinero para comprar los apuntes universitarios, etc.) Por otro lado, es una apuesta la organización de unas tentativas de desarrollo de un movimiento de características combativas, que construya redes y relaciones entre sus miembros, más allá del coste y del Capital. Aquí se muestra la importancia de estas primeras aventuras de auto-organización en los barrios y de las iniciativas correspondientes en los lugares de trabajo: tales son los proyectos, abiertos y horizontales, los cuales dando pasos cortos pero sinceros y creando lazos, pueden superar la mediación consolidada de los mecanismos partidistas o la introducción de ideologías que favorecen la fragmentación, como el nacionalismo y el racismo. Por lo tanto, la dinámica de estas iniciativas no puede ser usada de herramienta, como creen los partidos de la Izquierda, los cuales están preocupados por las estrategias del Estado griego y por la soberanía nacional.

Las reflexiones que están naciendo, aparecieron en 2001 con la crisis y los disturbios en Argentina, pero con otros datos, respecto de la producción y composición de los barrios, y fueron respondidas en cierta medida con la autogestión y la solidaridad entre los desempleados (piqueteros) y la ex clase media que salió a la calle (cacerolazos). Aparte de la fuerza que tienen la expropiación y el funcionamiento de las fábricas por los trabajadores, que hasta un cierto punto parecen ser una solución dentro del capitalismo, la autogestión como una práctica se verá afectada tanto por la competencia internacional y la ley del coste, como por el contenido del mismo trabajo en los centros modernos, es decir, la total ausencia de sentido y la alienación total. Si hoy la revolución parece imposible, es porque toda actividad humana se ha sometido al Capital, por lo que no podemos imaginar la vida el día siguiente. Este afán del movimiento de construir las plataformas de una sociedad sin clases, tiene que ser abandonado. Es seguro que una potencial rebelión global, se plantearán todas las cuestiones: ¿cómo van a llegar los bienes a la gente? ¿Cómo vamos a cultivar y comer? ¿Cuál será la forma de la Educación y de la Sanidad? Todas estas preguntas críticas son respondidas con ejemplos de la lucha más allá del trabajo asalariado. La insistencia en volver al trabajo asalariado es, sin duda, necesaria como una estrategia, por ejemplo empleada para los desempleados para fortalecer la lucha de clases, pero como proyecto no es realista (ya que hoy día el Capital no necesita de una gran parte de la población activa), pero también oculta la verdad histórica y brutal: ¡que el trabajo y el desempleo juntos nacieron y juntos morirán!

 

Texto_sobre_el_20N.

noviembre 29, 2011

Texto_difundido_antes_de-20N.

Las elecciones del 20-N y el desarrollo del factor consciente.

Las elecciones del 20 de noviembre de 2011 tienen lugar en una situación singular, cuando los cimientos de “España” y Europa crujen y se agrietan. Lo que madura es una crisis global de Occidente que va mucho más allá de la economía y que, por tanto, demanda una respuesta múltiple y compleja, esto es, integral, más allá de las obsesiones economicistas de una izquierda que sigue siendo el instrumento político principal del capitalismo y del artefacto estatal, por delante de la derecha.

La izquierda en el gobierno, el PSOE secundado por el PCE-IU en todo lo importante, ha destruido la sociedad y ha envilecido a la persona. En 2004-2011 el gobierno izquierdista ha promovido con furor todas las formas imaginables de no-pensamiento, docilidad, incivilidad, amoralidad, embrutecimiento, inespiritualidad, deshumanización, neo-ignorancia, aculturación, chabacanería, egocentrismo, hedonismo, auto-destrucción del individuo, culto por lo degradado, zafiedad, enfrentamiento entre las personas, feísmo y barbarie, por medio de sus muchas religiones políticas y operaciones de ingeniería social. De ello ha salido una sociedad en descomposición, agónica, y un sujeto nulificado en trance de dejar de ser humano.

Además, ha devastado la economía, creando un sistema productivo imposible por parasitario, endeudado, despilfarrador, hiper-consumista, entregado al gran capital y a la banca, hiper-intervenido por el Estado, corrupto y supeditado al imperialismo alemán. Así, tenemos 5 millones de parados, una situación sin salida y el hambre a punto de ser una lúgubre realidad en cientos de miles de hogares.

Tal es la obra de la izquierda en todas sus manifestaciones, del progresismo, de la intelectualidad y estetocracia mega-subsidiadas, de los miles de grupos, tinglados, ONGs y sujetos que han medrado a lo grande en estos años aciagos con las suculentas subvenciones otorgadas por el gobierno del PSOE a fin de que hicieran la loa del Estado.

Desde antes incluso de la muerte de Franco la izquierda ha hegemonizado la vida política del país. Con el final del fascismo se hizo la fuerza política más influyente, en la que el capitalismo y el Estado se apoyaron para realizar sus fines en las nuevas condiciones. La infame Constitución actual, de 1978 (actualización de la no menos infame de 1812), proviene sobre todo de un pacto entre el Estado fascista reconvertido, representado por Adolfo Suarez, y el Partido Comunista de España (PCE), a las órdenes de Santiago Carrillo. De ese atroz texto político-jurídico han salido los males que nos devastan.

El PCE, secundado por el PSOE y la extrema izquierda, frustró en 1974-1978 la posibilidad de una salida revolucionaria a la crisis general del régimen franquista que permitiera la regeneración de la sociedad tras 40 años de barbarie. Para ello otorgó un respaldo total al régimen de dictadura constitucional, partitocrática y parlamentarista como solución de recambio. Al mismo tiempo destruyó los movimientos populares, para crear una sociedad de la docilidad y el servilismo, de la atomización y el individualismo. Desgastado en tan rufianescos quehaceres sufrió una regresión como partido, siendo sustituido por el PSOE.

El triunfo electoral del PSOE en 1982 abre un periodo de rápido crecimiento del capitalismo español, que es promovido a las mil maravillas por la política e ideología de la izquierda. La acumulación y concentración de capital progresó a un ritmo vertiginoso y de ello surgió la empresa multinacional española, que antes no existía. Ésta, la expresión más temible del capital, fue creada bajo la dirección de los gobiernos de la izquierda en los años 80 y 90 de la pasada centuria. Hoy su número rebasa las 2.500. Particularmente cordiales fueron, y son, las relaciones entre el PSOE y la gran banca.

Por tanto, quienes identifican izquierda con anticapitalismo se engañan y engañan. Los hechos prueban que la izquierda, en todas sus manifestaciones, ha sido desde el final del franquismo, y lo sigue siendo, la expresión más perfecta de los intereses estratégicos del gran capital multinacional español, más aún que la derecha.

En el presente, declinante el PSOE a causa de los catastróficos efectos de sus políticas, el gran capital y el Estado están promoviendo para las elecciones del 20-N al PCE-IU, en tanto que fuerza política “anticapitalista” destinada a controlar los movimientos populares, para llevarlos a un pacto con el Estado y el capital y luego destruirlos, como hizo en 1974-1978. El PCE-IU ha recibido de la banca, que se sepa, 1,8 millones de euros para la campaña electoral.

Además, sobre todo desde la privilegiada posición que tiene en las Cajas de Ahorro, esa peculiar manifestación del capitalismo estatal-empresarial, como PCE-IU y como CCOO, se ha hecho parte sustantiva de la burguesía de Estado, que incrementa su cuota de capital con el auge del capitalismo estatal y de la explotación de las clases populares por vía fiscal. Desde las Cajas, algunas de las cuales están entre las mayores entidades financieras del país, realiza un sinnúmero de negocios, partidistas y privados, de muy variada naturaleza.

Es intolerable, por ejemplo, que mientras por un lado sale a la calle a arrastrar pancartas con el lema “No a los desahucios”, por otro, desde las poltronas de los consejos de administración de las Cajas, el PCE-IU ordena la ejecución de un número notable de desahucios cada día. Su mundo es el de la mentira, la amoralidad y la demagogia. Se llama “anticapitalista” cuando es el mejor promotor del capitalismo entre las clases populares.

Dentro del Movimiento 15-M soporta a duras penas las asambleas con un único propósito, destruirlas para imponer un nuevo régimen de dictadura parlamentarista y partitocrática, para hacer que las y los políticos profesionales nos manejen como muñecos. Si no lo lograse, su objetivo será destruir el 15-M como hizo con los movimientos populares genuinos en 1974-1978.

Dado que el PCE-IU vive deliciosamente del Estado a través del régimen de subvenciones y fundaciones, se lucra con las Cajas y es parte sustantiva del capitalismo de Estado, lo mejor de su política se centra ahora en defender “lo público”, esto es, sus negocios. Al presentar lo estatal como “público” está fomentando sus intereses como organismo parasitario y explotador, sirviendo a su amo principal, el Estado.

Para amontonar votos, por tanto dinero del Estado, en sus arcas, promueve la especie de que la derecha va a desmontar el Estado de bienestar. Al aterrorizar a las clases populares con formulaciones absurdas y mentirosas pretende aparecer como paladín del pueblo.

Los fundamentos del Estado de bienestar los creó Franco, con su famosa ley de 1963, de modo que no se entiende por qué va a deshacer la derecha lo que hizo aquel fascista para organizar de la mejor manera posible al capitalismo y al ente estatal. En las actuales condiciones de desastre y naufragio económico el Estado de bienestar menguará pero se mantendrá, pues lo exige el conservar una mano de obra con un mínimo de eficacia productiva, y un Estado con unos ingresos suplementarios de naturaleza colosal, que ahora le son más necesarios que nunca por la mengua de los tributos y la crisis de la deuda soberana.

Quienes alborotan a favor del Estado de bienestar son herederos de la política del franquismo, son izquierdistas con camisa azul. Quienes dicen que el Estado es “lo público” están afirmando que el ejército es parte sustantiva de “lo público”, que es pueblo en definitiva, como decía Franco. Son, pues, unos militaristas, por tanto unos fascistoides.

En las actuales condiciones de progresivo desplome de Europa, de acumulación de crisis de toda naturaleza (política, cultural, educativa, demográfica, medioambiental, intelectiva, relacional, de construcción del sujeto, estética y otras varias además de la económica), centrarse en la economía para mendigar más dinero y más servicios del Estado asistencial es hacer lo que el capital espera y desea. Ahora, ante la crisis múltiple, general y universal en desarrollo lo que se adecua a la realidad es promover la idea de revolución integral.

En efecto, sólo una revolución integral que transforme sustantivamente la sociedad, el individuo y el sistema de valores, que cree una nueva organización de la vida colectiva y una nueva persona, es capaz de elevarse a cosmovisión inspiradora de soluciones a los muchos y colosales problemas de nuestro tiempo. La economía es sólo parte, lo humano es lo más decisivo, y resolver el problema de su destrucción planeada desde arriba demanda una revolución total, regeneradora y restauradora. Ésta ha de reinventar y reformular la vida en sociedad a la vez que la condición del sujeto en tanto que ser humano que se afirma como tal, y no como consumidor, fuerza de trabajo, adoctrinado múltiple, hedonista ultra-degradado y siervo del par Estado-capital, primando lo espiritual sin desatender lo material.

El gran caos y declive en que se precipita Europa, en particular sus países más débiles, es un acontecimiento histórico que demanda una respuesta integral. Sucede tras 500 años de hegemonía planetaria europea y sólo puede ser respondida con una grandiosa concepción sobre cómo ha de ser el futuro, con un desarrollado sistema de propuestas y soluciones, con una interpretación del presente y del porvenir realizada con altura de miras y visión estratégica, con valentía y clarividencia, con creatividad y responsabilidad, que se proponga dejar atrás el orden social actual, una atroz dictadura de las elites del poder político, militar, funcionarial, académico, mediático, tecnocrático, religioso y económico.

En los turbulentos tiempos que corren se ha de tener en cuenta el refrán, “A grandes males, grandes remedios” y alejarse de la mediocridad, el posibilismo, la añoranza del pasado de hiper-consumo con aniquilación de lo humano y devastación medioambiental, el economicismo, la cobardía, las visiones parciales, la ruindad vital y las “soluciones” fáciles.

Eso llevará bastante tiempo realizarlo por todas y todos. Crear y popularizar la gran y magnífica idea de la revolución integral es la tarea más importante en los próximos años.

En las actuales elecciones la izquierda y la derecha son lo mismo, y sólo se diferencian en sus miserables grescas verbales por poder y dinero. Igual es el PP que el PSOE, lo mismo representa Esperanza Aguirre que el PCE-IU o UPD, o que el PNV, CiU o el BNG. Además, son unas elecciones que, como todas ellas, son no libres, al estar realizadas en condiciones de inexistencia de libertad de conciencia y con un aparato partitocrático que todo lo manipula. Asimismo se basan en un elaborado sistema de engaño, pues se elige lo que no tiene el poder real, el parlamento y el gobierno, mientras que no se elige lo que sí posee la totalidad del poder, el Estado y el gran capital.

Las elecciones legitiman una situación de dictadura, en la que el Estado, el tirano colectivo, gobierna al pueblo, impidiendo que el pueblo se gobierne a sí mismo, de la única forma posible, con una gran red de asambleas omnisoberanas que, con base en lo local, se eleven al plano de lo comarcal, regional y nacional múltiple. En ellas y sólo en ellas puede hacerse real la libertad política para todas y todos pues cualquier forma de parlamentarismo, monárquico o republicano, con estos o los otros procedimientos, es un régimen tiránico que debe ser rechazado y resistido. Por tanto, la abstención se impone.

La Europa de los vividores, gozadores, triperos y pancistas que creían poderse permitir todos los excesos y, en efecto, se los permitían, está acabándose en buena hora. Sobre sus ruinas hemos de edificar una Europa que recupere lo mejor de la herencia clásica, lo más sustantivo del saber, la civilización, el arte y la cultura, que sea una sociedad de la libertad y la pluralidad, de la convivencia y la ayuda mutua por amor, de la limitación drástica del consumo y la auto-contención, del esfuerzo y el servicio desinteresados, ni agresora ni agredida, ni explotadora ni explotada, respetuosa y atenta con el individuo a la vez que colectivista y comunal. La izquierda, con sólo una idea fija, que todas y todos llevemos una vida de cerdos con el estómago como único órgano a satisfacer, es el obstáculo principal para avanzar en esa dirección. De ahí dimana su descomunal mediocridad, deshumanización, espíritu reaccionario y zafiedad.

Lo importante no es preguntarnos qué va a pasar sino qué vamos a hacer, a qué nos vamos a atrever, con qué nos vamos a comprometer cada uno y una de nosotras. Se aproxima el momento en que cada cual habrá de hacer elección de su destino.

Triunfante el PP, las acciones populares se han de dirigir contra el Estado y el capital tanto como contra el PP, el PSOE y el PCE-IU. No se puede admitir que resurja la política de división y enfrentamiento popular izquierda/derecha. Hay que promover una línea de integración de todo el pueblo en torno a la idea de revolución integral contra la derecha y la izquierda, que son la misma cosa.

Por la revolución integral, pues, abstención el 20-N

Félix Rodrigo Mora.

“Anarkherria 1986-2011”.

noviembre 29, 2011

Martes, 29 de Noviembre de 2011.

Anarkherria 1986-2011 liburuaren aurkezpena. Jakue Pascualena.
(2011-11-29) Donostian; Udal liburutegian, 11:00etan.

Donostia * E.H
Hoy, 29 de noviembre, a las 11:00 horas, presentación de “Anarkherria 1986-2011” a los medios en la Biblioteca Municipal de Donostia.

Pafletos repartidos en las Jornadas de Protesta en Valparaiso

colaboracion solidaria

¡De la Lucha Estudiantil a la Lucha de Clases!¡De la movilizacion a la Revolucion!

“Estamos tocando a tu puerta, esto va a comenzar: Es la lucha de clases”

(The Apostles – Pigs for slaghter)

Son millones l@s proletari@s que con desición y sin permiso alguno salen a las calles a enfrentar el mundo que los domina. Aunque las razones varíen de forma y color, los estallidos se multiplican por el ancho y largo del mundo, la revuelta toma forma y se dirige directamente a destruir todo aquello que represente nuestra subyugación a este mundo de mercancías.

L@s charlatanes de siempre – la prensa oficial y “alternativa” – tratan ilusamente de disfrazar el carácter antagónico y general de la revuelta. Nos dicen que en medio oriente las luchas son religiosas o contra ciertos dictadores y tiranos; que en Grecia, Inglaterra y el resto de Europa se trata de jóvenes inmigrantes y marginad@s afectad@s por el desempleo y la crisis; aquí mismo hablándonos de delincuentes e infiltrad@s -“inútiles subversiv@s”- que desvirtúan y empañan la causa estudiantil. L@s poderos@s persisten en hacernos pensar que entre una lucha y otra no hay horizonte común, que entre un país y otro no hay explotador@s es común y que solo la vía pacifica es la forma de expresar el descontento “democráticamente” (disociando de esta forma violencia y no-violencia, partes integrales de toda lucha). La estrategia del poder es la de hacernos asumir este discurso y llevarlo a la practica en nuestras propias movilizaciones, separándonos nosotr@s mism@s de la lucha de nuestr@s herman@s de clase. La estrategia del poder radica en negar lo máximo su realidad total, social y mundial y por ende su negación histórica: La vieja LUCHA DE CLASES.

Aun así la práctica nos demuestra todo lo contrario a lo que nos dicen: Es la misma causa apuntando a l@s mism@s enemig@s; son l@s proletari@s empujad@s por la irreconciabilidad entre sus necesidades y deseos contra la necesidad avasalladora del mercado por lucrar con todo vestigio de vida a cualquier costo. Son las manifestaciones de la opresión burguesa las que están siendo atacadas al rededor del mundo: policías, comisarías y cárceles; multitiendas, bancos y empresas; instituciones del poder burgués y de sus partidos políticos. Aunque la causa que rebalse el vaso sea distinta en cada lugar (reivindicaciones estudiantiles, la muerte de un joven en manos de la policía, estados dictatoriales, etc.) la historia es la misma en todos lados: son l@s proletari@s hart@s de su realidad y de los llamados a la calma y la paciencia quienes toman las calles y arremeten contra todo símbolo de su miseria.

Hoy esta es también nuestra realidad local, la causa estudiantil a sobrepasado toda parcializacion e intento de apagar la rabia de las calles: el olor a lacrimógena se siente, las consignas aunque aun débiles se leen en las murallas y tomas, las piedras y vidrios se ven tras los enfrentamientos y quizás lo mas importante: la discusión se retoma en las calles, nadie esta indiferente a las movilizaciones.

Son cada vez mas quienes rompen con el discurso inmovilizante de la prensa y el poder, para salir a exigir lo que se considera propio; he ahí las principales fuerzas y debilidades del movimiento. Su fuerza es la de seguir en pie, sin dar brazo a torcer, a pesar de los costos, en sus reivindicaciones y exigencias; al entender que la lucha es la que puede cambiar las condiciones materiales de nuestra existencia y no la actividad fúnebre/ciudadana del voto, la apatía y la delegación. Su fuerza es la de la clase proletaria alrededor del mundo que ya no tiene nada que creer, ni nada que pactar con la clase que la explota. Aun así, son las debilidades las que siguen tiñendo de amarillo los avances del movimiento: su exceso de confianza (cuando solo la confianza ya es desastrosa) en la estructura institucional, en el Estado como regulador de los excesos del empresariado, en el mito interclasista del ascenso social y de la vía universitaria como forma de mejorar las condiciones de subsistencia. Estas son las principales debilidades del movimiento estudiantil, pero que son herencia de todo el viejo discurso socialdemócrata que se pretende revolucionario. Los jóvenes que hoy salimos a las calles hemos crecido con la mentira de una Unidad Popular que con nacionalizaciones y estatificaciones lo único que hizo fue sepultar el intento revolucionario de una clase social entera por cambiar el rumbo de la historia.

¿Acaso se piensa que una sociedad completa basada en el mercado nos va a educar para algo que no sea ser mercancías más rentables? ¿Acaso se piensa que con educación gratis o con mejores condiciones en los colegios seremos algo distinto de lo que ya somos ahora, es decir, material dispuesto para la creación de la riqueza de otros?

Compañer@s, aprendamos de nuestros herman@s ingles@s, aunque ahí el Estado cubre educación, salud y desempleo, la miseria no escapa a la vida de l@s proletari@s y su revuelta lo demuestra a todas luces. Profesionales o no, educad@s por municipios, particulares o por el Estado, llegada la hora seremos la misma mierda que llevamos siendo por siglos: Asalariad@s, con el único derecho de recibir lo indispensable para seguir siéndolo.

Compas, hoy l@s “dirigentes estudiantiles” evalúan el dialogo con el gobierno (¡como si no llevasen dialogando ya desde meses mediante l@s representantes de sus partidos!) poco a poco intentan hacer que nuestra lucha se encuadre dentro de los canones que nos permiten nuestr@s patron@s y gobernantes, llamándonos a la calma, a no radicalizarnos, a volver a la normalidad, a denunciar a l@s infiltrad@s, etc… Debemos romper con ell@s y también con el aislamiento como “lucha estudiantil”.

Compañer@s, el llamado es a no decaer, a seguir y superar la movilización, pasar del conflicto estudiantil al conflicto como clase relacionándonos con otros sectores en lucha. Lo mas probable es que las exigencias como estudiantado no se vean realizadas por las nuevas reformas (¡ningún cambio real se logra con reformas!), aun así, no nos decepcionemos de la lucha, se ha ido demasiado lejos como para que las reivindicaciones sean acogidas por cualquier gobierno. Si se ha denunciado el lucro en la educación, seamos capaces de denunciarlo en todas las áreas de nuestras vidas, como condición indispensable para la vida del capitalismo.

Nuestra lucha es una lucha histórica y mundial, por ella han pasado generaciones asesinadas y encarceladas, pero que nos acompañan hoy en todo enfrentamiento con el orden. Aprendamos de ellas y de las que hoy luchan por todo el planeta, reconozcámonos como parte de una misma clase y avancemos así hacia un real cambio social. Rompamos con la mentira de los medios de comunicación, de los partidos y sus representantes; su mentira es la única forma de mantenernos cautiv@s, dividid@s e incapaces de tomar protagonismo en la historia.

Expandamos el dialogo y la discusión, mantengamos y multipliquemos los contactos y las redes aun acabándose las movilizaciones, creemos nuestros propios medios de comunicarnos al margen de los del poder y el espectáculo, cuestionémonos sobre fondo y forma, descubramos los caminos para tomar con nuestras manos el rumbo de nuestras vidas, aboliendo el Estado, sus instituciones, el trabajo asalariado, el lucro y la sociedad de clases, condición indispensable para la vida libre en comunidad.

CONTRA EL LUCRO SOBRE NUESTRAS VIDAS: REVOLUCION PROLETARIA, INTERNACIONALISTA Y ANTI-ESTATAL.

*** ** ****** *

¡Fin al Lucro! ¡Guerra a la Burguesia!

¿Acaso se piensa que una sociedad completa basada en el mercado nos va a educar para algo que no sea ser mercancias mas rentables? ¿Acaso se piensa que con educación gratis o con mejores condiciones en los colegios seremos algo distinto de lo que ya somos ahora, es decir, material dispuesto para la creacion de la riqueza de otros

El lucro no es “algo” que se pueda eliminar de una area especifica de la sociedad capitalista, sino una condicion indispensable para su funcionamiento

¡Y ESTA EN TODAS LAS AREAS DE NUESTRAS VIDAS!

- En la alimentacion cuando nos llenan de productos toxicos solo para reducir gastos y elevar la ganancia de los productos.

- En nuestro tiempo cuando este esta completamente condicionado por nuestras actividades laborales y el consumo.

- En la salud cuando los bolsillos de doctores y banqueros se llenan a medida que se llenan los hospitales y cementerios.

– En la vivienda cuando nuestros hogares se parecen cada vez mas a ratoneras solo para sacar el maximo de casas por un minimo espacio.

- En la diversion cuando el dinero es el principal mediador de toda actividad recreativa. Desde que nacemos hasta despues de morir, desde que despertamos hasta que nos acostamos, toda nuestra existencia esta totalmente condicionada por el trabajo y el consumo ¡por el lucro que le generamos l@s proleteri@s a la burguesia!

Para eliminar el lucro de nuestra realidad debemos partir por entender su funcionamiento y su implicancia en el desarrollo de la sociedad, reconocerlo como motor de la explotacion total de la clase dominante sobre l@s proletari@s, l@s animales, el medioambiente ¡y todo aquello que le genere ganancias!

Bakunin era, innegablemente y al margen de lo que se piense sobre sus ideas políticas, un gran filósofo. Su pensamiento se agiganta con el paso del tiempo y merece la pena indagar en él, cuestionando con ello gran parte de nuestra herencia cultural, tratando de adquirir una mayor lucidez sobre nuestro entorno y alejándonos de todo dogmatismo. Esa herencia cultural, que nos hace tener tantas ideas preconcebidas, se encuentra impregnada de creencias sobrenaturales interiorizadas en la mayor parte de los individuos, como es el caso de la denominada “voluntad libre”, o de fantasías como la buscar en el ser humano una especie de toque divino que le llevará a la inmortalidad. Aunque chirríe para una mayoría, hablar de que el hombre esté en realidad determinado, la realidad es que hay que tener en cuenta todos los factores, políticos, religiosos y sociales, así como las condiciones materiales de existencia, que innegablemente condicionan nuestro pensamiento y nuestra existencia. Es posible que existen personas que quieran una verdadera independencia, y que actúen en consonancia, pero la realidad es que una amplia mayoría se muestra determinada por innumerables relaciones de todo tipo, por los prejuicios, las costumbres, y todo aquello que se manifiesta en la sociedad donde nacen, además de por el innegable legado cultural producto de siglos de historia.

Como el mismo pensador ruso escribía, “la mayoría piensa y quiere de acuerdo con las pautas sociales establecidas”. No se habla ya de personas (supuestamente) ignorantes, también aquellos que presumen de tener una formación elevada están condicionados por el pensamiento y el deseo del mundo circundante. Aunque tenemos la fantasía de un pensamiento independiente, la realidad es que la mayor parte de la veces reproducimos, de manera rutinaria y subordinada, lo que otros quieren y piensan. Bakunin consideraba que era esta rutina, esta falta de criterio y de iniciativa, lo que imposibilitaba un progreso rápido en la humanidad. Si existe una manera de conquistar la libertad y la conciencia, la auténtica emancipación, solo puede hacerse en sociedad. El hombre solo es capaz de desarrollar su personalidad, en aras de realizar su libertad individual, gracias al trabajo y con la cooperación del resto de miembros de la sociedad. La sociedad no supone, en la filosofía bakuniana, una reducción ni una limitación de la libertad del ser humano, sino la posibilidad de alcanzar la emancipación. Ésta, solo puede encontrarse al final, como objetivo y hecho logrado, nunca como concepto apriorístico.

Bakunin critica a Rousseau, y a otros pensadores individualistas y liberales, cuando hablan de un contrato tácito en el que el hombre se ata de antemano, cuando ni siquiera posee pensamiento ni voluntad, para fundar la sociedad. Es la premisa que justifica el Estado, que solo puede ser vista como símbolo de un estado natural primigenio en el que los individuos, supuestamente libres, aislados y autosuficientes, deciden firmar un contrato para renunciar a ciertas libertades en beneficio de crear una sociedad (o, más bien, un Estado) para asegurar su protección. Todas las leyes políticas y jurídicas, promulgadas por algún cuerpo legislativo, se deducen de esta idea del contrato social. Como es sabido, Bakunin y el anarquismo consideran que el Estado, nacido de esa fantasía de una voluntad libre y consciente del hombre (en su versión liberal, ya que el absolutismo político se funda en la voluntad divina), supone la negación de la sociedad. En suma, se niega que la sociedad solo se produzca después de la firma de un supuesto contrato entre individuos libres y conscientes. La sociedad precede a todo pensamiento, conciencia y voluntad de cada uno de sus miembros.

En la sociedad humana, al igual que en el resto de la naturaleza, todo cuanto en ella ocurre tiene como condición categórica la interferencia en alguna existencia. La absoluta independencia es imposible, ya que ello supondría la desaparición de la sociedad, cada uno de nosotros es a la vez producto y productor de una serie de relaciones mutuas con el resto de individuos. Es por eso que Bakunin considera la libertad como el efecto continuamente renovado de esa gran masa de influencia físicas, intelectuales y morales a las que está sometido el hombre por el entorno. Solo idealistas y metafísicos pueden aceptar que existe una independencia de esa realidad, la cual es definida por el pensador ruso como pura y simple no-existencia. Lo que desea Bakunin, y los anarquistas, lejos de negar todas esas dependencias sociales, es negar todo privilegio en ellas, toda influencia fáctica legitimada. Por lo tanto, no se niegan las leyes fundadas en la sociedad, pero sí todas aquellas leyes autoritarias, arbitrarias, políticas, religiosas y civiles que han llevado a cabo las clases privilegiadas en nombre de una moralidad ficticia.

Bakunin considera que la voluntad humana está sujeta a esa influencia del medio, o leyes naturales, pero al mismo tiempo es deseable una independencia, tan absoluta como sea posible, de cada individuo respecto a las pretensiones de gobierno de otros (es decir, de imposición de leyes arbitrarias). No es posible subvertir la influencia natural que los seres humanos ejercen entre sí, a nivel material, moral e intelectual, algo que podemos denominar solidaridad. Si hablamos de una vida ajena a la sociedad y extraña a toda influencia humana, es decir del absoluto aislamiento, ello equivale a la muerte intelectual, moral y material. Frente a otras concepciones individualistas, el pensamiento de Bakunin considera que es la solidaridad la que da lugar a la individualidad, y no al revés. Cada personalidad humana adquiere un elevado desarrollo, únicamente, en sociedad. Los intereses individuales y los sociales no tienen que ser antagónicos, lo que sí hay que hacer es liberarlos de la influencia fáctica de minorías privilegiadas y de toda aquella herencia cultural que impide el desarrollo de la conciencia.

Capì Vidal
http://reflexionesdesdeanarres.blogspot.com/
 
 

 

Ahora que ya hemos confirmado lo que sabíamos de antemano y todo vuelve donde solía, en un suma y sigue que nos hará aún más ciegos, conviene desmitificar ese proceso electoral que nos ha llevado de la nada a la más absoluta miseria. Para demostrar, quien quiera verlo y no esté fanatizado por la “verdad oficial”, que de las urnas del 20-N no ha salido más que una especie de “corralito” político que busca reducir el margen de maniobra del movimiento 15-M en su vertiente antisistema. Porque participar en un juego con reglas trucadas y cartas marcadas, como es el actual modelo electoral español y su supeditación a los intereses estratégicos de los dos partidos dinásticos hegemónicos, es reproducir el modelo de dominación que se combate en la contumaz disidencia ciudadana y someterse a la lógica institucional que sirve para legitimarle. Vamos por pasos.

Con toda lógica, el partido de Rodríguez Zapatero ha sido vapuleado en las urnas por las políticas neoliberales aplicadas por el gobierno siguiendo el dictado de los mercados de capital. Unas medidas claramente reaccionarias y antisociales que, además de ser diametralmente opuestas a las que figuraban en el programa con que llegó al poder, contradicen los mínimos aceptables en una formación que se reclama retóricamente obrera y socialista. De ahí que el “donde dije digo, digo Diego” funambulesco entonado por el candidato Rubalcaba, tomando por imbéciles a sus potenciales votantes, no hiciera sino confirmar que el PSOE merecía pasar a la oposición con armas y bagajes.

Y dicho y hecho. Abandonado por buena parte de sus seguidores, que optaron por engrosar la abstención o se dividieron salomónica y estrafalariamente entre la roja IU y la gualda UPyD, la victoria por mayoría absoluta del Partido Popular de Mariano Rajoy resultaba una obviedad. Pero a rey muerto, rey puesto. Desde el inicio de la transición, PSOE y PP forman una suerte de partido único, pero en tándem, y la salida de uno para dejar sitio al otro no significa novedad. Y menos cuando una crisis económico-financiera sistémica amenaza con quebrar el statu quo y liquidar con ello el régimen en el que tal derecha e izquierda justifican su razón de ser.

Por eso, el “súmate al cambio” ganador de Rajoy, con el respaldo de casi 11 millones de votantes, representa en última instancia un punto y seguido, un relevo, un pasar el testigo. Esa es la burda ironía de estas elecciones en las que algunos depositaron vanas ilusiones, aunque los pactos de mesa camilla PSOE-PP en la antidemocrática reforma constitucional y la cesión de Rota como cuartel general para el despliegue del programa “escudo antimisiles” en el mediterráneo constituían el típico caso de la profecía autocumplida.

Se tumba al PSOE por su gestión antisocial de la crisis y se da la bienvenida al PP, que será de ahora en adelante el digno continuador y posible profundizador de esas mismas políticas “matapobres”. En suma, el ritual de las urnas, burla burlando, termina en un bumerang. El voto popular del 20-N hará que el cabreo de la sociedad por los recortes y esos 5 millones de parados se interprete como una legitimación para que la derecha termine la faena que comenzó el PSOE. Ese es silogismo que hermanó durante la campaña a un Rubalcaba que no quería hablar del pasado y un Rajoy que evitaba hablar de sus planes futuros. Todo muy coherente. De ahí el 70% de electores que, según la última encuesta del CIS, no le interesa nada la política. Un oxímoron digno del Guinness que recoge lo sembrado por los dos partidos que durante estos 33 años de democracia de mínimos monopolizaron el gobierno: 21 años el PSOE y 12 las diferentes versiones de la saga PP ¿Educación para la ciudadanía?

Rafael Cid.
 
http://www.red-libertaria.net/noticias/modules.php?name=News&file=article&sid=2568
 

Anarquistas en estos tiempos.

noviembre 25, 2011

SolTodes sabemos o deberíamos saber, que el anarquismo no es una idea o práctica sacra propiedad de les anarquistas, pero sí es nuestra responsabilidad mantenerlo vivo y preservar su autenticidad.

Mientras les anarquistas nos entregamos al proselitismo, a la propaganda por la palabra, por los hechos o por los actos insurreccionales… el anarquismo brota espontáneamente en las plazas donde cualquiera toma la palabra, donde se trata de llegar a consensos, se aprende a gestionar la participación y las diferencias,… emerge espontáneamente porque tomamos la calle, y otros espacios que nos usurparon. El anarquismo germina en el apoyo mutuo y en la autogestión espontánea de la gente. Surge cuando compartimos, cuando fomentamos y participamos del pensamiento crítico contra la postura oficial o institucional.

Y es que, la lucha anarquista no puede basarse en la búsqueda del advenimiento de la Era Acracia, ni en la suma de adeptos o fieles hasta el convencimiento o la conciencia generalizada, ni en el derrocamiento del poder (representado sólo por una cúpula) por parte de una minoría, que está de vuelta de todo y drásticamente destruirá una parte de lo que nos oprime. Me parece a mí, que simplificamos mucho la revolución, y la basamos en tratar de extrapolar nuestros prejuicios individuales a lo social. Me parece que la transformación social hay que hacerla desde el ámbito social, no desde lo individual o la suma de individualidades (otra cosa es que esa transformación deba ir acompañada de una propia).

Tenemos que mezclarnos con la sociedad, para crear comunidad, no nos queda otra. No sirve crear modelos imitables, se ha demostrado que no sirve. Tampoco sirve destruir sin horizonte e imponer nuestro modelo. Hay que implicar a todes en este cuestionamiento del Sistema desde el principio. Tenemos que empezar todes a la vez. La revolución no es un mapa que se entrega a la sociedad, la revolución son ladrillos con los que construir entre todes.

Cada acción, cada actividad, cada palabra cuenta. Tendremos que armarnos de paciencia con les otres y con nosotres mismes. Tendremos que contagiar compromiso, responsabilidad, tenacidad y entereza.

Tendremos que ser auténticos y consecuentes.

También necesitamos fuertes dosis de autocrítica y de racionalidad para mantenernos fieles a nosotres mismes.

Es necesario que no aceptemos todo aquello que se plantea desde el cuestionamiento del sistema establecido como cierto, sólo porque analice la realidad desde ese lado. El análisis de la realidad debe ser riguroso y serio. Tenemos que llevar nuestro pensamiento crítico y escepticismo hasta sus últimas consecuencias.

No podemos creer en todo por el mero hecho de que aparentemente cuestiona o ataca los modelos sociocultural, económico o político vigentes, que, además, la mayoría de las veces, ni siquiera hacen un cuestionamiento pleno y radical.

No podemos creernos las teorías conspiranóicas, las falsas medicinas y ciencias y nuevas religiones por alternativas o críticas, es absurdo, cuando detrás de ellas generalmente no hay más que ignorancia, manipulación e intereses económicos y hegemónicos.

Tenemos que luchar por la ciencia y su independencia, porque el control de ella y de la tecnología sea nuestro, porque su investigación y su desarrollo esté a nuestro servicio y no al servicio de los intereses del Capital o del Dominio y el poder, como en gran parte está ahora; lo que da como resultado que dentro de algunas ramas de la ciencia y la tecnología desde el posibilismo (adaptadas a lo posible dentro de la lógica del sistema establecido) se desarrollen aplicaciones que puedan tomar un cariz destructivo del Medio y de nosotres mismes.

Para salvaguardar la vida, la libertad y la dignidad no podemos usar el fomento de las creencias y la espiritualidad, la renuncia a la tecnología y la industria. Para eso, lo que tenemos es, nuestra lucha anarquista, el apoyo mutuo y la divulgación científica.

L.K.A.
(Creadora de la publicación Alejandra y miembro de la Biblioteca-archivo Teresa Claramunt y de la Red Anarcofeminista de mujeres)
http://soliobrera.cnt.es/secciones/opinion/663-anarquistas-tiempos.html